25 de mayo de 2019, 18:00:41
Municipios


El nuevo hogar de las tortugas de Atocha, en construcción

Por Susana Pérez

Las tortugas de Atocha esperan a la primavera para viajar hasta el que será su nuevo hogar. Abandonarán el actual estanque de la estación y se desplazarán a la Sierra oeste de Madrid para instalarse en un centro de fauna de Navas del Rey. Ese hábitat artificial ya está siendo construido para albergar a los 300 galápagos.


Las 300 tortugas que todavía surcan las aguas del estanque de la estación Madrid Puerta de Atocha esperan impacientes su nuevo destino. Aunque echarán de menos su actual hogar y la visita diaria de los viajeros que siempre hacen una parada para observarlas, saben que en el Centro de Fauna José Peña de Navas del Rey vivirán en mejores condiciones. Una nueva vida les espera en un hábitat más idóneo que frenará un gesto imitado por cientos de personas desde que un día a alguien se le ocurrió abandonar una cría de quelonio en este estanque acuático de Madrid. A partir de ahí, los abandonos, en su mayoría de especies catalogadas como exóticas invasoras cuya compra-venta es ilegal, no cesaron en un espacio que fue diseñado para albergar exclusivamente flora.

Fue entonces cuando la plataforma Atocha se muere entró en acción. Su fundador, Antonio Mañas, no soportaba ver, desde hace años, a cientos de tortugas convivir en condiciones de insalubridad: "Veníamos los fines de semana y algunos animales estaban muertos, flotando en el agua". Aunque un veterinario visita semanalmente el estanque para intentar mantener a los galápagos en óptimas condiciones de salud, "el medio acuático es un foco de infección permanente al convivir los ejemplares enfermos con los sanos", asegura. Porque cada día, un nuevo abandono se une a la población existente sin saber si es portador de alguna enfermedad, lo que dificulta mantener sana a la colonia. Una situación en la que el máximo responsable es la persona que abandona a la tortuga: "Adif siempre ha intentado ayudar a pesar de enorme abandono pero es complicado". El administrador ferroviario explica que "se ha encargado en los últimos años de forma voluntaria del cuidado de estos ejemplares abandonados, destinando recursos a su cuidado y alimentación e implantado medidas para evitar nuevos abandonos. Sin embargo, no han cesado provocando en algunos momentos la saturación del estanque".

"Algunas tortugas estaban muertas en el estanque conviviendo con las sanas"

Tras varias reuniones con Adif y previas conversaciones con algunos centros de fauna de la Comunidad de Madrid, llegó la solución. "Hubiésemos preferido la posibilidad de fomentar la adopción en hogares particulares pero no fue posible. Y también pensamos que era mejor que el estanque se quedara en Atocha pero sería imposible su control", explica Mañas. Tras un acuerdo entre el Centro de Fauna de Navas del Rey y el Ayuntamiento de dicha localidad, los reptiles se trasladarán de forma definitiva hasta estas instalaciones ubicadas a 52 kilómetros de Madrid. Adif aportará 50.000 euros para el traslado, reubicación y mantemimiento por un periodo de cinco años, de las tortugas y peces que se alojen en el estanque. Y el Consistorio se encargará de la ejecución de la construcción del hábitat artificial asumiendo también el cuidado de la fauna trasladada.

"Por fin vamos a parar un foco de abandono y de muerte porque es una situación que no cesaba en los últimos meses. Es la opción más viable", confiesa el portavoz. La más viable y la mejor para conservar y garantizar el futuro de estos 300 ejemplares que llegarán a su nuevo hogar en primavera cuando las temperaturas sean más cálidas y dejen su periodo de hibernación.

Un hogar en un ecosistema natural

El Centro de Fauna de Navas del Rey albergará un recinto de unos 300 metros cuadrados con una lámina de agua de la laguna de 160 metros cuadrados. También contará con un espacio para que puedan tomar el sol, tan importante en la vida de los réptiles. "Toman el sol de manera constante para controlar su temeratura corporal y para que su caparazón crezca fuerte", explica Álvaro Domínguez, responsable del centro.

"Se ha producido el 'efecto llamada' y no podemos coger más tortugas de particulares"

Hace días que comenzaron las obras del espacio en el que vivirán los galápagos a partir de abril. Un estanque que contará con una correcta depuración y filtración del agua para evitar enfermedades. Y lo que es más importante: "Ya no se producirán abandonos". Sin embargo, la repercusión que ha conseguido la noticia del traslado de las tortugas de Atocha ha provocado el "efecto llamada", aseguran desde el centro de fauna: "Queremos advertir que no podemos albergar más tortugas de las que ya vamos a tener. Que esto se produce por el acuerdo alcanzado, por lo que no podemos aceptar donaciones particulares". Y es que varias de las llamadas que han recibido estos días insistían en acercarles a sus instalaciones los pequeños galápagos.

Por otro lado, Adif ha informado que licitará próximamente las obras de supresión y posterior pavimentado del estanque de la estación, de 128 metros cuadrados, donde se está estudiando ubicar un espacio destinado al desarrollo de acciones no comerciales de educación ambiental, sensibilización social y actividades culturales.

Asimismo, este nuevo espacio podría contar con una zona expositiva permanente en la que se refleje la historia del espacio, la problemática medioambiental del abandono de mascotas y la compra-venta ilegal de especies invasoras.



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