23 de agosto de 2019, 16:05:24
Cultura y ocio


Pedro Osinaga, el navarro que se convirtió en rey de la comedia

Por Antonio Castro

El popular actor ha fallecido esta tarde en Madrid los 81 años. Sus restos serán velados en el tanatorio de la M30. Había debutado el 21 de abril de 1957 con la zarzuela ‘Río Magdalena’ en el teatro Albéniz.


La única vinculación familiar del joven Osinaga con las artes venía por parte de su madre, profesora de piano en Pamplona. Su padre era empleado de banca. Así que no es extraño que, inicialmente, el joven Pedro tuviera preferencia por la música. Gracias a una beca pudo trasladarse a Madrid para estudiar canto y poder dedicarse al género lírico sin haber cumplido los veinte años. Se inscribió en el Conservatorio madrileño dando clases con Lola Rodríguez de Aragón, en un curso que contaba con alumnos de la talla de Teresa Berganza, Isabel Penagos o Inés Ribadeneira. Parecía que la zarzuela ese iba a ser su camino artístico, perteneciendo a la última compañía lírica que montó el gran Luis Sagi Vela. En sus primeros años madrileños intervino en varios montajes de zarzuela, preferentemente como barítono.

Pero Pedro Osinaga llamó la atención, recién llegado a Madrid, del director Luis Escobar, que lo incorporó a sus producciones en el teatro Eslava, que había adquirido en 1957. En la programación que desarrolló en esa época apostó por los grandes espectáculos musicales, contando con estrellas de la talla de Celia Gámez y Nati Mistral. Ambas, así como el director, fueron muy exigentes con el elenco que las acompañaba, exigiendo una aceptable capacidad interpretativa y una destacable apostura física. Así que Pedro estuvo en el reparto de Te espero en Eslava. El intérprete navarro figuró en compañías que contaban con profesionales tan conocidos como Lina Morgan y Tony Leblanc. El Eslava fue la auténtica escuela teatral para Pedro, que debía desplegar sus recursos en cada nuevo espectáculo. Esa experiencia fue decisiva para que otros directores comenzaran a reclamarlo para afrontar papeles más comprometidos. Durante quince años, mientras alternaba las grabaciones para Televisión Española y el rodaje de películas, fue primer actor en los teatros más importantes de la capital española.

Para entender la popularidad de Pedro Osinaga debemos referirnos a uno de los fenómenos escénicos más arrolladores del último cuarto del siglo XX, la comedia Sé infiel y no mires con quien. Esta trepidante y disparatada historia se estrenó en el teatro Maravillas de Madrid el 11 de agosto de 1972. Todavía la censura ejercía un férreo control sobre todos los espectáculos que se estrenaban. Así que los profesionales debían recurrir al doble sentido y a las situaciones más absurdas hasta para hacer reír. Dos años antes del estreno del vodevil escrito por Ray Cooney y John Champan, Alfredo Landa había protagonizado una de las películas más taquilleras del cine español: No desearás al vecino del 5º (1970). En ella encarnaba a un supuesto homosexual que provocaba las carcajadas con su amaneramiento. Los movimientos de liberación homosexual todavía no habían hecho su aparición por lo que el público celebraba la bufonada. Osinaga encontró un personaje de similares características, un diseñador de interiores exhibidor de una “pluma” desmesurada que utilizaba para seducir a las señoras de la comedia. La fórmula volvió a ser rentable y la obra se eternizó en la cartelera de toda España. En el reparto primitivo figuraba la veterana actriz Julia Caba Alba, que realizó su último trabajo escénico con la maestría y naturalidad asombrosa de la que hizo gala en su extensa carrera. Ana María Vidal fue el otro pilar en el montaje, permaneciendo en el elenco durante numerosas temporadas. Durante más de diez años la compañía dio la vuelta a España varias veces, recalando en distintos teatros madrileños en los meses de mayor afluencia de espectadores. Entre los actores y actrices que representaron la obra están… Isabel Pallarés. Extinguida la vida escénica de Sé infiel… fue llevada al cine por el director Fernando Trueba en 1985. El actor-empresario decidió seguir explotando el filón del humor, permaneciendo fiel a los autores británicos.

Por las paradojas del tiempo y de los cambios de mentalidad en la sociedad, Pedro Osinaga, en la nueva etapa de su trabajo teatral volvió a encarnar a un homosexual en la obra Hipotecados (2004), pero esta vez bajo el prisma de la normalidad y del respeto a esta condición. Coincidiendo con el vigésimo quinto aniversario del estreno de Yo me bajo en la próxima ¿y usted?, el actor repuso la obra como homenaje a su autor, el desaparecido Adolfo Marsillach. Su última aparición escénica fue en 2006 con La extraña pareja. Contaba entonces 70 años.

Una de las anécdotas trágicas, aunque sin desgracias personales afortunadamente, vividas por Pedro en su larga carrera se produjo el año 2001. Representaba en el Centro Cultural de la Villa la comedia Una noche de primavera sin sueño. El 12 de octubre, tras el descanso de la segunda representación, una fuerte explosión sacudió el teatro. Inicialmente los actores siguieron con la representación, pero, pocos minutos después, la policía irrumpía en la sala para desalojar el recinto pues la banda terrorista ETA había colocado una bomba en el aparcamiento subterráneo. La evacuación se produjo sin problemas y las representaciones debieron suspenderse unos días hasta que se comprobó que el edificio no había resultado dañado.

La carrera cinematográfica de Pedro se inició muy pronto, rodando más de una decena de títulos en la década de los 60. Llama la atención repasado la lista de sus primeras películas la participación en numerosas coproducciones, actuando al lado de estrellas internacionales de la talla de Maurice Ronet y Curd Jürgens. Durante diez años apareció en numerosas comedias pero su trabajo en el cine se fue espaciando a medida que se consolidaba su compañía teatral, con la que consiguió grandes éxitos de taquilla que le obligaban a viajar por toda España. Así, en los años 70 aún aparece con regularidad en los repartos pero su participación en el cine nacional ha sido prácticamente nula en los últimos veinte años y su filmografía no supera la veintena de títulos.

Pedro Osinaga ha sido uno de los pioneros de la televisión en España, medio en el que debutó recién iniciada la década de los años sesenta. Casi toda su actividad en este medio ha sido para Televisión Española, en la que grabó numerosos programas de Estudio 1 y varias series. Incluso en 1986 intervino como presentador de un concurso familiar titulado Todo queda en casa. La última de las series en que intervino se grabó el año 1998, con el título Ni contigo ni sin ti, en la que compartió protagonismo con Fiorella Faltoyano, Agustín González y Quique San Francisco.

Estaba casado con la diseñadora Tommy Losada. El matrimonio tuvo dos hijos, Pedro (fallecido en accidente de tráfico en 1992) y María Cristina (1969). Estaba en posesión de la Medalla de Oro de las Bellas Artes.

Pedro Osinaga Escribano nació en Pamplona el 15 de diciembre de 1936. Ha muerto en Madrid el 29 de diciembre de 2017.

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