2 de diciembre de 2020, 23:54:28
Municipios


Adrián o cuando la Comunidad decide el futuro de un niño

Por Javier López Macías

La Comunidad de Madrid ha escolarizado a un niño de seis años con autismo en un colegio de educación especial en contra del criterio de la familia, que quiere defender "los derechos del joven".


María tiene la voz dulce pero logra hablar con rabia cuando se trata de la situación que vive su hijo Adrián "por culpa" de la Comunidad de Madrid. Está desesperada y quiere luchar. Será, además, pionera en intentar revocar judicialmente la decisión de Educación. Ahí reside su esperanza.

Adrián tiene seis años. Va, desde que tiene uso de razón, al colegio público Francisco de Quevedo, situado en Leganés. Es un niño como los demás, pero sufre Trastorno del Espectro Autista. Por eso, da clases en su aula TEA aunque pasa muchas horas con sus compañeros de clase.

Una carta de la Consejería

Por lo menos, así era su vida hasta hace unas semanas, cuando el colegio recibió una carta firmada por la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid en la que se les comunicaba que Adrián había dejado de ser alumno de ese centro: el nuevo colegio asignado era el Alfonso X el Sabio, de educación especial. La decisión estaba tomada desde el curso pasado pero no se convirtió en firme hasta comenzado el curso.

El motivo que esgrimen desde Educación es que el niño debe ser escolarizado en educación especial porque así lo dicen los informes de orientación psicopedagógica. "La atención de este niño no se está cubriendo en un colegio ordinario", explican fuentes de la Consejería para luego afirmar que la opinión de las familias se atiende "hasta cierto punto" ya que "hay que mirar por el bien del joven".

Así, cuando a María se le trasladó esta información "montó en cólera", como ella misma admite, por el trato "injusto" que ha recibido por parte del Gobierno regional. No está de acuerdo en que trasladen a su hijo a un colegio de educación especial porque, además de llevar fatal los cambios debido al autismo que sufre Adrián, no se ha tenido en cuenta la voz de la familia: "Venden una educación inclusiva pero a la hora de la verdad pasan cosas así. Quiero defender los derechos de mi hijo porque a mí no me han dejado decidir nada".

Además, denuncia amenazas y malas formas: cuando se negó al traslado, explica que el inspector le dijo "puedo cambiar a su hijo y así lo haré".

A los tribunales

Por eso, y porque se siente "indefensa", acudirá a los tribunales ya que "no le queda otra opción". De esta forma, María se convertirá en una de las primeras madres madrileñas en desafiar una decisión de este tipo en los juzgados, de quien espera justicia.

A su lado tendrá a Marina, portavoz de la Plataforma TEA Incluye, encargada de organizar la protesta que tuvo lugar el pasado martes 21 de noviembre frente al CEIP Francisco de Quevedo de Leganés.

En declaraciones a Madridiario, la portavoz explica que el caso de Adrián no es único, sino que es algo "bastante habitual". Marina afirma que en este caso no había "ni agenda ni coordinación" para que Adrián avanzara y la Consejería ha hecho "lo fácil", que es quitarle la voz a la familia.

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