12 de noviembre de 2019, 3:20:25
Medio Ambiente


Voluntarios para luchar contra la pobreza energética

Por MDO

La pobreza energética se ha intensificado en los últimos años provocando realidades desfavorables entre colectivos vulnerables: miles de personas no pueden hacer frente a las facturas de agua, luz o gas. Para luchar contra esta situación, un grupo de empleados de Gas Natural Fenosa destinan parte de su tiempo a asesorar y ayudar en temas energéticos para mejorar el ahorro. Se les conoce como voluntarios energéticos.


“El apoyo que las familias reciben en las entidades sociales es una ayuda integral en muchas vertientes y nosotros aportamos nuestro granito de arena a nivel energético. Creo realmente que estamos ayudando a la gente”. Son palabras de Carmen Mateos sobre su experiencia en el voluntariado energético de Gas Natural Fenosa. Una vivencia que ha ayudado a que Carmen a comprobar que las dificultades económicas que sufren algunas personas pueden conducirles a situaciones de pobreza energética: "Pronto me di cuenta que para calentar su vivienda, mucha gente dispone de radiadores eléctricos que solo emplea en momentos puntuales o calefacciones de gas que nunca utilizan", añaden.

Pero, ¿qué es la pobreza energética? Es la propensión de un hogar de experimentar una situación en las que dicho hogar no recibe la cantidad adecuada de servicios de energía (Bouza Rouski y Petrova, 2015). Y es que la pobreza va más allá de la falta de ingresos y recursos para garantizar unos medios de vida sostenibles. son algunas de sus consecuencias, así como también pueden serlo la falta de acceso y a otros servicios básicos como se une también la falta de luz, gas o agua. Esto es lo que se conoce como pobreza energética. En la actualidad, las cifras hablan por sí solas: según datos de la Organización de las Naciones Unidas, 1.200 millones de personas, un 17 por ciento de la población mundial, es el número de hogares que no reciben la cantidad adecuada de energía y 2.700 millones no tiene acceso a condiciones adecuadas de cocina. En España, un 11 por ciento de los hogares no disfruta de una temperatura adecuada en invierno, como indica el III Estudio de pobreza energética de la Asociación de Ciencias Ambientales (ACA). En Europa, las cifras de pobreza son más reducidas: según datos de Eurostat, el porcentaje que no puede conseguir esa situación de confort se sitúa en un 9'4 por ciento.

Ante estas cifras y para mitigar los efectos que la pobreza energética puede tener sobre los sectores más desfavorecidos de la sociedad, Gas Natural Fenosa ha puesto en marcha un paquete de medidas destinadas a mejorar la gestión de los clientes vulnerables así como la comunicación, colaboración y coordinación con los servicios sociales y ayudar directamente a las familias vulnerales de la mano de entidades del Tercer Sector. Un plan de de vulnerabilidad que contempla más de 20 medidas, entre las que se encuentra este voluntariado energético. "Nuestra finalidad es atender y gestionar las peticiones de familias vulnerables para que puedan solucionar sus dudas y preocupaciones lo más rápido posible", explica Martí Solà, director general de la Fundación Gas Natural Fenosa, impulsora de esta iniciativa.

De momento, el voluntariado energético ha empezado con un proyecto piloto en el que han participado diez voluntarios con un resultado "muy satisfactorio" lo que va a permitir "extenderlo a todo el territorio nacional", confirma Solà. Además, explica, “hemos firmado recientemente acuerdos con Cruz Roja Española y con Cáritas para colaborar en la
lucha contra la vulnerabilidad energética en España”.

Voluntarios como Victoria Sánchez que destina parte de su tiempo a encontrar la mejor solución para cada situación en concreto: "Siempre me ha gustado ayudar. Empatizo con la gente y el voluntariado me ha dado la oportunidad de aplicar todo mi conocimiento sobre el sector energético para ayudar a que las familias ahorren. Es muy gratificante". Ramón Rubio también se ha unido a este grupo para asesorar en materia energética: "Revisamos el caso de las familias, les ayudamos a interpretar las facturas, les explicamos las diferentes posibilidades de contratación y facturación con el objetivo de que la gente llegue a ser autónoma y pueda comprender que está pagando, los tipos de tarifa y las posibilidades que tiene".

Daniel Martínez siempre está dispuesto a ayudar a los demás. Cuando le ofrecieron la oportunidad de convertirse en voluntario energético no se lo pensó. "Enseguida dije que sí", recuerda, porque no es lo mismo, asegura, "ayudar a los clientes desde la oficina que colaborar en situ, conociendo la situación de cada persona". Es consciente de las necesidades que tienen algunas familias y su labor se centra en "darles facilidades y posibilidades para que afronten los recibos". Unos voluntarios energéticos que asesoran en cómo disminuir los consumos en las facturas o incluso cómo afrontar una deuda adquirida. Haciendo memoria, Yolanda Ávila no olvida el caso de un cliente con una deuda de gas: "Solo quería información sobre cómo pagar dicha deuda. Su situación laboral había cambiado y estaba trabajando".

Pero la labor de los voluntarios no sólo se limita a ofrecer información, asesorar y tramitar problemas. También trabajan en un terreno más práctico para entregar kits de eficiencia energética con instrumentos para reducir el gasto, "como bombillas de bajo consumo, burlets o láminas aislantes", explica Laura Pérez.

"El voluntariado nos sirve, a todos los que participamos, para unir dos realidades: por un lado, trabajamos día a día en una empresa con unos objetivos pero a la vez estamos muy comprometidos con la parte social. Gracias a esta parte social, podemos conocer la realidad de las familias y después te ayuda a la hora de realizar tu trabajo para poderponerte en el lugar del otro", relata Ana Martínez, otra voluntaria que confiesa que "le llena mucho" esta labor.

Un trabajo sin recibir nada a cambio, tan solo la satisfacción personal, y para el que los voluntarios son formados previamente en la Escuela de Energía de la Fundación Gas Natural Fenosa, donde se les proporcionan conocimientos especificos de facturación, eficiencia energética o vulnerabilidad. "Cualquier empleado de Gas Natural Fenosa puede ser voluntario", concreta el director general de Fundación, Martí Solà. Además, añade, "tienen a su disposición un manual del voluntariado energético, con las principales preocupaciones, dudas y consultas de los clientes vulnerables y cómo pueden ayudar a resolverlas, con un back office de asesoramiento y una Oficina del Voluntariado que les apoya de manera continúa”.

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