15 de diciembre de 2019, 5:51:03
Transportes


El carril bus de Alcalá, otra decisión unilateral no consultada a los vecinos

Por MDO

El Consistorio ha decidido mantener el carril bus de la calle Alcalá sin preguntar a los vecinos, como ya hiciera con la peatonalización de la calle Galileo. Esto se contrapone frontalmente con su programa electoral y la filosofía con la que decidieron presentarse a las elecciones hace dos años.


El Ayuntamiento de Madrid anunció hace casi una semana que el carril bus habilitado en la calle Alcalá (entre Puente de Ventas y Ciudad Lineal) como vía de transporte alternativo al cierre de la Línea 5 de Metro de Madrid será definitivo. Al menos, esa es la intención de la Administración dirigida por Manuela Carmena.

Esto se debe al buen funcionamiento que ha mostrado durante este tiempo. Según ha informado el Consistorio, en los primeros días de tráfico normal, la intensidad se ha reducido levemente en comparación con días equiparables del año anterior pero no se han dado cambios significativos ni se ha provocado congestión.

Además, el Ayuntamiento pone el foco en la diferencia del número de viajeros que utilizan una opción u otra: mientras el carril bus transporta 91.000 viajeros al día, los coches privados son utilizados por 18.000 personas.

En principio, viendo estos datos, no debería causar mayores molestias la permanencia del carril bus, al que comparan con el la avenida de la Albufera, pero, según ha publicado este sábado el diario El País, esta decisión no fue comunicada a los vecinos, sino que la propuesta se les entregó ya elaborada. Ni la permanencia de este carril ni todas las actuaciones que están previstas para esta calle como, por ejemplo, estrechar la calzada entre Quintana y Ciudad Lineal, fueron consultadas.

Como ya pasó con la calle Galileo, que ha sufrido una peatonalización -revertida semanas después-, el Consistorio ha decidido actuar sin preguntar a los residentes, algo que choca con la filosofía con la que Ahora Madrid se presentó a las elecciones municipales de 2015. En su programa electoral se comprometían a hacer “consultas ciudadanas vinculantes” para “debatir cuestiones que afecten a la gestión de los asuntos públicos”, algo que en esta ocasión no ha ocurrido.

La calle Galileo, el otro punto de conflicto

El 11 de junio, el Ayuntamiento decidía cerrar al tráfico la calle Galileo entre Fernando Garrido y Meléndez Valdés. Como ahora el carril bus de Alcalá, el Consistorio defendió que era provisional. Los 70 metros peatonalizados levantaron una gran polémica en la que todos los grupos municipales decidieron participar. PSOE, Ciudadanos y PP aprobaron en bloque deshacer “el experimento” y Almeida y Villacís visitaron a los vecinos de la zona, llegando incluso a manifestarse.

El punto álgido del conflicto se vivió en el Pleno de Chamberí, donde los vecinos se enfrentaron entre sí a favor y en contra. Con pancartas y a gritos, cada parte defendió como pudo su pensamiento para apagar un fuego que finalmente fue extinguido por el propio Consistorio reculando y revirtiendo la peatonalización.

"Nos eligieron para gobernar"

Por su parte, el Ayuntamiento explica que los madrileños "siempre" son escuchados, aunque señalan que su función es gobernar, "que se desprende del mandato ciudadano en las elecciones municipales".

La actuación en Gran Vía sí que fue consultada

Respecto a las actuaciones que se llevarán a cabo en la Gran Vía madrileña el Ayuntamiento sí celebró una consulta ciudadana. No se preguntó directamente sobre la peatonalización de la calle pero sí sobre la ampliación de las aceras, el número de pasos peatonales, las condiciones de las plazas traseras y el transporte público en la vía.

Madridiario.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.madridiario.es