30 de marzo de 2020, 21:36:14
Distritos


'Afters' ilegales en Chueca: el infierno de los vecinos

Por Alba Cabañero

Ruido, peleas, gritos y suciedad es lo que soportan los vecinos de Chueca por culpa de los bares y discotecas que se encuentran en la zona.


La vida nocturna es uno de los atractivos que ofrece el barrio de Chueca en la capital. Sus bares y discotecas son frecuentados por multitud de madrileños que eligen esta zona de la ciudad para divertirse y disfrutar de un buen ambiente de fiesta.

El problema llega cuando las luces de los locales se apagan y aquellos que todavía no quieren irse a dormir acuden a los 'afters', locales que abren cuando el resto de los bares cierran y acogen a los fiesteros que quieren tomarse ‘la última’.

Estos locales no se encuentran regulados por la Ley Regional de Espectáculos Públicos, por lo que abundan los fraudes como la adquisición de una licencia para un local con cafetería que después hará el papel de 'after', en el que se venderán bebidas alcohólicas, se abrirá hasta mediodía y se cobrará entrada.

Perturbación del descanso

Esteban Benito, presidente de la Asociación de Vecinos de Chueca, define estos locales como una “actividad no fiscal que no repercute en la economía”, según ha explicado a Madridiario. El after que más problemas está dando se encuentra en la calle San Marcos, a la altura del número 11. Gritos, peleas, menudeo y prostitución se dan cita en este local de jueves a domingo todas las mañanas, perturbando el descanso de aquellos que viven en los aledaños. “Conozco a gente que se ha cambiado de casa por esto”, ha señalado a Madridiario Benito. “No es un fraude inocuo: genera problemas de salud, afecta al sueño”, ha declarado.

Además de a los vecinos, la hostelería también sufre este problema. El Hostal Corazón de Madrid se encuentra situado encima de este negocio ilegal, lo que ha provocado que muchos turistas que en él se hospedaron escribiesen críticas negativas en los portales web del hotel. “La música es un gran problema, nos afecta mucho. La gente se suele quejar de que hay mucha bulla y que no se puede dormir”, han denunciado a Madridiario desde el establecimiento.

Una ‘mafia’ contra la que no se ha luchado

Según el presidente de la asociación, el modus operandi de los regentes de estos 'afters' es ‘saltar’ de local en local y cambiar el nombre. “Son gente del este que cierran un local y abren otro”, ha indicado. “Crean empresas pantalla, muchas a nombre de difuntos”, ha explicado Benito.

Advierte de que el de la calle San Marcos no cuenta con licencia para ejercer, ya que el procedimiento administrativo de traspaso de licencias pertinente debe hacerse junto al dueño del anterior negocio cuando se quiere adquirir un local.

Los vecinos de Chueca llevan décadas con este problema y, como ha criticado Esteban Benito, “las administraciones no hacen nada”. Ha calificado la situación del Ayuntamiento con respecto a este asunto de “desidia”. Ha manifestado su enfado al recordar que se ha hecho una denuncia múltiple a distintos ámbitos del Ayuntamiento y de ninguno se ha recibido respuesta escrita.

La Policía tampoco colabora en la regulación. “Los vecinos llaman y la Policía rara vez aparece. Solo van salvo que haya un problema de riesgo importante”, ha aseverado. Ha afirmado también que ellos tampoco pueden hacer más, “solo llegar, ver y levantar acta”.

El Ayuntamiento está en ello

Desde el Ayuntamiento han asegurado a Madridiario que se han realizado diferentes dispositivos e inspecciones junto a la Policía Municipal y que se realizarán más en un futuro. “El objetivo fundamental del Ayuntamiento es el descanso de los vecinos”, han asegurado.

La principal causa por la que las denuncias no están siendo tramitadas es porque “el proceso de denuncia es lento por causas de la Administración”, pero han confirmado que la situación está siendo controlada y se encuentra catalogada de “problemática”.

Más 'afters' escondidos por el distrito

El de la calle San Marcos no es el único after ilegal que hay en la capital. A comienzos de año, Jaguer, ubicado en la calle Santa Teresa, 14, fue definitivamente cerrado. En la calle Campoamor también estaba situado otro: Anglet Matinal Club, que abría todos los días desde las 6 de la mañana hasta las 12 del mediodía. Por último, Las Horas es de los que más tiempo llevan abiertos. Enclavado en la calle Magdalena, abre también desde las 6 de la mañana hasta las 12 del mediodía, molestando a los vecinos que en esa vía residen.
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