19 de enero de 2020, 11:43:37
Distritos


El nuevo carril bus de la calle Alcalá dispara los conflictos con la carga y descarga

Por Víctor Sanz

La creación del carril bus alternativo para garantizar el buen funcionamiento de las lanzaderas de la EMT en el tramo de la calle Alcalá comprendido entre la plaza de Ciudad Lineal y la calle Raquel Meller, a causa de las obras en la línea 5 de Metro, dispara los conflictos en las zonas de carga y descarga.


Antes de las modificaciones del tráfico, los servicios de transporte podían estacionar a ambos lados de la calle en las zonas habilitadas. Pudiendo aparcar más cerca de sus puntos de reparto.

Con la incorporación del nuevo carril bus, han desaparecido varios de los tramos de carga y descarga, por lo que ahora los vehículos solo pueden estacionar en la acera con zonas habilitadas de la calle Alcalá o bien en los nuevos tramos reservados en las calles colindantes.

El problema es que muchos camiones no caben en las calles aledañas por lo que deben estacionar en la calle Alcalá intentando molestar lo menos posible, como este camión frigorífico de 2,35 metros de alto, 12 de largo y con una capacidad de 12 toneladas.

Camión frigorífico de 2,35 metros de alto, 12 de largo y con una capacidad de 12 toneladas. Foto: Víctor Sanz

"Antes aparcaba al lado del comercio donde descargo, ahora tengo que aparcar enfrente y llevarlo cruzando la calle. Tardo más en descargar y es más peligroso. Además, con la lluvia todo se vuelve más complicado", declara el transportista.

12 nuevos tramos

El Ayuntamiento, para facilitar la carga y descarga, ha habilitado nuevas reservas en las vías perpendiculares a la calle Alcalá, en el tramo Ciudad Lineal-Ventas, concretamente en las calles Gutiérrez de Cetina, Federico Gutiérrez, Emilio Ferrari, Hermanos de Pablo, Río Ulla, Doctor Vallejo, Campuzano, Pileo, Vicente Espinel, Boldano, Vázquez de Mella y Luva.

"Las nuevas zonas de descarga las tienes de todos los tamaños y en todo tipo de calles, más estrechas, más anchas, en batería…muchas veces no quieren ni intentarlo", señalan dos agentes de movilidad del Ayuntamiento de Madrid.

"El problema es que el 80 % de las nuevas plazas habilitadas para la carga y descarga las están ocupando residentes, autónomos o los comercios más pequeños. Muchas veces los camiones prefieren aparcar, descargar e irse, en vez de estar dando vueltas a ver si encuentran una plaza donde entrar", añaden los agentes.

Nadie vigila los tramos

La ordenanza municipal determina que la duración máxima en las zonas habilitadas para carga y descarga es de media hora y que están reservadas para vehículos comerciales o industriales.

El conflicto se genera cuando los tramos se llenan de turismos no identificados, como vehículos comerciales. Éstos se quedan aparcados durante varias horas, colapsando esos puntos y produciendo que los camiones de reparto tengan que aparcar donde puedan. La falta de vigilancia en los tramos parece uno de los principales problemas.

"¿Qué voy a hacer si yo voy ahí enfrente y están llenas las zonas? La policía municipal no vigila las zonas de carga y descarga, por eso acaban llenas y yo tengo que aparcar en cualquier lugar’’, señala el transportista de este vehículo refiriéndose al carril bus.


Camión estacionado en el carril bus. Foto: Rebeca Lietor

Este mismo trabajador nos asegura que, pese a las modificaciones en el tráfico, la calle Alcalá no genera tantos problemas. "Aquí en Alcalá tenemos la suerte de que nos dejan aparcar aquí si es poco tiempo, pero hay zonas que están mucho peor, como la zona de Goya o Bravo Murillo".

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