24 de octubre de 2019, 6:44:26
Opinión


Por una información sociolaboral veraz

Por Jaime Cedrún


El 26 de mayo, las Comisiones Obreras de Madrid entregamos los premios Pilar Blanco a la Comunicación Sociolaboral. Estos galardones, que han cumplido su décima edición, son un reconocimiento sin cuantía económica a quienes siguen informando sobre la realidad sociolaboral en la Comunidad de Madrid. Hablamos de libertad de expresión, pero también de veracidad, contundencia, seriedad, profesionalidad frente a la banalidad que todo lo inunda. Los premiados han sido Jesús Sebastián (del área de Local de Radio Nacional de España); Luis de la Calle (Ser Madrid Sierra) y el medio digital, Madridiario.

Son estos premios también una excusa para rendir homenaje a Pilar Blanco, que fuera directora de Madrid Sindical, en su momento buque insignia de la Secretaría de Comunicación de CCOO de Madrid, además de referente indispensable para conocer el segundero de la historia del sindicato y la conflictividad laboral de la región.

Pilar Blanco, amante confesa de los libros, fue periodista pero también sindicalista metalúrgica de Isodel. Oriunda de Tierra de Campos era tan sensible como malhumorada cuando la ocasión lo requería. Era una adelantada a su tiempo. Mujer y sindicalista en el sector del metal y mujer directora de nuestro medio de comunicación. Es, por tanto este galardón una declaración de intenciones porque su ejemplo sigue vivo: lealtad a las siglas, visibilización de las personas desfavorecidas y feminismo. Todo ello empapado de profesionalidad, veracidad, claridad.

Es evidente que estos principios no están muy de moda en estos tiempos de posverdad, informaciones falsas y pseudoperiodismo de 140 caracteres. Los medios de comunicación padecen la mordaza del ahogo económico y la presión de una sociedad banal. La prensa, radio y televisión pierden su carácter de servicio público para convertirse en un simple negocio.

Poco a poco, casi sin darnos cuenta, han ido desapareciendo las secciones de “laboral”, en beneficio de “economía” y “finanzas”. Ha sido una OPA en toda regla por la cual han desaparecido las relaciones laborales y los agentes sociales de un plumazo. Las personas trabajan para vivir, por lo tanto, los medios se han olvidado de la parte fundamental de la vida de las personas.

Si informar de relaciones laborales, negociaciones, acuerdos, salarios, pensiones… Es ya una heroicidad, en Madrid es prácticamente una entelequia.

La información local desapareció de las ondas y la prensa, al tiempo que aparecía la propaganda de Esperanza Aguirre (1.500 millones de euros llegó a gastar en publicidad institucional). Telemadrid y Onda Madrid fueron relegados a medios públicos residuales, tras un saqueo comandando por Aguirre y el hoy encarcelado Ignacio González, abanderado de un ERE ilegal. El escandaloso reparto de las televisiones digitales terrestres a cómplices del régimen aguirrista fue una pata más de esa hoja de ruta desinformativa.

A ello hay que añadir las demandas, pagadas con dinero público, emprendidas por Ignacio González contra periodistas que han venido aireando informaciones que ahora hemos visto estaban bien sustanciadas.

Por eso, desde CCOO de Madrid queremos mantener viva la llama de la libertad de expresión, que también implica visibilizar a las personas más desfavorecidas porque la censura existe. A nadie se le escapa cómo Coca Cola, a fuerza de talonario, ha logrado invisibilizar en los grandes medios un conflicto laboral que se alarga ya en más de tres años. Coca Cola ha incumplido con la Justicia española reiteradamente y su respuesta ha sido incluir grandes campañas publicitarias.

Hay que rebelarse frente a la anunciada desaparición del periodismo, “el mejor oficio del mundo aunque se sufra como un perro”, como escribió García Márquez.

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