18 de agosto de 2019, 5:20:04
Salamanca


La paz reinará en el colegio Guindalera, al menos hasta septiembre

Por Julia S. Álvarez

Las obras de demolición del edificio de la CECA (Confederación de Cajas de Ahorro) que han supuesto un quebradero de cabeza para padres y niños del CEIP Guindalera, situado a escasos metros del inmueble, solo tenían licencia para la ocupación de la vía pública hasta el 19 de mayo. Todas las partes implicadas mantuvieron una reunión a finales de esta semana para llegar a un acuerdo. Los niños vuelven a jugar en el patio sin el temor a que caigan más cascotes. Pablo Carmona, presidente concejal del distrito de Salamanca ha emplazado a los responsables del terreno a la comunidad educativa a una nueva reuión en septiembre de cara al inicio del curso escolar.


Tras casi un mes de movilizaciones y quejas reivindicando seguridad para sus hijos y alumnos, a finales de semana la comunidad educativa del colegio Guindalera mantuvo una reunión con el concejal presidente del distrito de Salamanca, Pablo Carmona, y los representantes de de las empresas propietarias del terreno en el que se encuentra edificio de la Confederación de Cajas de Ahorros (CECA) en la que se acordó posponer la demolición-aunque no por los canales oficiales- de este por el lado de la calle que más afecta al colegio madrileño hasta que terminen las clases. El Ayuntamiento de Madrid permitió el derribo del inmueble, situado a escasos metros del patio del colegio, durante el periodo escolar lo que llevó a padres y profesores a una cruzada por la seguridad de los más pequeños. La petición para paralizar las obras que los progenitores impulsaron desde Change.org lleva ya más de 2.500 firmas recogidas y `aterrizó´ en los despachos de Carmona y de la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena como una losa.

El permiso de ocupación finalizó el 19 de mayo

Tras revisar los permisos de las promotoras encargadas de la obra - Amenabar y Pryconsa- los técnicos municipales detectaron una pequeña laguna: aunque la licencia de demolición se extiende hasta el 30 de septiembre, el permiso de ocupación de la vía pública finalizaba el 19 de mayo por lo que a día de hoy, la obra se encuentra parada en el lado de la calle Villafranca, aunque no obstante continúa en la parte que da a la calle Luis Calvo. Los padres del colegio le cuentan a Madridiario que la buena voluntad de los propietarios del terreno quedó patente durante la reunión que mantuvieron el pasado jueves, en la que también participó el presidente concejal. Una de las condiciones es que el Ayuntamiento les renueve el permiso de ocupación de la vía pública sin el cual no pueden retomar la labor. Carmona ha emplazado a los responsables y a los padres a otra reunión a principios septiembre puesto que la autorización municipal para demoler el inmueble finaliza el 30 de ese mes y podría coincidir con el inicio del curso escolar.

El Ayuntamiento no puede comprometerse

Esta guerra no es un David y Goliat. Los progenitores, al igual que Carmona, quieren que se levanten viviendas en el edificio de la CECA, "es mejor a que esté abandonado" dice una de las madres. Son conscientes de que la demolición tiene que llevarse a cabo, pero solo piden que se retrase 20 días "hasta el 23 de junio que acaban las clases". Durante la primera fase de la obra cayeron cascotes en el patio del colegio y en un vehículo aparcado en las inmediaciones del mismo, y además, el permiso municipal de ocupación de vía pública permitía a las empresas instalarse en la calle Villafranca, uno de los puntos de acceso a las aulas y única salida en caso de emergencia.

Durante la reunión que tuvo lugar a finales de esta semana, los representantes de las empresas promotoras argumentaron su capacidad a la hora de realizar este tipo de obras en inmediaciones escolares -las del Colegio Nuestra Señora del Recuerdo son un ejemplo- pero también admitieron ser conscientes de la situación. Esta edificación puede extenderse hasta los dos años y requiere que las negociaciones lleguen a buen puerto. Sobre todo porque está en manos del Ayuntamiento de Madrid renovar la licencia, aunque el Consistorio no puede comprometerse a renovarla para el mismo día 23 porque los cauces legales llevan su tiempo.

Los padres no bajan la guardia

La convivencia no es fácil y la solución supone pérdidas económicas para los propietarios de la parcela, pero están por la labor -aunque no de forma oficial- de esperar a que concluya el periodo lectivo. Eso sí, aún quedan ciertos resquicios que resolver de cara al inicio del curso en septiembre, como la licencia de demolición. Si Carmena y Carmona no ponen una solución encima de la mesa, la comunidad educativa volverá a ponerse en pie de guerra con el apoyo de CCOO que a través de la secretaria General de la Federación de Enseñanza, Isabel Galvín, ha hecho un llamamiento al Ayuntamiento de Madrid para que lleven a cabo un compromiso real con “una resolución donde se clarifique la disposición final en este tema”. "Hay buena voluntad por todas las partes afectadas, pero por encima de todo, es la seguridad de nuestros hijos".

Madridiario.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.madridiario.es