22 de noviembre de 2019, 7:20:57
Cultura y ocio


Un estudio del Thyssen revela los secretos del 'Arlequín en el espejo' de Picasso

Por MDO

El área de restauración del museo Thyssen ha realizado un exhaustivo análisis de la obra del pintor malagueño utilizando técnicas como la radiografía o la reflectología infrarroja. Los resultados del estudio, que podrán visitarse hasta el mes de octubre en la pinacoteca, revelan la "constante metamorfosis" que atravesaba el autor en su arte.


El museo Thyssen ha presentado la mañana de este viernes las conclusiones arrojadas por el estudio técnico al que ha sido sometido ‘Arlequín en el espejo’, la obra de Picasso en la que el malagueño "retuerce el cuello al clasicismo".

Así lo ha explicado el director artístico de la pinacoteca, Guillermo Solana, en la inauguración de la instalación especial que se ha habilitado en la galería para exponer los resultados del exhaustivo análisis que ha llevado a cabo el área de restauración del Thyssen y que podrá visitarse hasta el próximo mes de octubre.

"El público suele suponer que los estudios técnicos y las radiografías revelan grandes misterios o enigmas de las obras de arte y muchas veces no es tan espectacular, pero hay casos en que sí, y éste es uno de ellos", ha explicado el director del museo.

El proceso creativo de una de las obras más emblemáticas de la colección se ha conocido a través de técnicas como la radiografía, la reflectografía infrarroja o la documentación fotográfica. "Es un proceso complicado, hay que elegir con cuidado los puntos a estudiar para que sean significativos y afecte lo menos posible a la obra", ha señalado el restaurador jefe del museo, Ubaldo Sedano.

El estudio revela la "constante metamorfosis" que atravesaba Picasso en su arte y que, en este caso, supuso "cargarse la perfección" de una imagen. El cambio más decisivo entre la idea original del pintor y la obra que se exhibe en el Thyssen es la postura de las piernas del arlequín. En un principio estaban abiertas y permitían ver el sexo masculino del personaje, pero en el último momento Picasso decidió tapar una de las piernas y crear otra que es "una deformidad". Este cambio de postura en las piernas podría ir asociado a la "identidad viril" del arlequín y el deseo del autor de "feminizarle y enturbiar su identidad sexual".

Solana apuesta por que el autor estaba abandonando su época neoclásica a principios de los años 20, cuando pintó este cuadro. "Picasso estaba todavía inmerso en el periodo neoclásico, pero se ha cansado. Sustituir la pierna bien pintada por otro mal es como torcerle el cuello al clasicismo, como decir que no sigue jugando este juego", ha apuntado el director, tras recordar que el año siguiente comenzaría el manifiesto del surrealismo, en un camino que culminará años más tarde en el 'Guernica'.

El otro gran descubrimiento de este análisis aparece en el rostro del protagonista, que en un principio tenía una cara distinta, presumiblemente un autorretrato del propio Picasso. Ambos hallazgos demuestran "algo que se sospechaba" pero que no tenía confirmación definitiva: "Picasso es un artista en constante transformación, y este cuadro es una suma de destrucciones de los planteamientos iniciales".

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