22 de enero de 2022, 11:10:21
Opinión


La sinfonía del cambio

Por José Manuel Berzal


Estamos asistiendo a un cambio de tendencias sociales, económicas y políticas que no todos saben entender.

Tampoco se está obligado a hacerlo, pero al menos si lo estamos los que nos dedicamos al ejercicio diario de la política.

No podemos caer en la tentación de lo cómodo ni del dejarte llevar por la corriente de la confusión ya que eso nos abocaría a generar una sinfonía de despropósitos que no solo haría chirriar las vías, a lo peor incluso descarrilaría el tren.

Y como ejemplo de lo que está pasando tenemos la Comunidad de Madrid, tanto en lo relativo a aquellos que intentan inculcar mensajes contradictorios, como por suerte para todos, el buen ejemplo que está dando nuestra Presidenta, Cristina Cifuentes, quien desde la moderación y el trabajo nos marca con destreza y firmeza el camino que tenemos que seguir todos los días para el buen ejercicio de una política que dé respuesta a la sociedad del cambio inmediato.

Aquellos que solo contemplan la confusión como manera de sobrevivir en política son los mismos que se esconden en la nostalgia del pasado para defender una sociedad pobre intelectualmente, así como cultural, social y económicamente.

Son aquellos que abrazan la intransigencia solo desde el deseo de alentar una macarrada tras de otra, que les permite, piensan ellos, sobrevivir de momento en un tablero político y social que cada día es más sensato y tranquilo.

Estos mismos son los que utilizan el atril de la desolación inexistente para justificar la crítica en el ojo ajeno y no en el propio.

Incluso son los que justifican la rebeldía anti democrática para intentan amedrentar a los que no pensamos como ellos, que por el bien de Madrid y de España somos la mayoría.

Luego están quienes se sienten los salvadores de la patria, los que piensan que solo gracias a ellos existe presente y futuro, y que si miramos a ayer no existe nada, despreciando el trabajo y esfuerzo de todos aquellos que durante años hemos trabajado por la libertad y el bienestar social.

Esto últimos pretenden el rédito de la palabra y no del trabajo, el compromiso y la lealtad.

Si recurro al fútbol como ejemplo, serían jugadores que no permitirían marcar al compañero desmarcado no fuere que los aplausos de los aficionados no los pudieran recoger ellos.

También el tiempo y quien corresponde que no son otros que los ciudadanos dirán donde tienen que estar en cada momento y para que, ya que llegara la hora de concretar y huir de los estereotipos del nada sin nosotros.

Pero para estos males, unos mayores y otros menores, existe un " antídoto " hablando en términos políticos que favorece ya, el bienestar común, y que posibilitará que nuestra Comunidad Autónoma sea ejemplo para muchos.

Me refiero a la figura de nuestra Presidenta, Cristina Cifuentes. Persona que ha sabido entender los cambios que demanda cada día nuestra sociedad y que ha impulsado el quehacer político de los nuevos tiempos desde la moderación, el rigor y el respeto a los demás.

Estos valores, que nunca se debieron perder y que suenan como nuevos vientos, porque lo son, para resolver los problemas que otros han ido generando.

Es Cristina, y a su lado todos los que creemos en las personas y en la política como herramienta para dar solución a los problemas, quien, mejor dicho, quienes vamos a seguir trabajando en el día a día sabiendo interpretar las nuevas necesidades de nuestra sociedad; cumpliendo con solvencia y rigor con nuestro programa electoral, el del Partido Popular, y con nuestros acuerdos de investidura, como no podría ser de otra manera.

Vamos a seguir armonizando bajo su liderazgo esas estridencias a las que antes me refería, priorizando un nuevo estado de bienestar real y solvente, con una base sólida y de futuro.

Que nadie lo dude; Cristina Cifuentes tiene un equipo experimentado, serio y capaz; un grupo parlamentario sólido y cercano a todos sin excepción; tenemos proyecto, ilusión y ganas. Nos sentimos cómodos con compañeros de viaje solventes y leales. Pero también tenemos el pulso firme para no ser sometidos a situaciones límite que alguien pudiera pensar nos obligarían a tomar decisiones malas para el conjunto de los madrileños.

Termino, no sin antes decir que los cambios que estamos viviendo los tenemos que saber interpretar. Y, podemos estar tranquilos porque las riendas del cambio en nuestra Comunidad las lidera una persona, como he dicho anteriormente, con experiencia, ilusión, programa y equipo; persona que en el día a día no ceja en su empeño, que es el nuestro, de sumar y no de restar, de construir y no de destruir.

Esta es la Presidenta que nos merecemos los madrileños, porque además la hemos elegido; y porque día a día nos está enseñando el camino que debemos seguir, sin ruidos ni escenas teatrales que nos inquietarían como otros pretenden.

Andando y viendo; pero con la tranquilidad de que las cosas van a ir bien para la mayoría y que por encima de todo apoyaremos siempre más a aquellos que les cueste un poco más que a otros ir bien. Para nosotros los más necesitados es nuestra prioridad.

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