20 de julio de 2019, 13:46:23
Municipios


Nuevo Baztán o la piedra que construyó un complejo barroco en medio del campo

Por Javier García Martín

El tesorero de Isabel de Farnesio, la controvertida esposa de Felipe V, compró a principios del siglo XVIII unas tierras al marqués de Olmeda para construir una ciudad industrial. Juan de Goyeneche, político y editor, llamó a José Benito de Churriguera para planificar la integración de las fábricas de paños, gamuza, forja o jabón que allí se levantarían y las residencias de los obreros, las iglesias y un palacio. Bautizó aquello como Nuevo Baztán, en homenaje al valle navarro del que procedía. Hoy, una ruta creada por la Fundación madri+d repasa la génesis y la conservación de ese conjunto monumental.


Para muchos, Nuevo Baztán es un gran ejemplo de urbanismo barroco en un medio rural: manzanas de viviendas de una y dos plantas, plazas, iglesias y hasta un palacio nacidos de poco más que de la caliza circundante con el objetivo de abastecer de obreros el afán industrial de Juan de Goyeneche, uno de esos hombres notables que fertilizan cada siglo.

Con el objetivo de divulgar este patrimonio, una serie de expertos ha realizado un itinerario alrededor de este no tan conocido tesoro cobijado por los ríos Tajuña y Henares y que hoy, también es cierto, aqueja cierto deterioro. Esta guía es una más de las que componen el catálogo de Rutas Geomonumentales madri+d, un proyecto que busca reconocer el patrimonio autonómico a través del relato de la piedra.



La propuesta arranca en el palacio de este padre de aristócratas y recorre varios puntos de esta localidad, situada a 50 kilómetros de la capital, como la iglesia, consagrada al universal navarro Francisco Javier.

"Es algo muy desconocido incluso para los propios madrileños", destaca Mónica Álvarez de Buergo, científica titular del CSIC, en el grupo de Petrología aplicada a la conservación de patrimonio del Instituto de Geociencias. Su equipo ha revisado el estado de conservación de los inmuebles de este conjunto y ha localizado las canteras desde donde se sacaba la materia prima para su construcción.

Lo más interesante de esta propuesta es que lleva al visitante más allá de lo artístico. Cuenta la historia de los materiales geológicos, desde su extracción a su evolución o cómo les condiciona que estén asentados sobre un espacio hinchado de aguas subterráneas. Algo muy interesante es el recubrimiento superficial llamado pátina, que se ha encontrado en algunas fachadas y que "se aplicaba intencionadamente en el pasado para homogeneizar colores y proteger", describe. El contenido de esta pintura, tan ancestral como la misma construcción, es una receta que cambia casi de pueblo a pueblo. En Nuevo Baztán, por ejemplo, han hallado leches animales mezcladas con cal y pigmentos.

Esta ruta geomonumental, que puede recorrerse también a través de un documental elaborado por el Centro de Medios Audiovisuales de la UNED, forma parte de la iniciativa 'La ciencia que construye Madrid', un proyecto liderado por la Fundación madri+d, que ha recibido financiación de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología-MINECO, en el marco de su Convocatoria de Ayudas para el Fomento de la Cultura Científica, Tecnológica y de la Innovación.

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