3 de diciembre de 2020, 21:47:07
Municipios


Pinto estudiará si el único parking de caravanas de Madrid es rentable

Por Javier García Martín

Quizás por coherencia con aquel reivindicado mérito geográfico de encarnar el centro de la Ibérica, Pinto puso en marcha en 2014 el único aparcamiento de caravanas de la Comunidad de Madrid, un singular apeadero entre caminos que hace las delicias de los turistas que llevan la casa a cuestas. Pese a su atractivo, el Ayuntamiento llevaba meses sin sacarle partido porque la máquina de cobro estaba estropeada. Ahora, una vez reparada, quieren comprobar si tan específico espacio es realmente rentable.


Una explanada de asfalto salpicada de trazos blancos y rectilíneos se despliega entre la A-4, la considerada como la gasolinera más barata de la Comunidad y el Parque Juan Carlos I. Es el Área de Autocaravanas de Pinto (ASAP), un recinto inaugurado a principios de 2014 para descanso de los más inquietos turistas y por el que han pasado 590 vehículos entre marzo y junio de este año, dejando 2.539,55 euros para el Ayuntamiento.

El área, equipado para una treintena de vehículos, tiene mucho a su favor para funcionar: una equidistancia estratégica de polos turísticos como Madrid, Toledo, Aranjuez o el Parque Warner, un precio económico (33 céntimos la hora), sombra, vigilancia, zonas de recarga de baterías y de vaciado de depósitos, apertura permanente y un centro comercial a sólo unos metros. La forma en que está configurado su funcionamiento -se puede estar aparcado durante un máximo de tres días- permite pernoctar a quienes realizan viajes largos por el país o recalar ahí al tiempo que visitan la región.

Sin embargo, el Ayuntamiento no ha comenzado a cuantificar hasta ahora si realmente brindar tantas bondades para un público a la par tan reducido llega a dejar algo en el presupuesto municipal una vez descontados los costes de mantenimiento. El problema para realizar ese análisis era puramente mecánico. Hasta marzo, la máquina para realizar los pagos -sólo se permiten por tarjeta- estaba rota, lo que obligaba a mantener la barrera abierta por si alguien elegía marcharse más allá del horario del personal de la garita.

Fin de la 'barra' libre
El equipo de Ganemos Pinto ha querido acabar con esa 'barra' libre generada hacía meses y enmendar la situación, reparando el aparato y cubriéndolo de la intemperie. "Ahora estamos teniendo el doble de recaudación", explica Consoli Astasio, concejala de Hacienda y Patrimonio, a Madridiario. Su departamento quiere comprobar si esta, inaugurada bajo el Gobierno del PP, es una infraestructura deficitaria o si, por contra, conviene seguir invirtiendo en ella. "Vamos a dejar pasar el verano, que es cuando tiene más uso, sobre todo por parte de turistas europeos, pero todo apunta a que sí genera más de lo que cuesta", añade. Según datos facilitados por el Consistorio, entre mayo de 2015 y enero de 2016, se anotaron 364 registros, una cifra muy inferior a los referidos antes para, solo, esta última primavera.

Su departamento también quiere echar las cuentas para ver cómo pueden revertir las ganancias, de haberlas, en el propio desarrollo del área. "Debemos tener en cuenta que este aparcamiento repercute en el comercio de la zona, algo que es mucho más difícil de cuantificar", matiza la edil. Aumentar la promoción entre el público potencial, ofrecer información turística y comercial a los visitantes sobre el municipio o facilitar que los usuarios puedan solazarse en el vecino parque son algunas de las posibilidades.

Es cierto que existen áreas en campings o puntos de descanso e información como entre Aoslos y La Acebeda, incluso plazas reservadas en parkings madrileños, pero, en la actualidad, el modelo pinteño es único en su género. El Ayuntamiento de Madrid, por ejemplo, estudia ahora cómo implantar aparcamientos disuasorios para estos vehículos. "Nosotros, antes de seguir, queremos ver si efectivamente esto es sostenible", advierte Astasio.

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