7 de diciembre de 2019, 14:50:16
Cultura y ocio


Cien años de Buero Vallejo

Por Antonio Castro

En este año 2016, abundante en centenarios teatrales, ha pasado inadvertido hasta el momento el nacimiento de un autor fundamental del siglo XX: Antonio Buero Vallejo. El escritor nació en Guadalajara el 29 de septiembre de 1916. Falleció en Madrid el 28 de abril de 2000.


El 14 de octubre de 1949 Antonio Buero Vallejo revolucionó el teatro español de la posguerra con el estreno de ‘Historia de una escalera’, obra con la que había conseguido el premio Lope de Vega del Ayuntamiento de Madrid. Se estrenó, como estipulaban las bases, en el hoy vapuleado teatro Español. La obra fue dirigida por Cayetano Luca de Tena y el ayuntamiento franquista no se opuso al estreno de un drama social conmovedor.

Solo diez años antes, Buero Vallejo había sido condenado a muerte. Se le conmutó la pena por 30 años de cárcel aunque, finalmente, en 1945, salió del penal, desterrado de Madrid. Más listo que las autoridades, se instaló en Carabanchel bajo, que no fue Madrid hasta dos años más tarde. ‘Historia de una escalera’ no fue la primera obra que escribió, que fue ‘Las palabras en la arena’.

Tras ganar el premio, y lograr el aplauso de crítica y público, se convirtió en un autor muy representado. En 1950 Luis Escobar le estrenó ‘En la ardiente oscuridad’, en el María Guerrero. En esa década presentaría hasta diez novedades.

En el teatro de Buero se pueden distinguir claramente dos tipos de historias: las de trasfondo social y las historicistas. Entre las primeras están ‘Las cartas boca abajo’, ‘La fundación’, ‘El tragaluz’ o ‘La doble historia del doctor Valmy’. Su prestigio no le libró de la presión posterior de la censura. La doble historia se estrenó en versión inglesa el año 1968. En España, sin embargo, no pudimos verla hasta 1976, en el desaparecido teatro Benavente.

Goya le inspiró ‘El sueño de la razón’. El motín de Esquilache, ‘Un soñador para el pueblo’ y Larra, ‘La detonación’. En los últimos veinte años del siglo pasado, el dramaturgo se introdujo en temas más contemporáneos. En ‘Diálogo secreto’ presentó a un crítico de arte que era daltónico. En ‘Música cercana’ se centró en el mundo financiero. En estas décadas sus estrenos se fueron espaciando. Gustavo Pérez Puig fue en esos años su más fiel director. Gracias a él, cuando dirigía el Español, Buero pudo ver en pie su último estreno: ‘Misión al pueblo desierto’, presentada seis meses antes de su muerte.

Buero fue nombrado miembro de la Real Academia en 1971. En 1986 obtuvo el premio Cervantes y en 1996 el Premio Nacional de las Letras. Antonio Buero Vallejo estuvo casado con la actriz Victoria Rodríguez, que hoy es la más fiel guardiana de su memoria. No tenemos noticia de que se esté preparando el montaje de alguna de sus obras en teatros públicos o privados. En el Español, donde se reveló y alcanzó la gloria, nos sorprendería que se acordaran de este centenario. Solamente el director Manuel Canseco está intentando poner en pie una de las primeras comedias –alta comedia- de Buero.

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