24 de agosto de 2019, 18:25:26
Distritos


Los aparcamientos disuasorios que quiere Ahora Madrid

Por Enrique Villalba

Madridiario ha tenido acceso al documento propuesta del Programa de Aparcamientos Disuasorios Municipales que pretende desarrollar el Ayuntamiento de Madrid. En él se detallan las 10 primeras infraestructuras, que se realizarán en la mayor parte de los casos en dos fases, iniciando las obras en septiembre de 2017, con un coste de 78,96 millones. Se ofertarán hasta 8.532 plazas. Se estudia que estos puestos de estacionamiento sean gratuitos con tarifas excepcionales de entre 0,50 y 1,50 euros, y que, para potenciar su uso, se suba el precio de aparcamientos de rotación y el SER (Servicio de Estacionamiento Regulado) en el centro.


Tal y como anunció la delegada de Medio Ambiente y Movilidad, Inés Sabanés, el documento municipal sostiene que, técnicamente, lo ideal sería que este modelo de estacionamiento tuviese una capacidad, al menos, en una primera fase, de entre 150 y 500 plazas por aparcamiento disuasorio, junto a la M-40 o más allá de este anillo, y junto a vías de acceso principales (carreteras nacionales, corredores radiales y circunvalaciones estratégicas). No obstante, en la segunda fase de este plan, esos aparcamientos podrían llegar a alcanzar en algunos casos las 1.500 plazas, siempre que la demanda lo requiriese. De esta manera pretendería cubrirse la demanda insatisfecha por el sistema actual de aparcamientos disuasorios, que cuenta a nivel regional con 22.574 plazas, de las que solo 2.653, todas de pago, se encuentran en Madrid (solo 1.498 en el aparcamiento de Ciudad Universitaria y el resto en Avenida de América y Plaza de Castilla; ni la A3, ni la A4, ni la A42, ni la A5, tienen infraestructuras de esta naturaleza en la capital). A ellos hay que sumar infraestructuras similares en la capital que aportan otras 3.000 plazas en espacios como Aravaca, El Barrial, Pitis, Fuencarral, El Pozo, Santa Eugenia, Vicálvaro, Villaverde Bajo, Villaverde Alto y otros menores.

El Consistorio plantea varias opciones para poner en marcha el modelo de promoción, construcción y explotación de la red de aparcamientos disuasorios. Podría construirse a través de la inversión del Ayuntamiento, a través de inversiones del Consorcio Regional de Transportes, del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias o de operadores privados en régimen de concesión, como la que opera en el corredor de la A-6 entre Majadahonda y Las Matas (posee cinco aparcamientos y genera 730.000 euros anuales, por lo que se considera un segmento de negocio concesional poco atractivo desde el punto de vista de la rentabilidad económica, asumiendo la administración la inversión). La idea principal que se plantea en el documento es que sean aparcamientos en superficie porque su coste por plaza es de 3.000 euros, frente a los 10.000 que cuesta en altura (se contempla un máximo de tres alturas en el caso de que se tengan que construir) y los 18.000 que cuesta si se construye subterráneo. Según el cronograma que se plantea el Consistorio, las obras de estos primeros diez aparcamientos comenzarían en septiembre de 2017 y continuarían en 2018.

Tras su construcción, el Consistorio aboga, según el documento, por que la EMT sea la responsable de gestionar la red, habida cuenta de que ya se encarga de la explotación de estacionamientos de rotación en la ciudad. El documento concreta: "Esta opción conllevaría un nuevo régimen tarifario incluyendo, que podrían acompañarse de medidas para promocionar estos aparcamientos al objeto de que el sistema tuviera la eficacia esperada, como podrá ser reducir o eliminar cualquier pago en los aparcamientos disuasorios y, en compensación, elevar las tarifas de los aparcamientos de rotación del centro de la ciudad o del aparcamiento en superficie en el marco del Servicio de Estacionamiento Regulado, siempre en el marco de otras consideraciones aplicables a al determinación de tales tarifas como las relativas al impacto medioambiental de cada tipología de vehículo y sus usos". Es decir, que se podría estudiaría el establecimiento de un sistema tarifario compensatorio para alejar los coches del centro con una subida de tasas al aparcamiento municipal en el centro.

El coste de los aparcamientos disuasorios se plantea como gratuito, siempre que se validase la estancia con el título de transporte con el que estuviera conectado, con un criterio de exclusividad (limitando al sistema de transporte colectivo al que sirve el aparcamiento y el estacionamiento para otros fines), y podría cobrarse, como excepción, en función de la demanda de cada aparcamiento y la política de movilidad entre 0,50 y 1,50 euros. Dada esta gratuidad vinculada al uso del transporte público al que sirve, el documento concreta el "estudio de la posible habilitación de zonas de estacionamiento regulado para residentes (SER) en zonas aledañas a los aparcamientos de disuasión". La intención sería evitar que aparcasen en las inmediaciones de la infraestructura los vehículos para que no se sature la vía pública con zonas de estacionamiento destinadas a los residentes. No obstante, una portavoz del Área de Movilidad concretó este viernes que esta posibilidad no se encuentra en estudio. Además, se limitaría el uso máximo del aparcamiento a 24 horas, cobrándose en su defecto como un aparcamiento rotacional estándar conforme a sus tarifas propias.

El proyecto contempla ofrecer tres aspectos para hacer más atractivo su uso que la entrada con el coche a la ciudad: un tiempo de traslado desde el aparcamiento al transporte público de 3 ó 4 minutos y una espera del medio de transporte público de cinco minutos. El establecimiento de tarifas económicas para reducir el uso del transporte privado en traslados cotidianos; y el aumento de la comodidad en el aparcamiento, de forma que la ubicación, la accesibilidad de los vehículos y el tránsito de los peatones sea adecuado. Para incentivar su uso, se promoverían sistemas de información en las vías de acceso y a través de aplicaciones telemáticas sobre la disponibilidad de plazas, tiempo estimado de llegada al aparcamiento y trayecto más rápido, así como el tiempo de espera estimado al próximo servicio de transporte público. En el mismo sentido, se plantean medidas de acceso rodado preferente desde las vías públicas circundantes, mediante reserva de carriles o cualquier forma que favorezca el acceso al estacionamiento.

Los diez aparcamientos inicialmente propuestos tendrían las siguientes características:
- Pitis. Tendría conexión desde la M-40. El Ayuntamiento cuenta con dos parcelas de algo más de 8.000 metros cuadrados en la calle de Gloria Fuertes, cercanas a la estación de Cercanías (C3, C7 y C8), la L7 de Metro y las líneas 49 y 64 de EMT. Podría servir para dar servicio a Arroyo del Fresno, Mirasierra y Lacoma, y como aparcamiento alternativo al hospital Ramón y Cajal -a una estación de Metro de distancia-. Este aparcamiento, en superficie, tendría capacidad para albergar dos fases. La primera, con 400 plazas, ampliables en otras 400 plazas, por la existencia de la segunda parcela. El coste de la primera fase sería de 1,32 millones y la segunda, 1,2 millones. Podría realizarse a corto plazo.

- Fuente de la Mora. Absorbería el tráfico procedente de la A-1 y la M-11. Estaría ubicado en la calle de Dulce Chacón, en Valdefuentes, existiendo dos parcelas municipales a tal efecto, una de 11.160 metros cuadrados y otra de 4.846 metros cuadrados (a la que se le podrían añadir suelos de uso ferroviario anexos hasta completar 6.600 metros cuadrados). Conectaría con el Cercanías (C1, C7 y C10) y las líneas 125 y 150 de EMT; y surtiría al polígono de Manoteras. En una primera fase, la segunda parcela citada podría albergar 330 plazas, costando 990.000 euros. Si requierese ampliación, y lo permitiesen las servidumbres de un acueducto subterráneo del Canal de Isabel II, se podrían construir dos plantas más en altura hasta alcanzar las 792 plazas por 7,92 millones. Si no se pudiese en altura, se utilizaría la primera parcela citada. Podría abordarse a medio plazo.

- En Canillejas, la conexión vendría desde la A-2, donde se podría conectar con la L5 y con ocho líneas de autobús urbano y dieciséis interurbanas. La parcela disponible tiene 3.150 metros cuadrados, en la avenida de Logroño. En este caso, se ampliaría en altura hasta tres plantas el aparcamiento existente, de 150 plazas de capacidad, hasta las 378, por un coste de 3,78 millones. Podría abordarse a corto plazo.

- Junto a la estación de Estadio Olímpico, en la avenida de Arcentales (barrio de Las Rosas), habría otro aparcamiento disuasorio con acceso desde la M-40, la M-201, la M-21 y la A-2. Tendría conexión con la L7 de Metro y los interurbanos 286, 288 y 289. La parcela prevista está reservada en el planeamiento para un aparcamiento para 1.480 plazas. Su aprobación definitiva estaría supeditada al proyecto de urbanización de la zona y sería, inicialmente, muy dependiente de eventos en el estadio olímpico, escenarios de restricción de tráfico y de los usuarios que no pudiesen utilizar el aparcamiento disuasorio de Coslada. No obstante, necesitaría accesos nuevos para todo ello. Supondría un coste de 5,32 millones y está proyectado a corto plazo, aunque está a la espera de la aprobación del planeamiento por parte de la Comunidad de Madrid.

- En Santa Eugenia, el aparcamiento disuasorio tendría un acceso (a ejecutar) desde la A-3 en la avenida que comparte nombre con el barrio. Conectaría con la estación de Cercanías (C2 y C7), 11 líneas de autobús interurbano; y las líneas 58, 63 y 145 de EMT. La parcela propuesta en este caso, de 6.153 metros cuadrados, es propiedad de la Comunidad de Madrid, al noroeste de la estación de tren. Podría albergar entre 307 y 738 plazas (en tres plantas), en función de la opción que se eligiese definitivamente, lo que supondría unos costes de entre 921.000 euros y 7,38 millones de euros. Se trataría de una operación a largo plazo.

- San Cristóbal acogería los vehículos procedentes desde la A-4. La avenida de Andalucía sería la entrada a otro aparcamiento disuasorio con conexión con la L3 de Metro, numerosas líneas de interurbano y las líneas 59 y 79 de EMT. La parcela pertenece al Ministerio de Defensa, pues se trata del espacio que albergaba el antiguo parque Base y Talleres de Automovilismo. Serviría de paliativo a la carencia del intercambiador previsto en la Gran Vía de Villaverde. La parcela, que cuenta con 10.000 metros cuadrados, podría acoger 500 plazas en una primera fase, y ampliarse con una segunda planta hasta los 800. La operación costaría 1,8 millones en la primera fase y 8 millones en la segunda. Podría realizarse a medio plazo pues se encuentra pendiente de la suscripción de un convenio entre ambas administraciones.

- La calle de Domingo Párraga número 15, en Villaverde Alto, podría acoger otro aparcamiento disuasorio para absorber todo el tráfico de la A-42 y la M-45. Allí confluyen las líneas C-4 y C-5 de Cercanías, la L3 de Metro, las líneas interurbanas de autobús 432 y 449, y las líneas 22, 79 y T41 de EMT. Descongestionaría los microaparcamientos limítrofes con la estación ferroviaria y el polígono de La Resina. La propuesta municipal pasa por convertir una de las dos parcelas calificadas como terciario- comercial junto a la estación en un aparcamiento en superficie de 432 plazas, por un coste de 1,29 millones. Según el programa, podría realizarse una segunda fase que convertiría este aparcamiento en una infraestructura en altura con capacidad para 1.500 vehículos, por 15 millones de euros. Su tramitación se realizaría a medio plazo pues habría que comprar el suelo.

- En Cuatro Vientos, se instalaría un aparcamiento disuasorio de dos fases de construcción junto a la A-5 (pk. 9,3) y el paseo de Extremadura 573-577. Su conexión intermodal estaría vinculada al Cercanías C-5, la L10 de Metro, doce líneas de autobuses interurbanos y la línea 139 de EMT. El planteamiento de este estacionamiento pasaría por la cesión de dos parcelas, una del Ministerio de Defensa y otra de la Comunidad de Madrid. La primera fase del aparcamiento, que costaría 330.000 euros, tendría 110 plazas y estaría situado en una parcela de 2.349 metros cuadrados, junto al Metro de Cuatro Vientos. La segunda fase supondría una modificación del planeamiento urbanístico para transformar una parcela junto a la estación de Cercanías, calificada como zona verde. Con ella, el estacionamiento, todo en superficie, se ampliaría a los 6.000 metros cuadrados y las 300 plazas, con un coste de 3,6 millones de euros. También habría que obtener el suelo, por lo que la operación se contempla a largo plazo.

- Junto al Metro de Aviación Española y la estación de Cercanías de Las Águilas (y cercano al enorme intercambiador previsto para la operación Campamento, promoción que condiciona mucho el desarrollo del parking disuasorio de la zona), se construiría otro estacionamiento para vehículos procedentes de la A-5, en una parcela municipal reservada con un uso urbanístico dotacional para equipamiento básico educativo (actualmente, ya existe allí un aparcamiento) que tiene una superficie de 9.300 metros cuadrados. El plan es invertir 7,44 millones para construir un aparcamiento disuasorio de 744 plazas, divididas en dos alturas. Es una infraestructura que cuyo desarrollo se calcula para desarrollarlo a medio plazo.

- Por último, junto a la estación de Colonia Jardín de Metro y Metro Ligero, espacio cercano a numerosos autobuses interurbanos y de EMT, se proyecta un espacio que dé servicio a los conductores de la A-5, la M-501, la M-511 y la M-502. La idea sería obtener una parcela del Ministerio de Defensa, calificada como zona verde, que hoy alberga un aparcamiento en superficie con 390 plazas, para construir en una parte de la parcela (6.025 de los 34.050 metros cuadrados que tiene el ámbito) un aparcamiento disuasorio subterráneo de cuatro plantas, con capacidad para mil vehículos. El coste ascendería a los 18 millones de euros, pero su construcción se calcula como una operación a largo plazo.

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