13 de diciembre de 2019, 14:36:38
Sucesos


Una testigo del Madrid Arena asegura que había una "única salida abierta" en el recinto

Por MDO/E.P.

Una de las asistentes a la macrofiesta del Madrid Arena, Sandra Regidor, ha afirmado este martes en su declaración como testigo en la Sala Cero de la Audiencia Provincial de Madrid, que cuando quiso abandonar la pista del recinto junto a sus amigas por el vomitorio donde se produjo la avalancha un grupo de chicos disfrazados les hicieron gestos con las manos para que no pasaran y les dijeron: "Idos de aquí que vais a morir".


Regidor ha señalado que entró al pabellón a las 2.30 y que a la pista llegó "más o menos" cuando iba a comenzar la actuación de Steve Aoki, media hora después. "La pista estaba llenísima, no nos podíamos mover", ha asegurado, "no eras dueña de tus actos", ha añadido.

Cuando quiso salir con sus amigas acudieron "a las salidas más cercanas", y los de Seguridad les indicaron que salieran por el vomitorio. La testigo ha asegurado que había "dos o tres puertas cerradas". En un momento dado, fueron hacia otra salida y fue entonces cuando sufrieron heridas porque se cayó una de las barras de la pista.

Otra de las testigos, Gracia Elvira Alcalá, que era menor de edad cuando se celebró la macrofiesta de Halloween, ha asegurado que nadie le pidió el DNI. Entró al pabellón sobre las 0:30, cuando la afluencia de público era "normal". Sobre las 3:00, la cantidad de personas en la pista era "horrible". "Al principio el pabellón estaba vacío, pero en cuestión de media hora era imposible moverse", ha asegurado.

Alcalá ha afirmado que estuvo atrapada 45 minutos en el tapón humano y que decidió ir hacia el vomitorio de la avalancha cuando quiso abandonar la pista porque "era la única salida abierta; el resto estaban cerradas". "Íbamos todos como hormiguitas hacia esa salida", ha señalado. Ha recordado que sonó "algo como un petardo" y que fue entonces cuando se produjo "la avalancha de verdad".

Además ha reconocido que las personas que había en el vomitorio daban "unos empujones horribles". La Seguridad, que según Alcalá eran "hombres con chalecos amarillos o naranjas", la volvió a meter de nuevo en el pasillo. "Tenía el pecho totalmente hundido; no podía respirar", ha afirmado. La testigo ha confirmado que estuvo en tratamiento psicológico y que reclama indemnización por las lesiones producidas.

Ha explicado que acudió un hombre de Seguridad a socorrerla, y ella dijo que había "gente mucho peor", que se encontraba tirada en el suelo, aplastada. "Los de Seguridad te ayudaban a salir pero había momentos en los que te empujaban hacia dentro", ha puntualizado la testigo.

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