15 de noviembre de 2019, 9:53:41
Distritos


Un Babel de prostitución a 100 metros de Legazpi

Por Enrique Villalba

Dos edificios del paseo de las Delicias (los números 127 y 133), casi colindantes con la plaza de Legazpi, están dedicados íntegramente a la prostitución. A pesar de las denuncias de los vecinos, llevan años funcionando y las actuaciones policiales apenas se quedan en meras sanciones administrativas. Cada piso ofrece servicios por nacionalidad y especialidad sexual.


Un pasillo pintado de gris, una cancela, una garita con un portero y un cartel que dice que se cierra a las 22.00 horas. Así es la antesala de uno de los prostíbulos 'históricos' del distrito de Arganzuela, el del paseo de las Delicias 127. Al menos, lleva 20 años funcionando y es una de las referencias de lo más sórdido del sector. Los usuarios lo apodan como 'Rue de la Almeja'. En su interior, según ha podido saber este periódico digital, cada piso ofrece nacionalidades y servicios distintos, piso por piso. No obstante, los clientes critican en Internet esta 'Babilonia del sexo' por sus condiciones higiénicas (cucarachas, chinches y ausencia de aseos para limpiarse), la edad y aspecto de las mujeres que ejercen y los matones a sueldo del mafioso de turno que no dudan en sacar el bate de béisbol a pasear en cuanto los clientes se pasan de la raya.

Hace dos años, el edificio abrió 'sucursal 24 horas' unos números más abajo, en el 133. El resultado es que, cada día, un enjambre de clientes se congrega desde entonces a última hora de la tarde en la zona. Aquí nadie guarda una fila pero está claro a lo que viene. En la calle, los coches y los viandantes reciben publicidad sin tapujos sobre los pisos de alterne. Apenas hay vecinos que critiquen la situación. La prostitución impone una ley del silencio en la manzana. El local cuenta con varias denuncias ante la Policía Municipal de ciudadanos que no quieren que la zona se convierta en un 'Distrito Rojo'. Madridiario ha tenido acceso a dichos expedientes. En ellos, se narran llamadas a los telefonillos a altas horas de la noche de hombres ebrios de alcohol y hambrientos de sexo barato, pues, según los usuarios, se puede obtener un 'servicio' por apenas 20 euros.

A finales de agosto, las policías Nacional y Municipal realizaron una operación conjunta en el número 127. Según datos de Policía Municipal, no se detectaron víctimas de trata de seres humanos o prostitución coercitiva en el inmueble. Tan solo se pudo actuar en relación a la inspección de un local en la planta baja cuya presunta actividad es la de centro de masaje no terapéutico. En ese sentido, los agentes pusieron denuncias por ejercer una actividad distinta a la autorizada (el alquiler de habitaciones en lugar de lo anteriormente comentado), la instalación de elementos no reflejados sin licencia, el ejercicio de la actividad sin presentar licencia de funcionamiento y la carencia de hojas de reclamaciones.

El Grupo Municipal Ciudadanos va a presentar este miércoles en el Pleno de Arganzuela una proposición para solucionar el problema en la zona. Según Bosco Labrado, concejal de la formación naranja, "es necesario que las administraciones responsables de la seguridad en la ciudad realicen una investigación y un seguimiento del caso para tratar de acabar con el problema porque está afectando gravemente a esta zona residencial, a sus vecinos y comercios". Ciudadanos pidió información a la concejala del distrito, Rommy Arce, sin que esta haya facilitado detalle alguno sobre las acciones que pretende desempeñar el Ayuntamiento en la zona. A pesar de la solicitud expresa de este medio de comunicación, la edil no ha dado ninguna información acerca del problema ni de la acción municipal al respecto.

Según la encuesta de hábitos sexuales del INE, en 2003 (último dato registrado), 357.800 madrileños varones aceptaron haber hecho uso de la prostitución alguna vez, un 11,1 por ciento. Datos más actuales, reflejados en el Plan contra la explotación sexual del Ministerio de Sanidad inciden en que, en 2012, 45.000 mujeres y niñas ejercían esta profesión (más de 300.000 personas trabajan en el sector, según datos de la Asociación de Locales de Alterne). El citado plan concreta que, en 2014, existían alrededor de 14.000 personas en riesgo de trata y que el perfil de la prostituta está cambiando. Cada vez son más jóvenes (perfil de entre 23 y 32 años), al igual que el de los consumidores, y son, mayoritariamente, mujeres rumanas y españolas. La Contabilidad Nacional de 2014, en la que se refleja desde octubre de ese ejercicio el impacto en el PIB que tienen las actuaciones ilícitas o no reguladas (prostitución, tráfico de drogas, juego ilegal y contrabando) suponen el 0,87 por ciento del producto interior bruto de la economía del país. Solo la prostitución representa el 0,35 por ciento.
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