22 de octubre de 2019, 8:20:05
Política

ENTREVISTA


Maestre: "Prefiero defenderme de los medios de comunicación desde la ética que desde los tribunales"

Por Enrique Villalba

Rita Maestre (Madrid, 1988) es la portavoz del Gobierno municipal de Madrid. Atendió a Madridiario para concluir el ciclo de entrevistas relacionadas con la transparencia y participación en la capital que este medio de comunicación ha realizado, con motivo de su puesta en valor en la actividad política.


¿Cuáles son sus atribuciones?
Mis responsabilidades son tres: una es portavocía, y de ahí depende la relación y estrategia con los medios de comunicación, y la imagen de Madrid; otra es la relación con el Pleno, y otra las relaciones con la Junta de Gobierno.

En la coordinación de la Junta de Gobierno, ¿ha cambiado alguno de los procesos?
Esta parte es muy técnica. Como son reuniones en condiciones de igualdad, hay un concejal que debe responsabilizarse de esa tarea, que es la presidencia de la comisión preparatoria de la Junta de Gobierno, la gestión y la fe pública de lo que se decide en la Junta. Lo que más tiempo me ocupa en ese cargo es firma y ejercer un cierto rol de visión de conjunto y con perspectiva de la labor integral del Gobierno, junto con Luis Cueto, que es el coordinador general de la Alcaldía. Una percepción más transversal que se conjuga con mi rol como portavoz. De ahí extraigo elementos útiles para tener esa visión de conjunto.

Teniendo en cuenta que han articulado el Gobierno de forma colegiada ¿De qué manera se toman las decisiones si hay una alcaldesa que tiene la última palabra?
La jerarquía existe y todos tenemos una delegación explícita de competencias por parte de la titular que es la alcaldesa. En realidad, actuamos en su nombre pero no somos elegidos para el cargo, por ejemplo, de Medio Ambiente, sino que ella delega en nosotros. Que existe esa última instancia que es Manuela Carmena eso es cristalino. Pero el intento es que se llegue a soluciones colectivos que, probablemente, sean mejores que las del formato en que uno las toma, y la decisión es la de ponernos de acuerdo. La Junta, además de ser un espacio de aprobación de decisiones administrativas, es un espacio de discusión política colegiada. Ahí hay muchos temas que no requieren una decisión inmediata y son de corte estratégico y político, que es ahí donde se toman.

Son una formación política que aúna distintas sensibilidades. Por otra parte, cada delegado tiene en su departamento toda la información y, por tanto, una voz preponderante en las decisiones que le atañen ¿Los votos tienen el mismo valor?
No hay votos. Normalmente, lo que sucede es que los temas que pueden tener repercusiones generales, aunque puedan tener competencia administrativa de un delegado, tienen que pasar un proceso para su información por la comisión preparatoria y la Junta de Gobierno. Por ejemplo, si se publican las agendas de los concejales, que nos afecta a todos aunque la competencia pertenece al Área de Transparencia y Participación. Pablo Soto firma tranquilamente porque es su delegación, aunque se acuerda si a todos nos parece bien. Hay otros asuntos no se tratan tanto de la decisión de uno, como las remunicipalizaciones: hay una parte de ellas que es una parte de conocimiento del tema, y otra de discusión política de tiempos, formas y perspectivas. Esa discusión se tiene en la Junta de Gobierno. Nunca hemos tenido que votar, ni dos bloques enfrentados. Nunca hemos visto decisiones estratégicas en la que no estemos más o menos de acuerdo. Si no lo hay, creamos grupos de trabajo que recopilen más datos y seguimos dándole vueltas hasta que tomamos una decisión. En la mayor parte de los temas ha habido acuerdo, sin que nadie ceda. No obstante, no se cuantifica el valor de la postura de cada uno, aunque la voz de los delegados en su área suene más. Hay confianza entre nosotros.

Si van a descentralizar el Ayuntamiento, ¿van a incorporar a las juntas de distrito a la Junta de Gobierno?
Por ahora, no está previsto. Tenemos un mecanismo que es la coordinadora de distritos que, a través del delegado de Coordinación, traslada los temas de las juntas para que los evalúe la Junta de Gobierno central.

Pero, al final, eso es un tamiz.
Probablemente, tenga sentido incorporar a los concejales de distrito a la Junta, en un escenario de descentralización a medio plazo.

Tienen previsto cambiar el reglamento del Pleno para incorporar nuevos matices de transparencia, descentralización... ¿Qué nuevos criterios quieren incorporar en las relaciones entre el Gobierno municipal y el Pleno?
No hay una hoja de ruta relacionada con un nuevo reglamento en la que haya una modificación sustancial de las relaciones, sobre todo, porque muchas de esas relaciones están marcadas por la Ley. Coincidimos todos en que el funcionamiento del Pleno no nos gusta especialmente. No tanto por el reglamento, sino por el espíritu con el que se va al Pleno. Es un lugar en el que se aprueban cosas por decisiones tomadas por unanimidad. Pero también tiene un componente de espectáculo importante que a nosotros, como grupo, no nos gusta. Esperamos que eso cambie y hemos hecho el intento de introducir esos plenos monográficos dirigidos a tratar de forma más sistematizada y ordenada temas concretos. Espero que en el medio plazo eso funcione y que el resto de los grupos compartan esa visión. Algunos ya lo hacen. Una visión del Pleno como espacio para hablar de cosas reales y no tanto para hacer espectáculo, contar chistes y meterse unos con otros.

Una de las críticas más duras sobre las relaciones entre Gobierno y Pleno ha surgido por la aprobación del proyecto de Presupuestos en Junta de Gobierno, incluyendo decisiones contrarias a lo que había establecido el Pleno ¿Se han saltado los acuerdos plenarios? ¿Cómo defiende el Gobierno al Pleno y cómo respeta sus decisiones?
Lo primero es que el espacio en el que se puede hablar de presupuestos y, sobre todo, de impuestos, es el de las ordenanzas fiscales. Aquella propuesta de Pleno excedía con mucho la regulación normal de los tributos en Madrid. De hecho, es posible, que una presidencia de Pleno dura no hubiera aceptado una propuesta regular, como son las ordenanzas fiscales. En segundo lugar, esas ordenanzas y presupuestos tienen que pasar de nuevo por el Pleno, con lo cuál, no hay aprobación sin el Pleno. Lo que hay es un Pleno donde las posiciones pueden cambiar pero que, en todo caso, siempre pasarán por Pleno. No obstante el borrador del proyecto de presupuestos que hemos presentado, creo que respeta bastante el espíritu de aquella moción plenaria de bajada generalizada del IBI.

Los grupos de la oposición critican que cuando se solicita información al Gobierno para trabajar, sistemáticamente, no llega ¿Qué está ocurriendo?
La reducción del tiempo de respuesta es evidente, cuando miras las comparativas de los datos anteriores. De hecho, los trabajadores nos dicen que había cosas que no se querían responder. Ese no es nuestro caso. El sistema de peticiones de información es manifiestamente mejorable porque creo que está hecho para que el Gobierno controle lo que a la oposición le interesa, y creo que eso no es bueno. Legalmente existen escalas diferentes en el acceso a la información, y están por debajo de los concejales del Gobierno en ese sentido y luego está la ciudadanía, y ese marco no nos gusta. Mi voluntad es que el sistema mejore y se agilice, eliminando las autorizaciones expresas en cada una de las informaciones que pide la oposición. Es muy burocrático y supone mucha pérdida de tiempo y de recursos. Y la información de la gestión municipal debería ser abierta para la ciudadanía y para la oposición. Eso es lo que queremos y la oposición lo sabe porque nos hemos reunido con ellos cuando se quejaron del tema, y les di la razón desde el primer momento. Tenemos un grupo de trabajo para ver cómo mejorar este servicio. A diferencia de lo que ha podido suceder antes, estamos muy abiertos y somos muy accesibles. Los delegados hablan sistemáticamente con todo aquel que les pide información y la relación es bastante fluida. En resumen, todo es mejorable pero creo que es una crítica un poco injusta.

También se quejan de que no se les deja participar en la fase técnica de los proyectos y ordenanzas ¿Se les va a permitir participar en esos escalafones previos de trabajo?
Depende de los temas. No por falta de voluntad, sino porque hay aspectos que son técnicos en los que ni siquiera participan los delegados. También hay que ser honestos con la diferencia entre el ejecutivo y la oposición. Las funciones son distintas. Los que ejercemos la labor de Gobierno somos nosotros y ponemos en práctica aquellas demandas que la ciudadanía tiene, escuchando a la oposición, pero hay diferencias entre ambos. En otros temas, se han creado comisiones en las que participan desde el principio, como son la de empleo, la de declaraciones de bienes...

El concejal de Hacienda y, posteriormente, usted, hablaron de que los medios sirven a los intereses de las grandes corporaciones ¿Cree que respondemos mensaje de interés general?
Creo que es algo objetivo que los medios de comunicación tienen líneas editoriales y que, si no son de propiedad pública, tienen propietarios privados. Sería deseable que fuera más transparente saber quiénes son esos propietarios privados. Cuesta llegar pero, cuando lo hacemos, nos damos cuenta de que los grandes medios son propiedad de grandes empresas, bancos, fondos de inversión, etcétera. Son hechos incuestionables. Esos propietarios, como cualquier agente, tienen intereses. Dicho lo cuál, creo que los periodistas dentro de los medios de comunicación tienen un margen de maniobra mucho mayor del que en un brochazo gordo podemos pensar. Y creo que en ese margen, y más allá de la línea editorial de su medio, creo que se juega la batalla del buen periodismo. Es erróneo entender que los periodistas son mercenarios que responden a una línea que marca un señor desde un lugar oscuro, con un puro y un sombrero de copa. Hay un margen de actuación mayor que depende de cada periodista. Hay ejemplos sobrados de periodistas que ejercen su tarea de manera rigurosa en medios con los que no coinciden con su línea editorial. Eso es una demostración de que se puede hacer buen periodismo, entendido como, no aquel que te adula, sino el que critica con rigurosidad y a todo el mundo. Esas son las matizaciones que yo haría.

¿Considera que no hay suficiente cobertura legal para defenderse? ¿Cree que a los periodistas no los contradice nadie?
Creo que a los periodistas es difícil contradecirles pero también creo que es arriesgado jugar a ese juego en el terreno jurídico. No sé si una mayor capacidad de defensa jurídica sería útil. Me parece que la batalla por la defensa de la información y el análisis riguroso debe lucharse desde la ética deontológica y la pedagogía, y no desde la protección de las leyes. Ampliar los espacios de defensa, que son de ataque, de los poderes e instituciones frente al periodismo, podría inaugurar épocas no deseables. Prefiero tener que defenderme desde una apelación a la ética, que desde los tribunales.

¿Utilizando las mismas armas que tienen los medios de comunicación para contrarrestarlos, complementarlos o corregirlos (medios propios, blogging, estrategias de redes sociales, canales comunicativos, etcétera)?
Sí, claro. Creo que la capacidad de comunicación directa es una forma de complementar otras formas hegemónicas de comunicación, que están controladas por los medios. Quizás el asunto de Versión Original quedó como una polémica que luego se demostró que no era para tanto. No implicaba suplantar, ni acabar con el papel de los medios.

¿Falta un complemento de información a la construcción de la realidad que plantea el sumatorio de la labor de los medios de comunicación?
Creo que no hay por qué renunciar a la capacidad de la comunicación directa, saltándose a los medios de comunicación, si es necesario.

¿Ya han encontrado padrino en los medios de comunicación?
No hay padrinos.

Están apostando por la creación de una red social interna que contará con 'microblogging' ¿No tienen miedo que emerja una corriente crítica interna que les pueda afectar? Si no tienen miedo, ¿por qué no lo hacen público?
Eso tiene que ver con el refuerzo de las relaciones de una comunidad que es la de los trabajadores del Ayuntamiento de Madrid. Probablemente, si es público, el nivel de libertad de expresión, la posibilidad de que tus palabras sean malinterpretadas es mayor si es algo abierto, y en cuanto a las críticas, no hay ningún miedo. Bienvenida sea, aunque sea difícil de gestionar.

Tienen un gobierno colegiado con una fuerte presencia de los delegados. Ver a Manuela Carmena solo en actos institucionales y de representación, y espacios en los que no responde a los medios de comunicación o no se les convoca, más que estar en la batalla del día a día que es la que hacen sus delegados, ¿no puede dar la sensación de que tienen a la alcaldesa en una burbuja aparte, más allá de la comunicación?
No he visto a los alcaldes anteriores hacer dúplex desde la calle para dar explicaciones a un medio de comunicación sobre decisiones que se toman en la ciudad. En ese sentido, decir que la relación directa de los medios de comunicación con la alcaldesa es muy pequeña, no lo tengo nada claro.

Carlos Sánchez Mato anunció que se pondrían en conocimiento de la Fiscalía todos los contratos de la 'operación Punica'. Una de las ramas de la investigación tuvo que ver con contratos de publicidad y comunicación en el departamento de Medios de Comunicación de la pasada legislatura. En el análisis previo que han realizado, ¿encontraron documentos susceptibles de ser entregados al fiscal o los han descartado?
La publicidad se gestiona a través de agencia, no de forma directa. Es la agencia la que gestiona y reparte, aunque el Ayuntamiento pone los criterios e indica por dónde hay que ir. Yo no tengo papeles de qué va a quién, cuándo y cómo. Lo que sí tengo es los planes de medios generales. Yo no encuentro un criterio demasiado objetivo en la adjudicación de la publicidad. Mi voluntad es que lo sea: objetivo y transparente. No tiene demasiado sentido que los contratos de publicidad sean una cosa oculta, que la ciudadanía no sepa que entre las administraciones y los medios de comunicación hay una relación económica directa que, en la medida que no es condenada, debe ser explicada y debe estar a disposición del público. Ahora bien, no he encontrado nada raro que llevar a la Fiscalía, aunque ha sido arduo acceder a la información. Me he encontrado, eso sí, con un planteamiento que no me gusta demasiado.

Debaten en estos momentos la declaración de datos personales de los políticos municipales. Se han sacado a pasear aspectos de la vida privada, redes sociales, situación judicial y antecedentes penales ¿Cuál es el límite necesario para que se conozca al representante público?
Hay muy poco límite. Con nosotros hemos sido muy exigentes, más que con quien estaba antes que nosotros. Lo suyo sería que el interés llegara allí hasta donde afectara la acción de Gobierno. Conocer las incompatibilidades son importantes porque pueden afectar a tu labor como representante público. Pero en un mundo muy mediatizado, es difícil separar unas cosas de otras. Y ahora las opiniones que podamos tener de cualquier cosa que nos gusta, se pueden convertir en un objeto de interés. Creo que un cambio que se ha producido, relacionada con la humanización de los representantes públicos, es que tiene impactos de este tipo. Si somos personas normales, con vidas normales, que nos hemos comprometido a no meternos en la atalaya y a salir del búnker, para acabar con la política autista separada de la gente, implica que si te tienes que mostrar abierto, tienes que serlo.

¿Qué imagen de Madrid quieren trasladar al exterior y cuál tiene?
La imagen de Madrid que se ha proyectado hacia afuera ha estado muy parcheado. No ha habido un relato de lo que es la ciudad para contárselo a los demás, y contárnoslo a nosotros mismos. Hay mucho por trabajar en la vinculación de los propios madrileños hacia su ciudad. Falta identidad que sí hay en otras ciudades. Es fragmentaria y poco impulsada desde las instituciones. La historia de Madrid que queremos contar tiene que ver con impulsar la labor de la institución, que la marca Madrid tenga que ver con los eventos en los que está. Pero también tiene que ver con las potencialidades de la ciudad, que tienen que ver con la cultura pero también con unos intangibles que demuestran el tipo de comunidad que es Madrid: solidaria, abierta... Son orgullos de los madrileños que deberían formar parte de la imagen de la ciudad. Que Madrid no sea una capital solo de atracción cultural y de ocio, que es lo que, a veces, parece; sino un lugar en el que se muestran aspectos que se repiten en el boca a boca de los madrileños y que pueden ser una fortaleza en la formación de la imagen de la ciudad.
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