20 de noviembre de 2019, 11:50:49
Opinión


El corro de la patata

Por Fernando González


Ahí sigue doña Manuela Carmena, tan contenta con lo suyo, jugando al corro de la patata con sus nietos políticos de Podemos. “Achupé, achupé, sentadita me quedé”. Todos juntos componen un entrañable retablo naif, tan inocente y colorista como aquellos cuadritos infantiles que se exponen en los colegios cuando termina el curso escolar. Los padres de las criaturas van desfilando entonces por las aulas buscando el trabajo firmado por sus hijos. “Mira, mira… está ahí”. Localizada la obrita, inflamados de orgullo paternal, se acercan a la pared y contemplas extasiados la creación del niño.
En realidad, todos los dibujos se parecen, pero la cartulina pintada por el suyo, sin duda alguna, es la mejor de todas. Enlazados por las manos y fijos en el espacio, formando un círculo, aparecen los compañeros de clase del pequeño artista. En el centro destaca una mujer, su profesora quizás, encargada aparentemente de dirigir el entretenimiento colectivo. Permítanme ustedes, pacientes lectores, que yo compare ese ingenuo divertimento con alguna de las actividades que se desarrollan en el Ayuntamiento de Madrid.

“Al corro de la patata, comeremos ensalada, lo que comen los señores… ¡Agáchate y vuélvete agachar!”. En ese instante, alguno de los concejales de Carmena, encantado de conocerse, se levanta y dice: habilitemos casitas para los okupas. Gira la rueda de nuevo. Cuando para, otro de ellos asegura: inventemos nuevas tasas municipales. “Naranjitas y limones, lo que comen los señores”. Uno de los pocos que aún se mantiene en cuclillas, replica: inventemos cooperativas de madres que adecenten las escuelas de sus retoños y mantengamos abierta la página web que nos defiende de las críticas. “Sentadita me quede, achupé, achupé”.

Tengo a la jueza Carmena por una profesional ilustrada y progresista, firme y discreta, consecuente con su ideología política, defensora del imperio de la Ley, de amplia formación y experiencia probada. Por todo ello, no entiendo que participe en ese corro de la patata municipal con tanto entusiasmo. ¡Ya está bien, doña Manuela de ocurrencias improvisadas! Aparque las gracietas populistas y díganos como piensa afrontar los gravísimos problemas financieros y presupuestarios que padece el municipio. ¿Mantendrá usted, Excelentísima Alcaldesa, la rebaja impositiva en curso o nos subirá por el contrario los impuestos?

Cuéntenos cómo piensa intervenir en los distritos más deprimidos y cómo pretende mejorar los transportes públicos, los servicios sociales, los equipamientos culturales y deportivos de la Villa, la limpieza diaria y las zonas verdes agostadas por el abandono. Explíquenos cómo combatirá la contaminación atmosférica, el ruido medioambiental y la prepotencia del tráfico rodado en el centro de la ciudad. ¿Tendremos, por fin, una policía municipal de barrio que nos ayude y reprima los desmanes incívicos y el vandalismo urbano?

Si usted se carga, señora Carmena, los planes urbanísticos recientemente acordados con la banca, las autoridades estatales y las instituciones comunitarias, ¿qué nos ofrece a cambio y dónde se colocaran los miles de trabajadores que pensaban ocuparse en esas obras? En el caso de que usted no tenga en la cabeza el Madrid del futuro, siempre habrá otro jueguecito para disimular. Yo le ofrezco aquel que dice: “Al cocherito leré, le dije anoche leré, que yo quería leré, montan en coche”. De nada.
Madridiario.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.madridiario.es