18 de octubre de 2019, 1:23:36
Entrevistas


Manuela Carmena: "Es escandaloso que en Madrid subsistan dos mundos distintos"

Por Carmen M. Gutiérrez

En la calle le dan ánimos, le piden fotos y la llaman alcaldesa, pero tiene que superar todavía el examen de las elecciones al Ayuntamiento de este domingo. La candidata de Ahora Madrid, Manuela Carmena (Madrid, 1944), se ha convertido en poco menos de tres meses desde su presentación en la esperanza de cambio en la ciudad. La exjueza, destacada defensora de los derechos humanos, pretende alejarse del modelo neoliberal y apuesta por la atención social, la remunicipalización de los servicios, la expulsión del tráfico del centro o la participación ciudadana. En esta entrevista, expone también su deseo de una unidad de la izquierda desde la diversidad que vaya más allá incluso del actual partido instrumental en el que participan Ganemos, Podemos, Equo y algunos exmiembros de IU.


¿Cómo lleva haberse metido en política y además tener de contrincante a una política tan hábil cómo Esperanza Aguirre?

La decisión de representar a esta candidatura y durante un tiempo de mi vida dedicarme a la política institucional la veo clara y útil. Y, después, tener determinados rivales forma parte de lo que yo ya sabía. A mí lo que más me preocupa es la posibilidad de que llegue al Ayuntamiento una persona que ha hecho tanto daño a la democracia y está tan relacionada con las redes de corrupción. Me parece muy negativo.

La última encuesta publicada este fin de semana le da un empate técnico con Aguirre y la gente se está volcando con lo que han llamado 'efecto Carmena'. ¿Se ve como alcaldesa de Madrid?

No sé. Me parece difícil porque supongo que también hay muchas personas que no me conocen.

Por la simpatía que despierta en la gente y su discurso podría ser una alcaldesa tipo Enrique Tierno Galván. ¿Le gusta esa comparación?

Sí, me gusta. Fue muy emblemático. Tierno Galván fue una persona que llevó a la política municipal valores nuevos, porque él venía de otro mundo, venía la universidad, y también de un mundo de ideas progresistas, que en aquel momento en España estaban arrinconadas fuera de las instituciones. Fue muy interesante que vertiera su ideología de hombre culto y progresista en las instituciones que estaban muy poco abiertas, eran casposas y estaban muy relacionadas con los antiguos tics de la manera de gobernar el tardofranquismo.

¿Qué cosas querría cambiar en Madrid para que se parezca a la ciudad que imagina?

Madrid sobre todo necesita ser una ciudad más igual. Es escandaloso que en Madrid puedan subsistir dos mundos distintos. Me sorprende, por ejemplo, que barrios de Villaverde como San Cristobal de Los Ángeles tengan un 30 por ciento de desempleo, mientras que El Viso tiene un escaso 6 por ciento. Es una situación superdesigual y en la que yo creo que hay que hacer una equiparación. Hay que hacerlo partiendo de que toda la ciudad debe beneficiarse del proceso de igualdad y que hay que plantear que es imprescindible que la nueva ciudad no vaya a ser solo la almendra central, sino también los barrios. Por supuesto, tiene que ser una ciudad limpia, saludable, cómoda, verde y acogedora, pero con políticas pensadas para la totalidad de Madrid, que van a suponer un proceso de enriquecimiento para todos. Por ejemplo, el turismo, que lo necesitamos porque España tiene una capacidad turística muy grande, tiene más posibilidades si tenemos un turismo de barrio. Por ejemplo, en Berlín hay barrios para conocerlos que responden a sitios que están lejos de la almendra central. Es interesante que en Madrid se puedan crear museos locales donde tenemos los grandes palacios del siglo XVIII, como pasa con el palacio de la Duquesa de Osuna que está en Barajas. Queremos ir recuperando muchos elementos que tenemos que pueden ampliar la red de interés turístico. Luego también es muy importante buscar muchas iniciativas, como la que hemos visto esta mañana [la del miércoles], para que haya calles, barrios de comercio social, y que eso pueda ser una especie de estructura turística también. Me parece muy interesante que podamos hacer barrios de comercio social.

Ha hablado en varias ocasiones de cambiar el modelo neoliberal con el que se ha gobernado en Madrid. ¿Cuál es el modelo qué propone?

Yo creo que es un modelo que está muy agotado, porque aunque siga teniendo representaciones de sectores que tienen mucho poder económico, en este momento, por ejemplo, en Alemania se están remunicipalizando los servicios. Hay más de 100 concesiones que van a desaparecer y las va a hacer el propio ayuntamiento. ¿Por qué? Yo creo que estamos en el ocaso de equiparar la eficacia a la gestión de la empresa privada. No es verdad. Las empresas pueden ser menos eficaces y más caras que aquellas que constituya la Administración. Y eso no lo digo yo, sino que hay un documento muy interesante hecho precisamente por la Comunidad Europea que dice cómo se están dejando atrás alternativas neoliberales. La tendencia es volver a la remunicipalización, que es una manera de darle esquinazo a las medidas neoliberales de privatizar todo que hubo en las corporaciones europeas de la señora Thatcher en adelante.

¿Qué se podría remunicipalizar en Madrid?

Hay que irlo viendo. El tema relativo a equipos de las escuelas infantiles quizá sea uno de los que haya que abordar cuanto antes porque a nosotros nos interesan las escuelas infantiles como una estructura educacional obligatoria y pública para todos los niños. Vamos a ver en las que vencen los contratos y sabemos que tenemos muchos locales a disposición donde se puede empezar a organizar alguna nueva escuela infantil con los nuevos criterios. Eso va a ser una de las primeras cosas que vamos a abordar. También muchos servicios sociales de asistencia que se pueden hacer de otra manera, con pequeñas cooperativas de cuidadoras y no darlo a ninguna empresa, o crear estructuras municipales.

Aguirre citó en el debate una frase suya diciendo que los funcionarios son vagos...

Es una entrevista que me hicieron hace muchísimos años en la que yo dije algo parecido a eso y no me refería a los funcionarios en general, sino a que a en un momento determinado en el que había una tensión grande... era una reflexión sobre los jueces y los funcionarios. Bueno, son unas declaraciones de las que yo me arrepentí enseguida y me desdije, y son de hace 30 años. Sí, efectivamente, buscaron y encontraron aquello, pero no me identifico nada, por supuesto, con aquella reflexión.

Propone reforzar los servicios sociales, cubrir carencias de los madrileños que sufren pobreza energética, paralizar los desahucios, garantizar el acceso a la sanidad. ¿Cómo se estructura eso en una ciudad tan grande como Madrid?

Por supuesto. Yo creo que hay que revisar mucho las ordenanzas por las que se dan las prestaciones y buscar la manera de agilizarlas y después establecer estructuras de apoyo a la emergencia social. Puede ser buscar la manera de extender los comedores de los colegios y que puedan hacer un segundo turno para los familiares, ya que se hace la comida. O buscar maneras de que los niños después de la comida del comedor se lleven la cena a su casa. Hay que ir buscando qué vamos a hacer, pero bueno, vamos a ser muy susceptibles a recibir iniciativas. Y, en los debates que hacemos, tuvimos una propuesta muy interesante de una cuidadora del comedor de un colegio. Ella observaba la cantidad de comida que se tiraba y propuso que se guardara en pequeños tupperwares para que se lo pudieran llevar los niños para la cena. Igual recurrimos también a iniciativas imaginativas de ese tipo que lo único que hacen es evitar el despilfarro.

¿El Ayuntamiento tiene presupuesto para todo lo que propone? ¿De dónde va a salir el dinero?

Yo creo que en el Ayuntamiento, aunque haya deuda, hay dinero. La prueba es que no se ha agotado el dinero este último año. Se han dejado sin ejecutar 300 millones y después en las partidas de servicios sociales, por ejemplo, ha habido una partida de ayuda a domicilio de 24.000 euros que no se ha utilizado. Nosotros creemos que el mayor problema del Ayuntamiento no es que no haya dinero... Habrá que revisar la deuda y a lo mejor es interesante modificar la amortización de alguna forma para tener más líquido. Pero lo importante es elegir en qué se gasta. Solamente el gabinete del alcalde tiene 29 personas a su servicio y cuesta 1,5 millones anualmente. Yo creo que se puede reducir muchísimo y dedicar un millón a los fondos sociales.

Una cuestión concreta sobre contaminación. Madrid está muy contaminada y para cumplir la ley europea hay que ser muy contundentes. Dijo que no quiere peajes. Entonces, ¿cómo se va a hacer?

Lo que hay que hacer es incentivar a no traer el coche. Primero, eliminar los aparcamiento de rotación, es decir, que no haya aparcamiento en ningún lado. Y dos, que tengas aparcamientos de disuasión a la entrada de la ciudad que te permitan rebajar el abono transporte, que de alguna manera te salga a cuenta económicamente o que sea barata la tarifa del aparcamiento y pueda ir combinada con el metro. Buscar bonos de transporte que sean de tarifa fija y permitan pagar todas las subidas y bajadas que hagas. Serían parecidos a los abonos, pero serían billetes. En vez de diez, que sea un abono de un precio razonable y que te permita hacer todas las cosas las veces que quieras. Yo creo que son medidas interesantes. También hay que ver cómo puedes primar a personas que usen menos el coche en la entrada de la ciudad. Buscar medidas de este tipo, preventivas.

Propone quitar el SER...

Es una de las cosas que tenemos que ver para que el coche no se pueda dejar en el centro o tenga mucha más limitación para dejarlo, y que haya alternativas muy cómodas para entrar. Quizás introducir algún servicio de alquiler de coches eléctricos en la ciudad. Son cosas a las que hay que darles una vuelta.

Otra propuesta que hizo. Dijo que va a paralizar el centro comercial de Madrid Río. Pero está aprobado y es de un particular. ¿Cómo se puede hacer?

No creo que haya dicho lo de paralizado. Creo que es una aprobación no definitiva. Sí que hay una reflexión sobre que es un edificio que rompe la estructura de Madrid Río. Es un centro comercial más adecuado para un sitio a las afueras de Madrid, en las radiales, y va a tener una entrada enorme de tráfico. No sé qué alternativa se le puede dar, pero rompe la idea que nosotros tenemos de que Madrid Río sea un lugar que atraviese toda la ciudad. Queremos conectarlo con los jardines de Sabatini para que desde el Palacio Real se pueda entrar. Y nos interesa arreglar la zona sur de Madrid Río, que está muy deteriorada, pero es muy bonita; es más salvaje. También ver la forma de prolongarlo por todos los parques de Madrid norte. Madrid tiene buenos parques y estaría bonito que estuvieran más enlazados.

Hay otras cosas que han quedado en el aire, como la operación Chamartín, el proyecto del mercado de Legazpi o incluso el plan general de ordenación urbana. ¿Qué haría con todos estos proyectos urbanísticos si llega a alcaldesa?

De momento, el plan general está parado. La impresión que tenemos es que no es un momento de un plan general, si no más bien de hacer planes pequeños en los distintos barrios. Hace mucho estaban los PAIS, que eran unos planes de ordenación de barrios previos al primer plan general que hubo en la democracia. A lo mejor ese método es bueno para empezar a dar alternativas de remodelación de los barrios ya con apoyo participativo ciudadano, recogiendo sugerencias y apoyando algunas propuestas vecinales sobre cómo quieren que se reorganice su barrio.

Ha participado en varios actos con secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, y el candidato de Madrid, José Manuel López. ¿Podemos es el equivalente de Ahora Madrid? Mucha gente les ve como la marca blanca de Podemos.

No. Yo he insistido mucho en que aunque hay personas que pertenecen a Podemos y están en la candidatura, hay otras personas que somos independientes como yo, que no solamente no solo soy independiente, sino que soy equidistante porque no me siento cerca de ningún partido. Y, por tanto, reivindico mucho mi independencia, lo que es bastante evidente. Pero, por otra parte, soy respetuosa con las personas que están en la candidatura y han tenido deseos de que en algún acto nuestro vinieran tanto Pablo Iglesias como José Manuel López. A José Manuel le aprecio mucho. Es una persona realmente notable y con una gran capacidad para desarrollar trabajo en la Comunidad.

Usted se incorporó tarde, pero en Madrid fue imposible que IU y Podemos entraran a la vez en la candidatura de Ahora Madrid. Si IU no entra en el Ayuntamiento, puede perjudicar a un pacto a la izquierda. ¿Puede ser un error que no hayan ido todos juntos?

Yo creo que sí. Cuando me empezaron a hablar de este proyecto se pensaba que iban a ir todas las formaciones, digamos, situadas en la izquierda. Es más, me parece que hubiera sido fantástico que hubiera ido el PSOE. Se debería haber hecho una candidatura única en Madrid por el progreso y para acabar con la corrupción. Y eso hubiese exigido que el PSOE hiciera una autocrítica sobre los hechos de corrupción, que también ellos tienen en su historia y en épocas recientes. Si lo hubieran hecho, si hubiesen dado un paso adelante y hubieran tenido una modestia y una humildad que a veces es necesaria, y hubiéramos tenido más tiempo, se podría haber hecho una gran alianza que hubiera sido muy interesante. Estuve hablando con el expresidente de Uruguay, el señor Mújica, y me dijo que hay que recordar la importancia de que la izquierda se una desde la diversidad. Y yo creo que eso es lo que se debería haber hecho.

En el caso de IU es todavía más espinoso, porque igual no consiguen entrar en el Ayuntamiento y sus votos se perderían...

Todo indica que se pierde y ahí ves hasta qué punto los intereses de la marca van contrarios con los intereses de la ciudadanía. Creo que esa es la peor expresión de un partido, cuando un partido está más interesado en su marca que en los intereses de todo. Y quizás eso sea lo que está pasando con IU.

Y si al final todo depende de a quién apoye Ciudadanos. ¿Cree que apoyarán al PP o al resto de partidos?

No lo sé.

Bueno, dice que a ser feliz se aprende. Cuéntenos cómo se hace.

Hay que empezar pronto, pero yo creo que hay que tener una gran capacidad de disfrute, una gran tolerancia, una gran capacidad de comprensión, un interés enorme por los demás y quizá todo eso mezclado con mucha reflexión. Yo creo que la reflexión te ayuda a no gastar las calorías de la felicidad y tenerlas ahí preparadas. Es algo parecido a lo que nos pasa con la manera de asimilar las calorías biológicas o físicas. Disfrutar mucho te ayuda a tener una buena reserva de calorías de la felicidad.

¿Cómo se imagina Madrid el 25 de mayo?

En todo caso el que se haya acabado este periodo electoral me dará muchísima felicidad haya pasado lo que haya pasado. Después depende del resultado, tendré que diseñar mi vida de otra manera. Es como cuando tienes pendiente un examen y ya te examinas y puedes disfrutar de la primavera. Ya habrá pasado el examen y pase lo que pase podré disfrutar.

¿Va a seguir cuatro años aunque quede en la oposición?

Depende mucho de la situación de salud y de capacidad que tenga, es decir, tengo 71 años y eso siempre lo tienes que tener en cuenta. Puede haber un momento que haya cuestiones de salud que te aconsejen que ya no lo puedes hacer, que a lo mejor todos me empezáis a decir "oye, que se te va un poco la cabeza, que ya no tienes la agilidad que tenías". Yo creo que en este momento tengo la misma agilidad mental que tenía hace años, pero igual es que me lo creo yo y no es tanto. A lo mejor dentro de dos o tres años aquello se me empieza a notar y entonces, claro, me marcharía.

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