27 de septiembre de 2021, 1:12:27
Cultura y ocio


Juan Goytisolo a su llegada al Premio Cervantes 2014: "Me siento como Bárcenas al llegar al juzgado"

Por MDO/E.P.

El escritor Juan Goytisolo ha llegado este jueves al paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, donde ha recibido el Premio Cervantes, tal y como prometió: sin chaqué y sin demasiada emoción, aunque vestido con una corbata que, según ha señalado, tiene 35 años. Eso sí, según ha bromeado a la multitud de periodistas que le han rodeado a su llegada, se siente como "Luis Bárcenas al llegar al juzgado".


El escritor Juan Goytisolo, Premio Cervantes 2014, ha pronunciado un discurso crítico con la situación actual en el que ha concluido que "volver a la lectura de Cervantes y asumir la locura de su personaje como una forma superior de lectura" es la lección del Quijote, en cuya lectura uno no se evade de la "realidad inocua" que rodea a las personas, sino que con ella se asienten los pies en ella: "Digamos bien alto que podemos, los contaminados por nuestro primer escritor no nos resignamos a la injusticia".

El escritor, tras recoger la medalla de manos del Rey, ha pronunciado un discurso muy crítico, en el que ha hecho referencia al panorama "sombrío": "Crisis económica, crisis política, crisis social. Según las estadísticas que tengo a mano, más del 20 por ciento de nuestra marca España vive hoy bajo el umbral de la pobreza, una cifra con todo inferior a la del nivel del paro".

"Las razones para indignarse son múltiples y el escritor no puede ignorarlas sin traicionarse a sí mismo. No se trata de poner la pluma al servicio de una causa por justa que sea sino de introducir el fermento contestatario de esta en el ámbito de la escritura", ha señalado el escritor galardonado, quien ha señalado que "encajar la trama novelesca en el molde unas formas reiteradas hasta la saciedad condena la obra a la irrelevancia y una vez más, en la encruzijada, Cervantes nos muestra el camino".

En su discurso, titulado 'A la llana y sin rodeos', Goytisolo ha hecho referencia a las palabras del escritor que da nombre al premio que ha recogido este jueves, el máximo galardón de las letras hispánicas, para referirse a la "empresa de los caballeros andantes": "Deshacer tuertos y socorrer y acudir a los miserables".

En este sentido, el escritor barcelonés ha señalado que imagina al "hidalgo manchego montado a lomos de Rocinante acometiendo lanza en ristre contra los esbirros de la moderna Santa Hermandad que proceden al desalojo de los desahuciados, contra los corruptos de la ingeniería o, a Estrecho traviesa, al pie de las verjas de Ceuta y Melilla que él toma por encantados castillos con puentes levadizos y torres almenadas socorriendo a unos inmigrantes cuyo único crimen es su instinto de vida y el ansia de libertad".

"Sí, al héroe de Cervantes y a los lectores tocados por la gracia de su novela nos resulta difícil resignarnos a la existencia de un mundo aquejado de paro, corrupción, precariedad, crecientes desigualdades sociales y exilio profesional de los jóvenes como el que actualmente vivimos. Si ello es locura, aceptémosla. El buen Sancho encontrará siempre un refrán para defenderla", ha añadido en su discurso.

Para el escritor premiado con el galardón considerado como el nobel de las letras hispánicas, "alcanzar la vejez es comprobar la vacuidad y lo ilusorio de nuestras vidas, esa 'exquisita mierda de la gloria' de la que habla Gabriel García Márquez al referirse a las hazañas inútiles del coronel Aureliano Buendía y de los sufridos luchadores de Macondo".

Por ello, cree que el "ameno jardín" en el que transcurre la "existencia de los menos" no debe distraer a las personas de la "suerte de los más en un mundo en el que el portentoso progreso de las nuevas tecnologías corre parejo a la proliferación de las guerras y luchas mortíferas, el radio infinito de la injusticia, la pobreza y el hambre".

Respecto al nacionalismo, ha señalado que su "instintiva reserva" a todos ellos, de "toda índole" y sus "identidades totémicas, incapaces de abarcar la riqueza y diversidad de su propio contenido", le ha llevado a abrazar como un salvavidas la reivindicada por Carlos Fuentes nacionaldiad cervantina".

En cuanto a la concesión de este premio, Goytisolo ha señalado que "ser objeto de halagos por la institución literaria" le lleva a "dudar" de sí mismo, mientras que "ser persona non grata a ojos de ella" le reconforta en su "conducta" y en su "labor". "Desde la altura de la edad, siento la aceptación del reconocimiento como un golpe de espada en el agua, como una inútil celebración", ha recalcado el autor.

El escritor cree que "la vejez de lo nuevo se reitera a lo largo del tiempo con su ilusión de frescura marchita" y que "el dulce señuelo de la fama sería patético si no fuera simplemente absurdo". "Ajena a toda manipulación y teatro de títeres, la verdadera obra de arte no tiene prisas: puede dormir durante décadas como 'La regenta' o durante siglos como 'La lozana andaluza'", ha añadido.

Hallazgo de los restos de Cervantes
En cuanto a la búsqueda de los restos de Cervantes, ha sido crítico en este discurso, en el que se ha preguntado si en vez de "empecinarse" en "desenterrar los pobres huesos de Cervantes y comercializarlos tal vez de cara al turismo como santas reliquias fabricadas probablemente en China, "no sería mejor sacar a la luz los episodios oscuros de su vida tras su rescate laborioso de Argel".

"¿Cuántos lectores del Quijote conocen las estrecheces y miseria que padeció, su denegada solicitud de emigrar a América, sus negocios fracasados, estancia en la cárcel sevillana por deudas, difícil acomodo en el barrio malfamado del Rastro de Valladolid con su esposa, hija, hermana y sobrina en 1605, año de la Primera Parte de su novela, en los márgenes más promiscuos y bajos de la sociedad?", se pregunta el escritor.

En esta línea, Goytisolo ha reivindicado la "carrera teatral frustrada". "Mientras se suceden las conferencias, homenajes, celebraciones y otros actos oficiales que engordan a la burocracia oficial y sus vientres sentados, pocos, muy pocos se esfuerzan en evocar sin anteojeras su carrera teatral frustrada, los tantos años en los que, dice en el prólogo del Quijote, "duermo en el silencio del olvido". "La verdad no se ha impuesto fuera de un puñado de eruditos, y más de un siglo después las sombras permanecen", ha dicho.

El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte concede cada año este reconocimiento, dotado con 125.000 euros y considerado como el Premio Nobel de las letras castellanas, que el pasado año recibió la autora mexicana Elena Poniatowska.

La fecha de entrega coincide con el aniversario del fallecimiento de Miguel de Cervantes y el lugar en el que se hará entrega de este galardón es, un año más, la localidad madrileña de Alcalá de Henares, cuna del escritor. El jurado de este premio destacó la "capacidad indagatoria en el lenguaje" de Goytisolo, así como las "propuestas estilísticas complejas, desarrolladas en diversos géneros literarios; por su voluntad de integrar a las dos orillas, a la tradición heterodoxa española y por su apuesta permanente por el diálogo intercultural".

Biografía de Juan Goytisolo
Juan Goytisolo Gay (Barcelona, 1931) ha vivido desde muy joven fuera de España: en 1956 se instaló en París, donde trabajó como asesor literario de la editorial Gallimard; en 1969 se trasladó a Estados Unidos donde fue profesor en la Universidad de La Jolla de California; y después en Boston y Nueva York. Reside en Marrakech (Marruecos). Sus primeras novelas, 'Juegos de manos' (1954), 'Duelo en el paraíso' (1955), o la trilogía formada por 'El circo' (1947), 'Fiestas' (1958) y 'La resaca' (1958), se consideran adscritas al realismo crítico.

Sin embargo, a partir de la trilogía formada por 'Señas de identidad', 'Reivindicación del conde don Julián (hoy Don Julián)' y 'Juan sin Tierra', se produce un punto de ruptura en la tradición literaria española hasta el momento. Desde entonces, no ha dejado de explorar vías nuevas y ha publicado novelas como 'Makbara', 'Paisajes después de la batalla', 'Las virtudes del pájaro solitario', 'La cuarentena', 'La saga de los Marx', 'El sitio de los sitios', 'Carajicomedia' o 'Telón de boca'. En los años ochenta publicó sus dos libros autobiográficos, 'Coto vedado' y 'En los reinos de taifa'.

Es también autor de ensayos como 'El furgón de cola', 'Blanco White', 'Contracorrientes', 'Crónicas sarracinas' o 'Aproximaciones a Gaudí en Capadocia'. Asimismo, destacan sus colaboraciones periodísticas se han recogido en 'Pájaro que ensucia su propio nido' y 'Contra las sagradas formas'. Vivió de cerca los conflictos de Bosnia y Chechenia, entre los años 1993 y 1996, lo que se tradujo en una serie de reportajes publicados en el diario 'El País'.

Entre otros premios, ha recibido el Premio de Ensayo y Poesía Octavio Paz en 2002, el Premio Juan Rulfo en 2004, el Premio Nacional de las Letras Españolas en 2008, el Premio de las Artes y las Culturas de la Fundación Tres Culturas en 2009, y el Premio Quijote de las Letras Españolas a la obra de toda una vida de la Asociación Colegial de Escritores de España (ACE) en 2010.

Goytisolo forma parte del Parlamento Internacional de Escritores y es presidente del jurado de la UNESCO que selecciona las Obras Maestras del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad. Conocedor y estudioso del mundo árabe, ha contribuido, a través de artículos y ensayos, a dar a conocer en Europa la realidad de estos pueblos. Ha trabajado para lograr que la UNESCO declare la plaza de Xemáa el Fná de Marrakech como Patrimonio Oral de la Humanidad.

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