19 de octubre de 2019, 12:15:06
Cultura y ocio


'Trágala', mojiganga del Rey Felón

Por Antonio Castro

Íñigo Ramírez de Haro ha escrito 'Trágala, trágala' supongo que para ridiculizar a la monarquía borbónica. Toma para ello la figura de Fernando VII, primero 'El Deseado' y, finalmente, el 'Rey Felón'. Esta farsa, esperpento, mojiganga o como quiera clasificarse, se representa en el teatro Español del Ayuntamiento de Madrid. Es muy saludable que un teatro bajo el control político del Partido Popular, monte un texto como éste para reírse de las instituciones del Estado. Espero que sirva de ejemplo esta actitud si, en un futuro, el Español pasa a estar en la órbita contraria políticamente.


Realmente, tras la representación, no sé de qué lado está el autor. Intuyo que del republicano porque, salvo una mención de pasada, no se cachondea del republicanismo español, como lo hace de la monarquía, del independentismo catalán, o del españolito de a pie. Supongo que se atreve contra estas instituciones pero no quiere hacer cosquillas a los pro-república. El espectáculo provoca hilaridad entre el respetable satisfecho, seguramente, con las parodias de la reina Leticia y con las embestidas a los reyes. Quizá piensen que están en la antesala de la revolución. Este montaje funciona, sobre todo, por la imaginativa dirección de Juan Ramos (Yllana) y por el espléndido trabajo de todo el reparto. Seguramente se haría más ligero con tres o cuatro cantables menos. Los corales son suficientes para ilustrar la acción.

El texto no es, precisamente, un alarde de elegancia e imaginación. Contiene diálogos tan sutiles como éste:

El Rey: Me casaré contigo y te haré reina.

Pepita: ¡Sí... una puta va a ser reina de España!

El Rey: No sería la primera...

No sé si el espectador regocijado cae en la cuenta de que algunos parlamentos son bofetadas directas a ellos. Solo la república se salva de las invectivas de este diplomático-autor.

Hay elementos para la curiosidad. Como la presencia de Rafael del Riego. En este mismo teatro, el 31 de agosto de 1820, Del Riego fue aclamado por los madrileños. Y, en su presencia, corearon el 'Trágala, perro', la cancioncilla alusiva al trago de Fernando VII firmando la Constitución de Cádiz. Claro que, Riego fue ahorcado tres años más tarde en la plaza de la Cebada.

Fernando Albizu, como el resucitado Fernando VII, y Balbino Acosta en numerosos roles, sobresalen del reparto. Pero ninguno de los otros intérpretes desmerece o baja el listón. Todos realizan un excelente y duro trabajo.

Viendo este espectáculo me viene a la cabeza (no sé por qué...) las directrices que se marcaron los responsables teatrales de la II República cuando se incautaron de todos los teatros. Lanzaron una llamada para recibir textos que fueran: "Teatro de agitación por lo pronto, teatro antifascista. Obritas cortas. Admitimos todasaquellas obras de espontáneos que nos sean enviadas, siempre que se refieran a la luchacontra el fascismo, a la guerra civil o se ocupen de algún problema social simplemente".

Y en la cartelera aparecieron títulos como 'Viva la República', 'Los enemigos de la República', 'Rosas de sangre o el poema de la República', 'La tierra, poema hondo del campesino', 'El sol de la humanidad'... Claro que también se alumbró en este periodo a La Barraca, el Teatro del Arte o las Misiones pedagógicas.

¡Ah! Y me temo que los micrófonos se han adueñado definitivamente del escenario del Español. ¡Qué pena!

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El eunuco: un reparto perfecto

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