23 de octubre de 2021, 18:56:27
Gaceta del motor

Semana Santa


13,5 millones de vehículos se concentrarán en las carreteras

Por Gaceta del Motor

En 2014, los accidentes en carretera fueron la quinta causa de asistencia en carretera en Semana Santa, con un 20% del total de asistencias. Un buen mantenimiento del vehículo reduce el riesgo de sufrir una avería en carretera, y permite que el vehículo responda mejor ante un imprevisto.


Acaba de arrancar unos de los periodos con mayor tráfico del año, y uno de los de mayor riesgo, ya que el buen tiempo animará a millones de españoles a disfrutar de unos días de descanso, concentrándose los desplazamientos en muy pocos días. Las principales averías en Semana Santa: batería en mal estado y rueda pinchada

Las miles de asistencias realizadas por el RACE durante la pasada Semana Santa revelaron un aumento de las averías en carretera respecto a años anteriores. Y lo más preocupante del alto número de averías es que buena parte de ellas son evitables si el vehículo está correctamente revisado y con el mantenimiento al día. Por tipo de avería, el 27,56% de las asistencias realizadas en la Semana Santa de 2014 fueron causadas por baterías descargadas o en mal estado (en el 90% de los casos el RACE logró arrancar el vehículo), mientras que un 12% de los percances fueron provocados por un pinchazo o reventón de una rueda hecho que, en muchos casos, pone de manifiesto la falta de mantenimiento de los neumáticos, elemento fundamental para un desplazamiento seguro.

También las estadísticas demuestran que las carreteras secundarias son las vías más peligrosas. Por este motivo, es especialmente importante aumentar la precaución en estos trayectos, aunque sean de corta distancia. El estudio internacional EuroRAP, en que el que participa el RACE, muestra que el perfil de tramo con nivel de riesgo elevado correspondería a una carretera convencional de calzada única, con intersecciones al mismo nivel y con una IMD por debajo de 10.000 vehículos/día (todos los tramos negros corresponden a carreteras con entre 2.000 y 10.000 vehículos día).

Antes de salir es recomendable comprobar todos los niveles del vehículo, batería, neumáticos (presión y banda de rodadura), y sistemas de limpiado (escobillas, agua...). Chequear también los elementos necesarios en caso de avería: triángulo de emergencia, chaleco reflectante, gato, correas, herramientas y juegos de luces, así como fusibles de repuesto.

Programar el viaje y ver las horas de posibles congestiones en App para móviles como la de Rutas del RACE, o consultar las incidencias de tráfico a tiempo real en nuestra web; descansar antes de salir y es que ponerse al volante después de una jornada laboral, hará que el conductor vaya muy fatigado, aumentando el riesgo de accidente. Repartir la carga de forma homogénea, asegurando no dejar objetos sueltos que pueden salir despedidos en caso de frenazo o impacto y tampoco los animales deben viajar sueltos.

Ya en carretera, no realizar una conducción continuada durante mucho tiempo, descansando cada dos horas o 200 kilómetros como mucho y no beber alcohol si se va a conducir, respetar las normas y disponer de sistemas de retención para todos los ocupantes.

Además, mantener siempre la distancia de seguridad, circular siempre por la derecha, excepto para adelantar, volviendo lo antes posible a este carril y anticiparse a las posibles situaciones de peligro con tiempo suficiente, e indícalo al resto de los conductores. También hay que recordar que al final de los trayectos aumenta el riesgo: fatiga acumulada, ganas de llegar al destino y posibles retenciones en las entradas. No descuidar nunca la seguridad, ni siquiera en los recorridos cortos, por mucho que se conozca la carretera: muchos accidentes en vacaciones se producen en el destino, en pequeños recorridos donde nos confiamos, y donde el peligro siempre está presente.

Por otro lado y si se va a conducir de noche, hay que ser consciente de la fatiga provocada por la carga de atención que supone una menor visibilidad. Revisar los faros, adaptar la altura a la carga del vehículo, y aumentar la distancia de seguridad. Ante el primer síntoma de cansancio, parar y descansar el tiempo necesario. Y en caso de observar o sufrir un accidente, recordar la conducta PAS: proteger de nuevos riesgo, avisar a las emergencias y socorrer a los heridos en los casos de extrema gravedad.

En el caso de que encontremos atascos, primero hay que intentar evitarlos modificando los horarios de salida, tanto a la ida como a la vuelta; es decir, adelantando o retrasando el viaje. Estudiar el trayecto, ya que en caso de atasco prolongado se podra buscar una ruta alternativa. Y tener en cuenta el viaje con niños: ellos sufren mucho los atascos, por lo que conocer posibles puntos de parada ayudará en caso de problema. Y es que un conductor que circula durante horas en un atasco ve aumentado el riesgo de sufrir un accidente, provocado por la fatiga, la somnolencia o el estrés.

También y después de sufrir un atasco, las ganas de terminar el viaje pueden hacer que el conductor quiera recuperar el tiempo perdido, sin tener en cuenta el "efecto acordeón" de los atascos. No hay que poner horas de llegada: cuando pensamos que la circulación ya está reestablecida, aparecen de nuevo las retenciones, y una leve distracción puede provocar una grave colisión por alcance. Y uno de los momentos más peligrosos es cuando nos aproximamos a la retención. Frena con suavidad, avisa al resto de vehículos del atasco, y observa una posible salida de escape en el caso de que el conductor que circula detrás de nosotros no pueda frenar a tiempo. Lleva los reposacabezas bien ajustados, y no lleves objetos sueltos en el interior del habitáculo para evitar daños a los ocupantes en caso de frenazo. Tampoco hay que aprovechar la detención del coche en el atasco para estirar las piernas, ni salir con niños, o pasear a los animales.

Madridiario.  Todos los derechos reservados.  ®2021   |  www.madridiario.es