16 de septiembre de 2019, 2:27:41
Opinión


Madrid, turismo de ocio... y de negocio

Por Constantino Mediavilla


Recibir más de 10 millones de turistas cada año es una gran noticia para Madrid, que lleva aparejado un importante ejercicio de responsabilidad y capacidad de gestión por parte de todos los agentes implicados. Nuestra gallina turística está poniendo más y mejor, no cabe duda, pero a nadie se le escapa que su capacidad de puesta es aún mucho mayor.

Este es el motivo por el que desde el Grupo Madridiario y dentro de nuestro Foro Madrid Debate hemos dado un salto en la información turística, de ocio y negocio, creando un canal específico dentro del periódico; organizando además unas jornadas de debate sobre el sector, abiertas a todos los madrileños, y culminando con este libro titulado genéricamente Madrid, motor de turismo con la participación de más de 50 especialistas de todas las ramas implicadas en un sector que consideramos tan estratégico como fundamental para el futuro de Madrid.

Si parte de la mala fama de la Villa y Corte de Madrid en el siglo XVIII se la debíamos al ramo de la hostelería, cuando los europeos que comenzaban a atravesar nuestra región se quejaban de muchas cosas, pero ante todo de la escasez, mal servicio y poca higiene de posadas, mesones y tabernas, hoy la buena oferta hotelera de que se dispone, con más de 1.800 establecimientos hoteleros de los que casi el 50 por ciento son de 4 o 5 estrellas, hace crecer la ocupación multiplicando las pernoctaciones y no deja ni rastro de aquella etapa.

Madrid es una ciudad que triunfa a través de Internet y el boca a boca, donde casi el cien por cien de los que la visitan recomendarían conocerla y casi el 90 por ciento de los turistas tiene intención de regresar, un porcentaje solo superado por París. Los turistas consideran que Madrid es una ciudad con personalidad propia, en la que los museos, los monumentos, las calles, la gastronomía y su gente son elementos para recordar. "Madrid parada y fonda" es ya uno de los grandes activos proyectables mundialmente.

Como lo es la oferta patrimonial, donde el catálogo regional de Bienes de Interés Cultural alcanza 552 elementos y tres emplazamientos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y la "apretada" agenda cultural diaria que se suma a los tres grandes museos del Paseo del Arte (Museo del Prado, el Reina Sofía y el Thyssen). En lo deportivo tenemos al Real Madrid y al Atlético de Madrid y la oferta gastronómica es superior a la de otras ciudades similares. Al pastel del turismo de ocio le añadimos un par de guindas, como la oferta de ocio familiar y, en paralelo, su vida nocturna, considerada la mejor del mundo. La "estrella Michelin" está garantizada.

No olvidemos la tradicional e histórica hospitalidad de los madrileños, que consigue que nadie se sienta extraño en esta tierra y que algunos estudios la consideren la ciudad más hospitalaria de toda Europa, y estaremos a punto de poder afirmar que Madrid es la incubadora perfecta para un turismo de ocio al que solo le falta el mar, aun teniendo en Mercamadrid el segundo mayor puerto pesquero del mundo después de Tokio. El turismo cultural genera cada año más de 4.500 millones de euros y atrae a más de cuatro millones de turistas, entre nacionales y extranjeros.

Madrid tiene además un potencial crecimiento en turismo de negocio, que, en paralelo y bien gestionado por las administraciones de turno, nos podría conducir al liderazgo absoluto en Europa, por encima de París o Berlín. Madrid ocupa ya la segunda posición en el ranking mundial de ciudades congresuales, según datos de la Asociación Internacional de Congresos y Convenciones. Durante este 2015, está prevista la celebración de 135 ferias en la región. Estos datos supondrán un impacto económico superior a los 2.000 millones de euros, 44.000 puestos de trabajo y una previsión de más de 2,5 millones de visitantes. Ifema, la joya de la corona en esta materia, juega aquí un papel decisivo. Los congresos son vitales para Madrid. Llenan los hoteles e incrementan el nivel económico.

En lo referente al turismo de compras, solo en Madrid los viajeros extracomunitarios dejan 1.100 millones de euros. España se ha convertido en el cuarto país del mundo preferido para este segmento turístico y Madrid no se queda a la zaga. Pocos sectores tienen tanta capacidad para impulsar el crecimiento y crear empleo como el turismo de negocios y las compras. Además, si se aprovechan conjuntamente, pueden ejercer una influencia inmensa en la marca y el posicionamiento de un destino como Madrid. Grupos como El Corte Inglés lo saben bien y están inmersos en este trabajo con Ifema y las administraciones implicadas para consolidar e incrementar este importante segmento.

La Comunidad de Madrid es, probablemente, la región mejor conectada de toda Europa en materia de transporte de viajeros. Posee uno de los mayores aeropuertos urbanos del mundo, la mejor red de Metro, una de las empresas de autobuses más importantes, el segundo nexo ferroviario de alta velocidad y la red de interurbanos más moderna del planeta, además de una ingente flota de taxis unificada y un modelo intermodal único como es el anillo de intercambiadores. Con estos mimbres, el turista de ocio o el de negocio sabe que cualquier lugar está a su alcance sin necesidad de usar el vehículo privado.

Así, el objetivo común de todos los implicados, presentes en este libro "acicate" del turismo madrileño, pasa ahora por incrementar en cinco años un 30 por ciento el flujo de visitantes y las tasas de ocupación; aumentar en un 50 por ciento el gasto de los turistas, que actualmente se sitúa en 101,3 euros diarios, y disminuir un 20 por ciento la estacionalidad. Madrid es sin duda un potente 'motor de turismo' nacional e internacional y requiere estar bien engranado los 365 días del año.

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