18 de septiembre de 2021, 21:14:30
Opinión


Esperanza

Por Mara Colás


Las ofertas del ultimo minuto no están bien en política, no es lo más adecuado en este crítico momento, dejar de lado el futuro... y eso es lo que parece que esta pasando en el seno del Partido Popular en referencia a Madrid, su plaza más fuerte y hasta hoy la esencial para ganar una presidencia del gobierno .

Madrid está necesitada de atención, y lo muestra el reciente mosqueo del presidente de la comunidad contra el todopoderosos Ministerio de hacienda con su titular al frente, repartiendo la pedrea navideña, regalando suertes económicas a las CCAA que incumplen de manera habitual y continuada la política fiscal y económica.

Si esto es así como parece, otras comunidades nada cumplidoras serán recompensadas con "aún más dinero, teniendo mayor financiación y eso se hará quebrando de base dos pilares fundamentales: el objetivo de déficit y el modelo de financiación, sin que se remedie esta constante con mecanismos de intervención ni sanción alguna.

Madrid tendrá algo que decir y oponerse si las nuevas medidas del Ministerio de Hacienda no incluyen los "intereses de deuda para todos y sin condición". Hacienda ha convocado para este delicado asunto en Navidades, y en palabras del presidente madrileño, Ignacio González "lo que significa que se van a tomar decisiones que desgraciadamente han incidido en la discriminación entre las comunidades que han cumplido de manera rigurosa los objetivos de déficit y aquellas que no lo han hecho" Hacienda "pretende perdonar los intereses de la deuda con efecto retroactivo a las comunidades que han incumplido de manera sistemática el objetivo de déficit". "Y de nuevo un agravio flagrante" contra Madrid, que cumple objetivos y un "beneficio inexplicable" para las que de manera reiterada los siguen incumpliendo.

Por estas y otras cuestiones que nos afectan a todos quienes vivimos en esta tierra, el paso adelante que ha dado Esperanza Aguirre ofreciéndose como alcaldable, es una mano tendida al gobierno de Rajoy y parece plantear una clara y la única fortaleza de resistencia local ante la discriminación política que sufre Madrid respecto a otras Comunidades.

Rajoy tiene ahora la disyuntiva, sobre la mesa y de forma publica, de elegir si quiere ir algo más sobre seguro, o no quiere soportar la gran fortaleza independiente y liberal madrileña de su partido; y con esto tener algunas oportunidades claras de mantenerse en esta plaza, mucho más consistente que en el resto de España, o por el contrario arriesgarse, como es su costumbre, de jugarse a los dados nombres al azar de última hora, que podrían darle un susto de los que él nunca se espera.

No están los tiempos para tanta inacción.

Son momentos para devolverle la esperanza a los ciudadanos que pagan, trabajan, sufren y viven esperando que alguien proteja todos sus esfuerzos. Y que el rasero del esfuerzo no sea el mismo que el de la indolencia.

Madridiario.  Todos los derechos reservados.  ®2021   |  www.madridiario.es