25 de enero de 2020, 11:48:36
Entrevistas


Lissavetzky: "La concentración de contratos municipales es democráticamente deplorable"

Por Enrique Villalba

Jaime Lissavetzky (Madrid, 1951) es el portavoz del Grupo Municipal Socialista de Madrid. Afronta el debate del estado de la capital en pleno comienzo de la carrera por las elecciones municipales de 2015. Atendió a Madridiario para analizar cuál es la situación de la ciudad después de tres años de legislatura.


¿Cómo está Madrid en el tercer año de legislatura?

Peor que en años anteriores. Hay más paro y más desequilibrio territorial. Se está desmantelando el sector público y la ciudad está anclada en el tiempo. El Ayuntamiento no está mediando en los problemas sociales.

El PP defiende que se está recuperando la economía de la ciudad.

La deuda la han creado ellos. Ana Botella lleva desde 2004 aquí. Los gráficos muestran que es una de las ciudades más endeudadas de Europa. Tuvieron una fiesta y hay que pagar hasta el último café. Ahora hay crisis económica y se anteponen los pagos a los bancos al pago social a los ciudadanos. Más de la tercera parte del presupuesto de gastos va a pagar deuda y resulta que ahora hay más que cuando llegó Botella porque había facturas en los cajones. Es un soufflé enorme que sigue creciendo. No pueden decirles a los ciudadanos mirándoles a los ojos que están pagando una deuda que es para pagar los 500 millones de euros que costó el palacio de Cibeles, para hacer una Caja Mágica que se usa poquísimo y costó 300 millones... Madrid Río no está mal pero no era necesario soterrar la M-30 en dos o tres años y sin participación de otras administraciones. Una gestión fuera de la realidad de Gallardón y Botella ha llevado a los madrileños a una situación en la que no reciben unos servicios con la calidad que merecen. Para pagarlo suben los impuestos: el IBI creció de manera brutal, la tasa de basuras, parquímetros, etcétera. Ahora llegan las elecciones y Botella anuncia que quitan la tasa de basuras y los parquímetros del exterior de la M-30. Es decir, lo que ya proponía el Partido Socialista. Tienen que rectificar con tufo electoralista porque reconocen implícitamente que se equivocaron. Ha sido su damero maldito y la razón por la que han pagado los ciudadanos.

Justifican que no es una cuestión electoralista, sino que se ha hecho cuando se ha podido.

¿Y porqué no antes? ¿Quién creó la deuda? Crean una enorme bola porque piensan que el mundo siempre va a ir bien. Cuando una familia no controla lo que gasta se acaba entrampando. Y lo han hecho con el dinero de los demás. Luego suben los impuestos y no dicen que es para pagar deuda. Pusieron la tasa de basuras para que fuese un servicio de calidad o los parquímetros para incentivar la movilidad. Pero la realidad no ha sido esa.

Manuel Cobo dijo en las elecciones que Madrid ya tenía las infraestructuras importantes que necesitaba y el resto se harían cuando se pudiese.

Se equivocó. No es argumento ni siquiera político. Aquí no puede venir un salvador pensando que puede construir todo lo que necesita una ciudad de golpe. Y menos cuando su propio partido lleva gobernando veinte años. Había cosas que no era necesario hacerlo así. Eso se puede hacer poco a poco. Casi todas las grandes obras de Madrid se hicieron poco a poco. Cuando gobernábamos los socialistas se hizo un 'plan Felipe' con las tres administraciones pagando. En vez de eso, en 2013 teníamos que haber acabado con 5.900 millones de deuda, según el plan de ajuste, y hemos acabado con más de 7.000.

Ha habido que computar las deudas de las empresas públicas.

Porque han quebrado. Porque han computado la deuda municipal a entes como Madridec o la EMVS, que no estaban para eso. Ni siquiera hicieron trampas al solitario. Asumieron algo que luego les explotó en las manos y se tuvo que hacer cargo el Ayuntamiento. Porque había facturas en los cajones. Como gestores, son de cero. Madrid necesita ideas, pero también gestores contrastados. Si no los tienes, generas problemas como que haya 74.000 hogares que no reciben prestaciones, desequilibrios en las rentas, el aumento del paro en determinados barrios por encima de la renta nacional... No se ha tenido en cuenta al ciudadano, sino que se ha actuado de manera megalómana. No vale que Botella diga que ha tenido que sacar las tijeras y recortar porque es corresponsable. Pero es que, cuando recorta, recorta todo: escuelas de música y danza, escuelas infantiles, ayuda a domicilio, teleasistencia, a la que mete el copago. Es mejor que reconozcan el error de llevar a Madrid a una situación límite. Así se demuestra en las encuestas. En condiciones normales, Madrid habría soportado la crisis con una situación más atemperada y mayor capacidad de reacción. Se podrían haber hecho más cosas que no han hecho.

El Ayuntamiento apuesta por operaciones de colaboración público-privada ¿Es viable o es el principio de otra burbuja municipal?

La colaboración público-privada la entiendo de igual a igual, no hacer un urbanismo a la carta. Y esto se refleja en que el Ayuntamiento tiene viviendas sociales que se han financiado y promovido públicamente, sobre suelo público, para luego vendérselas a un fondo privado por 60.000 euros cada una. Y a los vecinos les dicen que solo cambia el casero. Pero es que un fondo privado no es una ONG. La colaboración público-privada no consiste en regalar lo realizado con dinero público, como han intentado en la Serrería Belga con Telefónica o como se ha hecho con Bankia en el Palacio de la Música. Otro ejemplo, se están entregando a las manos privadas las escuelas públicas deportivas, en campos públicos. También las escuelas infantiles, donde no se va a respetar el último año de prórroga de los contratos, cuando están funcionando bien porque la red pública regional de escuelas infantiles que pusimos en marcha los socialistas es de Champions League. Los nuevos pliegos consideran que la oferta económica está por encima de la oferta educativa. Se han cargado el concepto de la prioridad de las empresas de economía social en la red. No es solo pagar una deuda que está mal hecha. Se está desmantelando el estado del bienestar y se están agrandando las diferencias entre unos y otros. No hay derecho a que se destruyan modelos que funcionan.

Se está tendiendo a la concentración de contratos en el Ayuntamiento en manos de grandes empresas ¿Condiciona el futuro de los que gobiernen en la próxima legislatura?

En mi opinión, democráticamente es deplorable. A un año vista de las elecciones, conceder contratos de ocho o diez años es una demostración de que se comportan como si el Ayuntamiento fuese su cortijo y que piensan que van a seguir mandando. Democráticamente es impresentable, sobre todo, sin contar con el acuerdo de los grupos de la oposición para debatir la fórmula. La concentración puede ser interesante para optimizar los servicios, pero, en vez de mejorar, eliminan de los pliegos la subrogación de trabajadores, como ocurrió con la limpieza. Otro modelo que constituyó Tierno, que no había dado ningún problema y que se han cargado convirtiendo los concursos en una subasta a la baja, en la que ya no hay límite mínimo de trabajadores. Eso provoca una huelga que es portada a nivel internacional. No ha pensado en los trabajadores ni en el servicio, sino en qué es lo que le cuesta menos. Es una realidad que Madrid está más sucio porque hay menos trabajadores y menos horas de trabajo. Porque los milagros de los panes y los peces no existen. Es un resultado del departamento de ideas geniales de Botella. Su proyecto está agotado y encima mantienen su soberbia y la proyectan al futuro. Si yo gobierno, desde el respeto a los empresarios, exigiré el cumplimiento estricto de cada uno de los puntos de los pliegos de condiciones de los contratos públicos. No puede pasar episodios como el de Flores, que entraba y salía de Madrid Arena como si fuese su casa.

El espacio público se está llenando de publicidad, eventos y terrazas para rentabilizarlo.

Esta política puede tener una parte positiva. Pero hay que hacer las cosas bien. Me reuní con los empresarios del ocio nocturno y se quejaron de que cumplen con las ordenanzas y el Ayuntamiento no controla que haya 'lateros' en la calle, que provocan que haya ruido junto a los bares y a estos les caigan multas por ruido. Madrid tampoco puede ser una suma de terrazas con el único objetivo de recaudar. Hay una falta de control derivada de la falta de recursos y aplicar normas. Eliminan burocracia y no avanzan tampoco la concesión de licencias.

¿Cómo se fraguó la derrota en los Juegos?

He sido el secretario de Estado de Deportes que más tiempo ha ostentado el cargo en democracia y ni siquiera me dejaron mirar los papeles de la alcaldesa para asesorarla, cuando hasta Casa Real lo hace. Si tienes la experiencia en casa, hay que aprovecharla. Actuaron con secretismo y desconfianza. Cuando no confías en los que te apoyan y no haces equipo, al final, pierdes. Pero hay que saber cómo perder y, en este caso, hicimos el ridículo.

Tras los resultados de las encuestas de mayo, ¿cuál cree que serán los resultados de las elecciones municipales?

En tiempos de crisis, se marcan más las diferencias ideológicas. El Partido Popular en Madrid tiene un proyecto agotado que huele a puchero de enfermo. No soy la izquierda del no. Seguro que han hecho cosas bien en el PP y nosotros hemos hecho cosas mal. Pero he estado en el Gobierno y en la oposición y nunca me he encontrado tan poco diálogo institucional como en este Ayuntamiento. Creo que va a haber un cambio porque el PP ha perdido la hegemonía social. Nosotros nos presentamos a las elecciones con la vista puesta en ganar la carrera. Lo único que le pediría a Botella es que no tome nuevas decisiones en estos 300 días que le quedan para que no estropee más la ciudad.

Quiere ser alcalde ¿Cuándo habrá primarias?

Quiero ser candidato a la alcaldía por mi partido. Son obligatorias las primarias en municipios de más de 50.000 habitantes. En 2011 fui el único candidato que se presentó. Si en las próximas elecciones se baja el listón de apoyos, probablemente, habrá más candidatos. Había un pacto para no hablar de primarias hasta más adelante pero algunos han querido iniciar ese runrún antes de tiempo. Allá ellos. Yo creo que tengo una trayectoria que me avala. Soy investigador del CSIC, he dirigido tesis doctorales y más de 50 trabajos de investigación. Cuando estuve en la Comunidad de Madrid se creó la Universidad Carlos III, la Peineta, el teatro de La Abadía, la escuela de cine, las escuelas infantiles... Y, posteriormente, he sido secretario general de la Federación Socialista de Madrid y secretario de Estado. Creo que la gestión no ha sido mala. Así que pongo a disposición de mi partido 40 años de militancia socialista y creo que nunca he fallado a mi partido porque está en mi ADN. Pero, sobre todo, creo que tengo un proyecto para Madrid.

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