18 de enero de 2020, 20:42:42
Entrevistas


Ortega: "El Ayuntamiento gasta 100 millones al año en sentencias condenatorias"

Por Enrique Villalba

David Ortega (Madrid, 1966) es el portavoz del Grupo Municipal Unión, Progreso y Democracia en el Ayuntamiento de Madrid. Analizó para Madridiario la situación de Madrid en el tercer año de legislatura. Con él, este periódico digital inicia su ya tradicional ronda de entrevistas a los líderes políticos municipales días antes del debate del estado de la ciudad.


¿Cómo está Madrid tras tres años de legislatura?

Hay dos perspectivas: la nuestra y la del Gobierno. En cuanto al grupo municipal, te vas consolidando y conociendo las dinámicas y la institución. Eso redunda en beneficio de los madrileños. Estamos haciendo una labor de oposición más madura, más sensata e incisiva, yendo más a los temas que importan. Estamos satisfechos. Desde el punto de vista de estos tres años, ha habido muchos movimientos. Para empezar, el del alcalde electo. Era previsible que se fuese, aunque no es razonable, y menos con mayoría absoluta. Al tratarlo de suplir se ha quedado un equipo menos cohesionado y menos fuerte que el anterior. Los cambios también han estado motivados por casos como el 'Madrid Arena' y la sentencia que prohibía que hubiese concejales que no hubiesen sido elegidos en listas. Resumiendo, la inestabilidad política es muy mala. Y Botella no tiene ninguna estabilidad.

El Ayuntamiento defiende su gestión económica de la crisis.

No es real. La deuda no ha disminuido, sino que a cierre de 2013, según la comparecencia de liquidación del presupuesto, ha aumentado en 105 millones de euros. El remanente de tesorería no es real. No son 406, son 119 millones, como dice la interventora municipal. Y luego hay facturas en los cajones. El famoso concepto 413 del presupuesto, que asciende a 147 millones de euros. Hay que añadir intereses de demora, sentencias condenatorias y justiprecios. Es decir, mala gestión. Nos hemos acostumbrado a esa falta de rigor con las cuentas. Otra perspectiva es que, evidentemente, hay que pagar la deuda. Ahora bien, de cada cuatro euros, uno se destina a este concepto. Están sometiendo a un sufrimiento a los ciudadanos muy fuerte para cumplir en primer lugar con los bancos. Pero es que están gobernando para personas y el concepto municipal en el que hay menor porcentaje de cumplimiento es en la política social, según el programa operativo de Gobierno. Entonces hay que buscar fórmulas para pagar de otra manera o encontrar dinero en otros sitios.

El Ayuntamiento argumenta que ese incremento de deuda se debe a que ha habido que computar las deudas de las empresas públicas.

Eso no es verdad. Los máximos responsables de esas empresas son los que mandan en el Ayuntamiento de Madrid. Han hecho ingeniería financiera. Cuando entró Gallardón, la EMVS estaba bastante saneada y daba su servicio social. Pero entró en un juego especulativo y se lo cargó. También se cargó el plan 18.000 de viviendas. Luego se extrañan de que la gente proteste en el Pleno. En Madrid Espacios y Congresos ocurrió algo similar. Al final, una acabó con 600 millones de deuda y la otra tuvo que ser absorbida para soportar su ruina.

Se está tendiendo a la concentración en las empresas municipales.

Efectivamente, hay concentración, no fusión ¿Qué política se está aplicando con los grandes directivos de esas compañías? Mientras las empresas incrementan su deuda y hacen ERE, los jefes, mucho alto directivo nombrado a dedo, han cobrado primas. Por hundir empresas. Nos parece bien fusionar empresas si cumplen su finalidad y se gestionan bien porque permiten más dinamismo a la hora de desarrollar determinadas actividades de la administración, pero no para que sean depósitos de deuda. Las nuevas empresas públicas no parece que vayan a mejor. No se sabe bien quién manda en Madrid Destino ni la hoja de ruta que sigue.

Hay una política para sacar rentabilidad al espacio público ¿Hasta qué punto puede hacerse esto?

Tengo estudiado que la Puerta del Sol lleva tres años con edificios con enormes anuncios de publicidad. La cuestión de fondo es el espacio urbano que queremos. La que tiene el PP es producir dinero. La publicidad está creciendo en el espacio público y eso afecta a la calidad de vida. Pero, por encima del dinero están las personas. Hay que buscar un punto de armonía entre los vecinos y las terrazas. No se puede perder concebir que una ciudad tenga unas aceras que se conviertan, en vez de en un espacio de esparcimiento donde la gente disfrute y ande, en un sitio exclusivamente para hacer caja. Hemos de preguntarnos si Madrid, para generar empleo y riqueza, necesita convertirse en un espacio público incómodo y desagradable. A la larga, creo que es más rentable guardar ese equilibrio porque revierte en una ciudadanía con más calidad de vida y un turismo más atractivo.

El Ayuntamiento ultima a toda velocidad el Plan General ¿Va a hipotecar al próximo alcalde?

No creo que puedan terminar el plan a tiempo y, si llegan, va a ser a costa del consenso y las ideas claras. Y es que, urbanísticamente, esta ciudad tiene problemas serios porque solo se concibe que produzca dinero, con unos profundos problemas de dimensión, con problemas de tejido social... El plan general hay que hacerlo con muchísimo cuidado y responsabilidad. Sobre todo, con todos los problemas que hemos sufrido hasta ahora, como la sentencia del Tribunal Supremo. No se puede hacer urbanismo a la carta y parchear el ordenamiento constantemente a base de planes especiales. Para luego hacer cosas como rotondas a ninguna parte que cuestan 6 millones de euros. Si esta ciudad se gestionase bien y con buenos profesionales, se eliminasen enchufados, se dejasen de hinchar precios de obra, etcétera, los márgenes de beneficio serían brutales. Solo en sentencias condenatorias, la ciudad se gasta 100 millones al año. Casi tres millones de euros en intereses de demora por el Palacio de Cibeles, además de los 500 que costó. La factura del IBI del centro acuático son 5 millones. Si vas sumando, así se confecciona la deuda que tenemos.

La mayor parte de los grandes proyectos que se están presentando en Madrid son por colaboración público-privada.

UPyD es muy transversal. Creemos que hay que estudiar cada caso. Hay asuntos que se tienen que tratar desde lo público y en otros es interesante que entre la iniciativa privada. El Ayuntamiento debe tener la inteligencia de conseguir que se pueda dar valor a los edificios, protegiendo su patrimonio. Lo han conseguido las capitales europeas y lo puede hacer Madrid. Tenemos que tender a ese modelo, no al fachadismo de ciudades como La Habana.

Se ha roto la senda alcista del turismo en Madrid.

Madrid no sabe porqué turismo apuesta. Nosotros creemos que tenemos que apostar por el turismo cultural porque tenemos la mayor concentración de arte pictórico y pocas tienen alrededor tanta ciudad Patrimonio de la Humanidad. Es una ciudad que, si la cuidáramos, empezando por los madrileños, y se coordinasen las administraciones, podríamos mantener unos niveles muy buenos de turistas. También hay que potenciar aspectos. No puede ser que el Palacio de Congresos del Paseo de La Castellana lleve tres años sin funcionar. Hay que tener una hoja de ruta clara, tener interés por mejorar la ciudad... El turismo es seguridad, es limpieza, es movilidad, etcétera. Madrid es la capital de una de las grandes culturas de este planeta y eso hay que aprovecharlo.

Se presentó hace poco el plan de movilidad del centro ¿Qué estrategia necesita Madrid?

La movilidad es una política de vasos comunicantes. Lo que se gana por una parte, hay que compensarlo por otra. Hay que evitar precipitarse, haciendo estudios serios con expertos. Porque no puedes ver la movilidad de Madrid como una ciudad, sino como la de un área metropolitana. Mientras no estén coordinados los planes de todos los municipios, es imposible que todo cuadre. Porque todos los días entran en la ciudad un millón de vehículos que hay que gestionar. Y para eso, el papel de las administraciones es clave. Los coches son el problema porque contaminan. Hay que ofrecer políticas para evitar que entre tanto coche al centro. Hemos propuesto aparcamientos disuasorios en paseo de Camoens y Ventas, fomentar el uso del transporte público. Hay que apostar por la bici y los políticos tenemos que dar ejemplo para concienciar a los ciudadanos. Sin embargo, desde el punto de vista ciclista somos una ciudad que está en unas condiciones pésimas, como refleja el último informe de la OCU. No hay conectividad, hay zonas inseguras, apenas se ponen bicicletas en el servicio público de alquiler...

Habló de que quiere repetir como candidato a la Alcaldía.

El partido celebrará primarias en septiembre u octubre. Yo me voy a presentar y veremos si alguien más se presenta. Desde luego, este formato es un ejemplo de democracia.

¿Por dónde van a ir las tendencias políticas?

UPyD ha contribuido a romper la situación del Ayuntamiento. El bipartidismo está a la baja indudablemente y eso se está notando y se está alcanzando gracias a partidos con gran recorrido, como Izquierda Unida; partidos jóvenes, como nosotros; y partidos recién nacidos, que veremos qué ocurre con ellos, a pesar de su éxito en las europeas. Creo que UPyD sigue en ascenso sostenido, sin votantes volátiles. Queremos ser una opción seria y creíble.

Hay gente que dice que UPyD es la 'novia' con la que estaría dispuesto a bailar el PP en un hipotético futuro Gobierno municipal.

Madrid es una plaza electoral estratégica. UPyD tiene un compromiso con los ciudadanos y sus votantes. Por credibilidad, defenderemos nuestros principios. Si otros partidos los comparten, acordaremos cosas con ellos. Creemos en una política transversal de puentes más que en una España de bandos.

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