24 de junio de 2019, 19:42:06
Especiales


Educación: un gigante en transformación

Por MDO

Con más de un millón de alumnos en las enseñanzas del régimen general en la Comunidad de Madrid, la educación es un sector con gran peso económico y social. Tras años de recortes y reformas, colegios, institutos y universidades públicas viven una situación complicada, lo que no es óbice para estar bien situados en algunos estudios comparativos.


La educación es uno de los principales gastos de las administraciones y las familias. En el presupuesto regional representa casi el 25 por ciento, con un total de 4.225 millones en 2014, destinados a financiar tanto la educación pública en todos sus niveles como los conciertos con centros privados. En total, en la Comunidad de Madrid hay 1.604.600 niños, jóvenes y adultos que estudian (1.137.000 en régimen general, 106.800 en régimen especial, 91.800 en escuelas infantiles y 268.800 universitarios) repartidos por los 3.500 colegios, escuelas infantiles, institutos, conservatorios, escuelas oficiales de idiomas, centros de adultos y por las seis universidades públicas y las ocho privadas de la región. La educación en Madrid representa el 4 por ciento del valor añadido bruto y da trabajo a 169.000 personas.

Tras el País Vasco, en el que históricamente la educación concertada ha tenido gran importancia por la presencia de las ikastolas, Madrid es la comunidad autónoma con mayor peso de la educación concertada y privada, aunque la pública siga teniendo un especial predominio, con un 54,9 por ciento frente al 68,3 por ciento de la media nacional. También es donde más extendida está la escuela privada.

Y, en los últimos años, Madrid está siendo un banco de pruebas de importantes novedades en el sistema educativo. Destaca la implantación de la educación bilingüe, que llega ya a 318 colegios y 91 institutos públicos. Madrid también ha sido pionera en implantar la Formación Profesional Dual, que, de momento, llega a más de mil alumnos repartidos en ocho centros, de los 70.298 matriculados en Formación Profesional. Además, la consejería ha implantado el Bachillerato de Excelencia, destinado a mejorar la formación de los alumnos con mayores capacidades y en el que estudian 359 alumnos, y ha facilitado, asimismo, la libertad de elección de los padres con la denominada área única educativa. También ha puesto en marcha pruebas externas para medir el nivel educativo de centros y alumnos.

Todas estas novedades han coincidido con una serie de recortes económicos que ha dejado la partida de Educación en 4.225 millones frente a los 4.779 millones de 2010. Estos recortes se plasmaron en una disminución del número de profesores, la pérdida de apoyos para los alumnos con problemas y el aumento de la ratio de alumnos por profesor, lo que provocó el surgimiento de la llamada marea verde, que ha protagonizado multitudinarias manifestaciones y huelgas. "La Consejería de Educación continúa su camino de privatización y desmantelamiento de la escuela pública", afirma José Luis Pazos, presidente de la principal federación de asociaciones de padres y madres de Madrid, la Giner de los Ríos.

Junto a ello, se ha producido un aumento de las tasas en universidades, con una subida del 65 por ciento en dos años; de la FP, que ha pasado de ser gratuita a costar 400 euros por curso, o de las que se pagan en las escuelas infantiles, de idiomas y conservatorios. A su vez, los requisitos para acceder a una beca del ministerio se han endurecido y ahora se exige nota mínima. También han descendido los recursos de la Comunidad para ayudas de libros y comedor, que antes llegaban a 110.000 familias y ahora beneficia a 40.000.

A pesar de la menor dotación de recursos, el Informe PISA realizado en 2012 continúa situando Madrid entre las regiones mejor posicionadas dentro y fuera de España. El estudio realizado a alumnos de quince años de los países de la OCDE, uno de los de mayor relevancia en el sector educativo, sitúa a los estudiantes madrileños como los que mejor leen del país, los segundos en ciencias y los cuartos en matemáticas. El Gobierno regional suele destacar que los resultados de PISA refrendan las reformas aplicadas durante los últimos años.

Los datos son bien valorados igualmente por Almudena Armijo, directora del Centro de Educación Infantil y Primaria Méjico, que quedó primero en la última prueba de nivel de Conocimientos y Destrezas Indispensables de 6º de Primaria (CDI), que realiza la Consejería de Educación. "Madrid ha quedado bien en el informe PISA. Se ha atacado a los funcionarios, cuando somos los que defendemos la escuela pública. Pedimos que la educación concertada y la pública se promocionen igual y que los recursos sean iguales", afirma. Armijo también explica cómo se trabaja ahora en los centros. "Tenemos que afrontar muchos recortes, sobre todo en el profesorado, lo que influye en los niños. Lo sacamos adelante gracias al esfuerzo de los profesores, que hacen su trabajo y el de los que no están. También se han reducido las becas y las familias lo han notado", asegura.

En Madrid tiene gran peso la educación concertada, que representa un 30 por ciento de las enseñanzas de régimen general, que cubre la educación entre los 3 años y Secundaria, y cuenta con 568 centros, incluyendo también escuelas infantiles. Emilio Díaz, secretario regional de Escuelas Católicas, la mayor patronal del sector, destaca su importancia a nivel cualitativo. "Primero, somos una opción muy demandada socialmente, ya que trabajamos con calidad, con acompañamiento de los alumnos y optimizando extraordinariamente los recursos económicos. Y en segundo lugar, somos relevantes porque sin la concertada sería imposible la libertad de elección de las familias, que es un derecho constitucional", indica. "Mientras algunos pretenden ver un modelo educativo subsidiario del modelo público, la verdadera razón de ser de la escuela concertada es la complementariedad con el modelo público", argumenta, por su parte, Julio González, director de la Red de Centros La Salle Madrid, que cuenta con seis colegios y un centro universitario en la región.

En cuanto a la educación privada, hay 1.101 centros, entre los que se encuentran 896 escuelas infantiles. El director del Eurocolegio Casvi, Juan Luis Yagüe, destaca que "los centros privados van marcando los pasos en temas de innovación educativa. Solemos ser los primeros en la introducción de nuevas tecnologías y metodologías, como en enseñanza de idiomas". "La educación privada se ha convertido en el gran dinamizador del sector educativo", asegura en el mismo sentido Jaime García Crespo, CEO del Grupo Educación y Sistemas, titular de tres colegios Base, entre otros centros.

La educación concertada y privada también ha notado la crisis. "Los recortes nos han afectado particularmente, con el agravante de que la escuela concertada siempre ha estado insuficientemente financiada", señala Emilio Díaz, secretario regional de Escuelas Católicas. Además, los privados han perdido alumnos debido a la situación económica y a la competencia de un mayor número de centros concertados. Entre sus reivindicaciones se encuentra "una autonomía total del proyecto", según apunta el CEO del Grupo Educación y Sistemas, o "la financiación directa a las familias para fomentar la competencia entre centros y mejorar la calidad de la enseñanza", como propone el director de Casvi.

En estas circunstancias, la educación se prepara ahora para adaptarse a la Ley Orgánica de Mejora de Calidad Educativa (LOMCE), la séptima reforma de la democracia, que también nace sin consenso y con mucha polémica. "La LOMCE es una reforma lamentable. Las reválidas, que son iguales que las del franquismo, servirán para dar una salida rápida del sistema educativo a una parte importante de jóvenes", indica Ana García, secretaria general del Sindicato de Estudiantes.

Desde la educación privada y concertada tampoco se ve bien. "Ni la LOMCE ni el sistema de evaluación que lleva parejo enfocan los problemas reales a los que se van a enfrentar nuestros alumnos en el futuro. Ya no necesitamos educar en contenidos, sino en competencias sobre la base de esos contenidos", opina el CEO del Grupo Educación y Sistemas. "El primer reto es el pacto educativo que fije un modelo consensuado, centrado en los alumnos y no en los vaivenes políticos. Por tanto, se impone un pacto a nivel nacional sobre educación", señala, por su parte, el director de la red de centros La Salle en Madrid.

Región universitaria

Madrid es la comunidad autónoma con más estudiantes en sus universidades. Según los datos del curso 2011-2012, había matriculados 268.800 alumnos entre las seis universidades públicas y las ocho privadas que hay en la región. Es el 17 por ciento del total de la población universitaria del país. "Madrid es una comunidad muy competitiva a la hora de atraer talento y riqueza debido a su sistema universitario, alrededor del cual se ha generado un sector productivo basado en la investigación, la tecnología y el conocimiento. Según el ranking QS, Madrid se encuentra entre las 20 mejores ciudades del mundo con más de 250.000 habitantes para realizar estudios superiores", apunta José María Sanz, rector de la Universidad Autónoma de Madrid y actual presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Madrileñas (CRUMA).

No obstante, las universidades públicas madrileñas se encuentran en una situación difícil: "Desafortunadamente, el prestigio de las universidades puede cambiar rápidamente, pues los recortes, la falta de financiación y las condiciones en que estamos desarrollando nuestras funciones básicas se traducirán en una pérdida de competitividad para la atracción de estudiantes, investigadores y profesionales creativos y de talento", dice Sanz.

"Temo que estos años que estamos sufriendo produzcan un cambio radical en el concepto de carrera académica de los jóvenes españoles. Poco a poco, las familias pensarán en si pueden o no pagar una carrera a sus hijos. Tengo verdadero pánico a que hayan cambiado la universidad para siempre. Y mucho me temo que esto no ha hecho más que empezar", comenta Luis Cereijo, portavoz de la Coordinadora de Representantes de Estudiantes de Universidades Públicas de la Comunidad de Madrid.

La Comunidad, que monitoriza la situación de las universidades, asegura, no obstante, que "carecen de problemas de sostenibilidad y que, al igual que las administraciones públicas, las empresas o las familias madrileñas, han tenido que reajustar sus gastos a causa de la crisis". También ha anunciado que el próximo curso no volverá a subir las tasas.

Por su parte, las universidades privadas de Madrid van ganando terreno. "Frente a la tradición e historia de las universidades públicas, las privadas defienden su juventud, que ha permitido inculcar desde sus orígenes un destacado espíritu innovador, una búsqueda permanente de la excelencia y una estructura académica dinámica y flexible", señala Jesús Núñez, presidente de Asociación de Centros Autónomos de Enseñanza Privada (Acade) y de la Universidad Alfonso X el Sabio. "Estos rasgos distintivos han permitido que en poco tiempo, las universidades privadas se hayan consolidado y que ya matriculen a unos 170.000 estudiantes, lo que supone alrededor del 12 por ciento del alumnado de los estudios de grado. En esta misma línea, los estudiantes que realizan másteres oficiales en universidades privadas alcanzan la cifra de 27.283, lo que supone prácticamente el 25 por ciento del alumnado total", dice Núñez.

Más Made in Madrid:

1- Agricultura y ganadería

2- Industria alimentaria

3- Automoción

4- Industria farmacéutica

5- Artes gráficas

Madridiario.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.madridiario.es