14 de diciembre de 2019, 4:22:31
Especiales


La plaza mayor de las finanzas

Por MDO

La Comunidad de Madrid se sitúa como la cuarta plaza financiera internacional, a escasa distancia de París y Londres, y algo más alejada de Nueva York, ciudad que domina el 'ranking'. Además, el posicionamiento madrileño es elevado en cada uno de los indicadores financieros: capitalización, acciones, bonos o derivados, banca y seguros.


El sector financiero es una de las áreas de actividad económica más importantes. Englobado en el sector servicios, que representa más del 80 por ciento de la actividad madrileña, aúna algo más del 33 por ciento de toda la economía de la ciudad, junto con las ramas inmobiliarias, de alquileres y de servicios empresariales. El sector genera un 8,64 por ciento del PIB (Producto Interior Bruto) de la Comunidad de Madrid, genera un 5,97 por ciento de la producción, concentra el 7 por ciento del volumen de salarios y supone un 3,8 por ciento del empleo.

Estos datos ponen de manifiesto que Madrid está a la altura del desarrollo estructural y organizativo de los sistemas financieros más avanzados y proporciona a los inversores un abanico de posibilidades, tanto en el mercado nacional como en el extranjero. De hecho, el 70 por ciento de la inversión que llega a España de otros países decide instalarse en Madrid; y si a esto le unimos el liderazgo de las empresas madrileñas en la inversión española en el exterior, Madrid adquiere un alto nivel de internacionalización.

La ciudad es la sede del gestor del mercado bursátil español, Bolsas y Mercados Españoles (BME) ?grupo del que forma parte la Bolsa de Madrid, junto a la de Bilbao, Barcelona y Valencia?, y de los organismos reguladores y supervisores del sector: el Banco de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores, la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones y la Dirección General de Política Financiera y Tesoro.

La Bolsa de Madrid es a día de hoy el exponente más visible del gestor de los mercados de valores españoles. Domingo García Coto, director del Servicio de Estudios de BME, lo tiene claro: "Su impacto en la actividad financiera-económica española y madrileña es muy elevado, ya que canaliza recursos desde ahorradores a inversores de muy diversa manera". El valor de las empresas cotizadas en la Bolsa española está ligeramente por encima del billón de euros, y en 2013 la institución ha sido la tercera del mundo por volumen de flujos nuevos de inversión canalizados a empresas cotizadas (32.000 millones de euros). Por tanto, la relevancia de la Bolsa de Madrid como parte de BME es histórica ?180 años? e "innegable". "Aquí se concentra una parte muy importante de la actividad de la empresa en el ámbito de la supervisión de los mercados y la liquidación de operaciones realizadas", asegura Domingo García. La institución demuestra ser uno de los tesoros financieros en cuanto a volumen de negocio. "Si le sumamos los volúmenes intercambiados en sus plataformas correspondientes a otros productos de renta fija se alcanzaría la cifra de 2 billones de euros en ese mismo año", añade este experto.

En esta posición dominante en el sector financiero, Madrid es también la sede bancaria del país, ya que aglutina los principales organismos de tesorería y mercados de capitales de las entidades de crédito españolas, entre ellos las siete entidades financieras españolas con más peso en Madrid: BBVA, Banco Santander, Banco Popular, Banco Sabadell, Bankia, CaixaBank y Bankinter.

Según datos del Banco de España, en Madrid hay 4.507 oficinas bancarias. Los grupos bancarios españoles obtuvieron "un beneficio atribuido de 6.702 millones de euros en los nueve primeros meses de 2013", según datos de la Asociación Española de Banca (AEB). Este beneficio se obtuvo pese al adverso contexto económico y financiero que "sigue provocando aumentos importantes de la morosidad, por tanto, se mantiene la necesidad de dotar de un importante volumen de provisiones y dotaciones". Además, los bancos españoles "han ayudado en los últimos años", como explica la asociación bancaria, "a soportar una parte importante de las pérdidas producidas por la crisis de algunas cajas de ahorros a través del fondo de garantía de depósitos". En este contexto, AEB augura que los bancos españoles van "a afrontar con confianza el ejercicio 2014".

El valor de la auditoría
El sector de la auditoría es imprescindible en el mundo financiero. Tener unas cuentas auditadas y saneadas dando imagen de transparencia al exterior es algo que buscan todas las empresas. En los últimos años, y a pesar de la crisis, las empresas españolas, agentes económicos y la sociedad en general han reconocido el valor que una auditoría de cuentas aporta al sector empresarial. Una evidencia de ello "son los informes de auditoría voluntarios, no obligatorios por ley, que han ido ganando peso dentro del volumen total de informes emitidos, llegando a los 18.000", apunta Antonio Fornieles, presidente de la agrupación territorial 1ª del Instituto de Censores Jurados de Cuentas de España (ICJCE), corporación con más de 71 años de vida, que lidera la profesión de la auditoría en España.

Sin embargo, según los últimos datos disponibles proporcionados por este organismo, el número de informes emitidos por ley se ha reducido en un 8,4 por ciento, pasando de 68.123 en 2011 a 62.399 en 2012. "Esta disminución se debe a que muchas empresas han dejado de estar sujetas por ley a auditar sus cuentas, por la reducción del volumen de negocio y la desaparición de muchas compañías", apunta Formieles. A pesar de esta caída, la facturación de las sociedades creció un 4 por ciento, hasta los 728 millones de euros, debido a la complejidad de los trabajos desarrollados en este contexto económico.

En España hay un total de 20.240 auditores de cuentas, cifra que se ha incrementado en el último año en un 1,32 por ciento. De hecho, es una de las actividades que crean empleo año tras año, con más de 3.000 contrataciones en 2013. De este número, 4.396 ?un 22 por ciento? son los denominados ejercientes, que cumplen los requisitos establecidos legalmente para poder firmar informes de auditoría. En Madrid, desarrollan la profesión casi un 15 por ciento de los auditores ejercientes (643 auditores) a lo que se unen las 1.396 sociedades de auditoría registradas en el Registro Oficial de Auditores de Cuentas que existen en España.

El mercado de la auditoría está controlado por las denominadas big four (Deloitte, EY, KPMG y PwC), que dominan el mercado de las empresas cotizadas. Unas empresas que están sorteando la crisis ante las dificultades de los mercados financieros que, evidentemente, afectan al volumen de negocio. La firma Deloitte, que lleva prestando servicios en España desde comienzos de los años 60 y donde trabajan 3.000 profesionales en diferentes edificios del paseo de la Castellana, indica que "el sector", como todo el entorno económico, "ha sufrido las consecuencias de una de las crisis financieras internacionales más duras que se recuerdan". "La compañía ha tenido que desarrollar ajustes de costes en línea con la situación vivida por los clientes", explican desde la auditoría. Deloitte asesora a un importante número de empresas, medianas y grandes, que en su mayoría cuentan con su sede social en Madrid y, al igual que otras grandes firmas de auditoría, forma parte de uno de los sectores que más impulsan la creación de empleo, contratando alrededor de 20.000 profesionales.

Otra de las auditorías punteras en la Comunidad de Madrid, EY (antes Ernst & Young), presente en el mercado español desde 1970, reconoce que la crisis ha afectado a todos los sectores. "Esto nos ha permitido apostar por el desarrollo de otros servicios ajustados a la situación económica presente, como el asesoramiento en concursos de acreedores o la reestructuración del sector financiero", apuntan fuentes de la compañía. Líder en auditorías a empresas de referencia, como Telefónica, Iberdrola, Bankia y Mapfre, entre otras, cuenta con más de 1.400 personas trabajando en su sede central en la capital.

El actual contexto económico de crisis no solo concierne a las auditorías. El sector de la abogacía también está afectado por la situación financiera. El Barómetro Interno de Opinión de la Abogacía Española de 2013 concluye que uno de cada tres abogados (35 por ciento) reconoce que está teniendo dificultades para salir adelante en el ejercicio de su profesión. No solo por una disminución de la demanda de los servicios legales, sino también por el alto porcentaje de morosidad entre los clientes. A pesar de ello, según el libro Impacto de la Abogacía en la Economía, encargado por el Consejo General de la Abogacía al Instituto de Estudios Económicos, la facturación del sector se sitúa en unos 9.000 millones de euros en 2012.

No obstante, la crisis ha afectado en menor medida a la abogacía que a otros sectores. Según datos del Consejo General de la Abogacía Española, hay cerca de 132.000 letrados colegiados ejerciendo la profesión en España y algo más del 70 por ciento de ellos trabaja de manera independiente. En Madrid, los datos que maneja el Colegio profesional hablan de 76.555 letrados colegiados ?41.981 abogados en activo y 34.574 que no ejercen?, lo que supone 10.100 abogados más que en 2012. Los servicios prestados más demandados son los relacionados con la tutela de crédito o las situaciones de impago o insolvencia que se han disparado.

Según el ranking de The Lawyer European 100, que recoge los cien bufetes con más volumen de facturación, España coloca a tres de sus despachos ?Garrigues, Cuatrecasas y Uría? en el top ten europeo; y es el tercer país con más negocio legal en el continente. Este informe demuestra que en el mercado legal español hay grandes despachos nacionales ?con más de 250 empleados? con sede en Madrid, que producen una facturación muy elevada. La presencia de despachos medianos es más escasa, ya que no existe ninguna firma en el tramo de los 20 a los 45 millones de euros.

Expertos en derecho empresarial
La sede corporativa de Garrigues en Madrid cuenta con un equipo de 660 personas, mientras que el total de la red nacional e internacional asciende a casi 2.000 profesionales. En ella trabajan expertos en derecho empresarial en más de treinta áreas e industrias, desde las prácticas tradicionales, como mercantil, fusiones, fiscal, laboral y procesal, hasta las más innovadores como el derecho farmacéutico y la biotecnología. En Garrigues han perseguido en el último año el objetivo de "ser más sólidos, sostenibles y competitivos", asegura Fernando Vives, socio director de Garrigues. Una actitud que les ha permitido facturar 331,9 millones de euros, lo que ha supuesto mantener el "nivel de ingresos por servicios profesionales respecto al ejercicio anterior".

No se queda atrás en facturación Cuatrecasas, otro de los despachos de abogados con más nombre en la región y con un buen volumen de facturación, 245,6 millones de euros en 2012. La oficina madrileña, junto con la de Barcelona, son las sedes corporativas principales del bufete. En la capital trabajan 420 personas, entre abogados y personal de la organización. "Representamos a la mayoría de las principales empresas cotizadas, tanto de España como de Portugal, en asesoramiento a clientes en operaciones estratégicas y necesidades legales", explica Pilar Cavero, socia senior y miembro del equipo de dirección del bufete. Refiriéndose al sector de la abogacía, está convencida de que "la actividad jurídica en España es imparable y altamente especializada y competitiva".

Más Made in Madrid:

1- Agricultura y ganadería

2- Industria alimentaria 

3- Automoción

4- Industria farmacéutica

5- Artes gráficas

6- Industria química

7- Educación

8- Transporte de viajeros

9- Transporte de mercancías

10.- Comercio

11.- Administración pública

12.- Seguros

13.- Residencias y Servicios Sociales

14.- Agua

15.- Marketing y publicidad

16.- Juego

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