8 de diciembre de 2019, 4:44:19
Especiales


Comercio: Abierto 24 horas

Por MDO

El comercio constituye uno de los principales pilares sobre los que se cimenta la economía madrileña, a la que cada año aporta el 13,2 por ciento de su Producto Interior Bruto. En la región se asientan, según datos de la Dirección General de Comercio de la Comunidad, más de 33.500 establecimientos mayoristas y cerca de 55.500 minoristas, que en su conjunto dan empleo a más de 275.000 personas, el 10 por ciento de la población ocupada de la región.


En Madrid el comercio y el turismo forman un tándem inseparable desde hace años. Su amplia oferta monumental, su condición de capital de España, su céntrica situación geográfica y sus múltiples infraestructuras sirven de reclamo para los millones de visitantes que cada año recibe la región. Y cada vez son más quienes acuden a ella atraídos por su extensa y variopinta oferta comercial, un fenómeno que ha situado la capital española como segundo destino del turismo de compras a nivel europeo, tan solo por detrás de Londres.

"Madrid ofrece precios mucho más bajos que otras grandes capitales europeas", asegura Michael Goldenberg, consejero delegado de Value Retail España, gestora del centro comercial Las Rozas Village, que insiste en que este turismo de compras "puede ser uno de los motores de la recuperación económica". Junto a este importante mercado turístico, el comercio madrileño se nutre además de una importante clientela de no residentes, procedentes de provincias limítrofes como Guadalajara, Toledo, Ávila o Segovia.

Esta vinculación con el turismo fomenta que el grueso de este tipo de compras se canalice hacia la almendra central de la ciudad, que acoge uno de cada cuatro comercios de la región, y más concretamente hacia los ejes comerciales de Fuencarral, Serrano, Preciados y Carmen. En estas calles, los pequeños negocios de toda la vida comparten espacio y protagonismo con grandes marcas nacionales y extranjeras que han multiplicado sus sucursales en los últimos años, pero también con los más famosos grandes almacenes del país, que precisamente tienen su germen en Madrid.

Fue en la capital de España, en la céntrica calle Rompelanzas, donde se emplazó el primer establecimiento del hoy buque insignia del comercio español. Allí se fundaba, a finales del siglo XIX, una pequeña sastrería que llevaba por nombre El Corte Inglés, que, tras 70 años de negocio, continúa siendo un modelo cuyo rasgo principal "es el servicio y la atención al cliente", según un portavoz de la firma comercial. La sociedad cuenta con 16 centros en la Comunidad de Madrid, una plataforma logística en Valdemoro ?la mayor de España? y un centro de distribución para el área de alimentación en Coslada, que han incorporado la última tecnología en el sector de la logística. A todo esto, hay que añadir una importante presencia de tiendas de formatos más pequeños como Sfera, Supercor, Supercor Exprés, Opencor, Bricor, Óptica 2000 o las agencias de viajes de la firma. Una variada oferta comercial que, como apuntan desde el Corte Inglés, está "en constante actualización y adaptada a las exigencias del mercado".

En esta línea, el comercio de la Comunidad de Madrid se encuentra inmerso en una profunda transformación protagonizada por la diversificación de los formatos comerciales, la especialización de la oferta de productos y servicios y la adaptación a los nuevos hábitos de consumo de los madrileños.

"Si hoy en día hay una fórmula de negocio que encaje con los nuevos tiempos y con la apuesta por el emprendimiento, esa es sin duda la franquicia. Con la crisis se ha convertido en un valor refugio capaz de generar puestos de trabajo", opina Ángel Luis Martín, director general de Comercio de la Comunidad de Madrid.

Una opinión que comparten desde la Cámara de Comercio, desde donde señalan también el creciente papel de este tipo de empresas dentro de la economía madrileña: "Cada vez son más las empresas que apuestan por las redes de franquicia como método de crecimiento y expansión de sus negocios y logran con éxito sus objetivos", recalcan. Hoy en día la Comunidad de Madrid alberga 330 redes de franquicia ?más del 30 por ciento del total nacional? con 14.109 locales comerciales que facturan más de 11.000 millones de euros anuales y emplean a cerca de 60.000 trabajadores.

Otro ejemplo de esta evolución en los gustos de los madrileños es la proliferación de centros y parques comerciales. Aunque antes de 1973 ya existían en Madrid varios grandes almacenes, el sector ha experimentado profundos cambios desde aquel primer centro comercial que se llamó Jumbo ?hoy Alcampo Pío XII? hasta los últimos centros abiertos en 2013 como Camino Real en San Fernando de Henares y Castellana 200. Según datos la Asociación Española de Centros y Parques Comerciales, la Comunidad de Madrid dispone de 96 centros ?de los 542 existentes en España? que albergan a casi 7.500 comercios en una superficie bruta alquilable (S.B.A.) de algo más de tres millones de metros cuadrados. En cuanto a la previsión de nuevas aperturas, existen otros proyectos como el de Canalejas y el del Estadio Santiago Bernabéu.

Por superficie comercial, los de mayor tamaño son Xanadú, Parquesur, Parque Corredor, Islazul, La Vaguada, La Gavia, Parque Oeste Alcorcón y Mega-Park Madrid. Otros como Plenilunio, Tres Aguas, Gran Plaza 2, Plaza Norte 2, Nassica y Loranca, se suman a la extensa lista. De estos centros comerciales, Madrid Xanadú es referencia a nivel internacional. Firmas como Apple, Hollister o Primark eligieron esta gran superficie para iniciar su andadura en Madrid. Con 189.000 metros cuadrados, emplea a 4.000 personas y alberga 220 locales. "En el sector es el referente a seguir no solo por su oferta comercial, sino también por la calidad de las instalaciones de ocio con la única pista de nieve cubierta de España, una pista de karts, un minigolf y una bolera", cuenta Ángel Moreno, director general de Madrid Xanadú.

"Madrid ha sido una de las regiones en las que los centros comerciales han tenido mayor éxito, debido a la buena acogida de los consumidores madrileños", asegura Javier Hortelano de la Lastra, presidente de la asociación Española de Centros y Parques Comerciales. Existen muchos factores para explicar el éxito de un centro comercial, pero "el acierto en la concepción, ubicación, innovación y adaptación a las exigencias de los consumidores son los elementos imprescindibles para que funcione", añade. En este sentido, Plenilunio, por su ubicación estratégica en las inmediaciones de la A-2, "es referencia en toda la zona este de la ciudad y el corredor del Henares, convirtiéndose no solo en punto de encuentro para las compras, sino también en un punto de reunión social de las familias", afirma Beatriz Martín, gerente de este centro comercial. "También es relevante por los puestos de trabajo que genera, lo que contribuye a la estabilidad de las grandes cifras macroeconómicas de la Comunidad de Madrid", añade. En total, en los 200 locales de Plenilunio trabajan 2.000 personas.

La inversión española en transacciones de Centros y Parques Comerciales alcanzó en 2013 los 618 millones de euros, lo que supone un 147 por ciento más que en 2012, según los últimos datos de la asociación. Y las ventas estimadas ascendieron a 36.770 millones de euros, lo que supuso una ligera disminución del 0,3 por ciento respecto a 2012. "Creo que estamos en el inicio de la recuperación, aunque hay que mantener todas las cautelas. Estamos viendo que el modelo funciona con garantías y por eso está atrayendo una importante inversión internacional", apunta el presidente de la Asociación de Centros Comerciales.

Aunque durante décadas el sector comercial ha sido floreciente, los estragos de la crisis también han hecho mella en el comercio, "uno de los más perjudicados en la región por la disminución de la demanda interna y la caída del consumo", según reconoce el titular de la dirección general de Comercio. El estallido de la burbuja inmobiliaria, recalca Ángel Luis Martín, ha supuesto "el desplome de ventas de los sectores más ligados a la construcción, como los de mobiliario y electrodomésticos".

Precisamente con el objetivo de frenar los efectos de la crisis sobre la facturación y el empleo, el Ejecutivo regional aprobó en 2012 la ley de dinamización comercial, con la que Madrid se convirtió en la primera comunidad autónoma en desregular los horarios de apertura de los establecimientos. Ello se tradujo en una carta blanca para que los comercios pudieran abrir a cualquier hora durante los 365 días al año, así como en la libertad para fijar sus propios períodos de rebajas sin necesidad de coincidir con las fechas tradicionalmente establecidas.

La nueva normativa introdujo también la posibilidad de iniciar la actividad comercial sin necesidad de licencia, sustituyéndola por la aportación de una declaración responsable, la documentación técnica necesaria y la liquidación de las tasas municipales.

"La posibilidad de que cada comerciante determine libremente los días en los que ejercerá su actividad ha dotado al sector de una mayor flexibilidad y adaptación a las necesidades de los clientes y ha permitido a Madrid posicionarse como uno de los mejores destinos de compras a nivel mundial", resume el director general de Comercio de la Comunidad de Madrid.

Desde su entrada en vigor, insisten desde la Consejería de Economía, "la nueva normativa ha favorecido la creación de cerca de 27.000 nuevos puestos de trabajo en el sector". Pero los cálculos no concuerdan con los de los pequeños comerciantes, que se confiesan "agraviados" con la regulación y denuncian la pérdida del 20 por ciento de los empleos del sector desde el estallido de la crisis.

Son muchos los expertos que consideran que la ley de dinamización comercial no es la panacea para la situación actual. Los comerciantes minoristas afirman que no necesitan más días para vender, sino que se reactive el consumo interno. Los comerciantes, que reivindican también la recuperación de facilidades para la financiación y mayores garantías para la seguridad jurídica de sus inversiones.

Así lo expresa Hilario Alfaro, presidente de la Confederación de Comercio Especializado de la Comunidad de Madrid (COCEM), que propone la concesión de préstamos a un interés del 3 por ciento a las empresas que generen empleo por parte de los bancos y cajas nacionalizados. "El crédito no fluye y así es imposible crear y mantener el comercio", asegura. Por ello, Alfaro, también vicepresidente de la Confederación Española de Comercio (CEC), incide en la necesidad de iniciativas como la bonificación durante tres años del 100 por 100 de las cuotas de Seguridad Social para las empresas con menos de 25 empleados.

Mientras el sector encuentra la receta mágica, sus profesionales apuestan por una mayor inversión en la marca Madrid y en el comercio electrónico. La capital se convertirá además en la primera ciudad española en implantar los Business Improvement District (BID), consistente en la asociación de los comercios de una zona para suplir las carencias en seguridad, limpieza o marketing, estableciendo una determinada tasa a pagar.


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