25 de noviembre de 2020, 18:39:45
Opinión


Reforma local: Un atentado a la democracia y al bienestar

Por Enrique del Olmo


El pasado viernes día 26, el Gobierno dio "luz verde" al anteproyecto de ley de racionalización y sostenibilidad de la Administración Local. Este proyecto de ley es un atentado en toda regla no sólo a los municipios, sino aún más a la estructura democrática del Estado y al bienestar de los ciudadanos. Es un auténtico "golpe de Estado" encubierto en la necesidad de aplicar los principios de estabilidad presupuestaria. Elaborado por los hombres "grises" y "negro" de Montoro, esta ley busca complacer a Bruselas ante el anuncio que con total alegría se pronunció hace más de un año que se iban a "eliminar" miles de municipios y más de 20.000 concejales. Es un golpe "anticonstitucional", y el Consejo de Estado ya ha dicho algo de esto, a la autonomía local, y supone la conversión en administraciones de segundo rango de los ayuntamientos para engordar las obsoletas Diputaciones y las infladas Comunidades Autónomas. Una ley que de ser aprobada en su actual redacción, pondría en peligro el papel de la Administración Local dentro de la estructura del Estado Democrático, desconociendo absolutamente el papel decisivo que los entes locales han tenido (desde los primeros ayuntamientos democráticos en 1979) en el bienestar de las personas, la igualdad de derechos y el desarrollo de los territorios. Sin embargo llama la atención la falta de oposición a esta reforma del Ayuntamiento de Madrid, cuando por su peso podría haber sido un freno importante a este latrocinio. Al contrario contemplamos a la alcaldesa Botella feliz por perder competencias mientras pide un nuevo rescate al Gobierno.

Querer ser capital olímpica y a la vez perder peso institucional y político es una contradicción que alguien debería explicar.

El Gobierno impulsor de esta Ley, se llena la boca de "modernización" y "reforma", y sin embargo se carga de un plumazo uno de los principios básicos en la gestión eficiente de la Administración como es el principio de subsidiaridad "que el servicio se produzca al nivel administrativo mas cercano al ciudadano", y esto además por algo absolutamente natural es que el ciudadano se dirige en primer lugar a su ayuntamiento, sólo que ahora se encontrarán con una puerta cerrada y un cartel que en lugar del "vuelva usted mañana" de Larra dirá "no tenemos ni competencias, ni medios".

Madridiario.  Todos los derechos reservados.  ®2020   |  www.madridiario.es