13 de noviembre de 2019, 17:05:21
Transportes

Análisis del nuevo aeródromo de Madrid (II)


Un aeródromo entre dos tierras

Por Enrique Villalba

El aeródromo del suroeste ha aterrizado entre Navalcarnero y El Álamo precipitado por los cambios de la aviación ejecutiva madrileña y las expectativas generadas por el proyecto de Las Vegas Sands en Alcorcón. Madridiario les explica, en este segundo reportaje, la influencia urbanística y económica que tendrá la nueva infraestructura.


La Comunidad de Madrid se ha decantado por una parcela entre los términos municipales de Navalcarnero (70 por ciento del suelo del aeródromo, 9 millones de metros cuadrados) y El Álamo (30 por ciento) con el visto bueno de ambos municipios, que, a priori, no tienen previsto hacer alegaciones. Y es que, según el plan director presentado por las consejerías de Transportes y Medio Ambiente, no es una zona en la que los aviones puedan provocar grandes afecciones medioambientales ni urbanas. Ningún avión sobrevolará zona residencial. Ni siquiera, la urbanización Calypo, que es la más cercana al aeródromo.

El director general de Urbanismo regional, José Trigueros, argumentó a este periódico digital que el proyecto todavía es un embrión y que cuando esté debidamente aprobado, su departamento tomará las decisiones oportunas con respecto a la estrategia territorial de la zona. No obstante, gran parte del trabajo ya está realizado pues los planes generales de ambos municipios ya tenían prevista la instalación de una infraestructura de estas características.

Baltasar Santos, alcalde de Navalcarnero, explicó que la mayor parte del suelo que expropiará la Comunidad es agrícola y pertenece a pequeños propietarios del pueblo de toda la vida, lo que va a redundar en un beneficio en primer término para los navalcarnereños. Pero, más allá de la venta del suelo, el aeródromo traerá riqueza al pueblo porque va a permitir el desarrollo del parque industrial y de negocios cuya construcción estaba prevista en la zona sur del municipio. "Ya ha empezado a haber movimiento entre los inversores ante las noticias aparecidas en prensa. Consideramos que si el proyecto se atiene a lo informado hasta ahora tendrá una incidencia en el empleo, sobre todo, en el sector terciario y de servicios al aeropuerto", comentó el primer edil.

La primera edil de El Álamo, Natalia Quintana, añadió que el municipio dejó 500 hectáreas de terreno de barbecho reservadas junto al espacio que ocupará el aeródromo para establecer un cinturón industrial. Esperan poder crear una ciudad de la moda y un apéndice logístico del puerto seco de Móstoles, que ya estaba recogido en el plan de infraestructuras logísticas de la Comunidad de Madrid. En último término, usarían este espacio para residencial, pero el objetivo principal es apostar por economía productiva y estable. Sentenció: "Buscamos prosperidad y paro cero. El aeródromo no es un proyecto que sale de ninguna chistera. Es fruto de mucho trabajo y reflexión. Hemos despejado primero las dudas medioambientales y residenciales, hemos preparado nuestros suelos (propiedad del Ayuntamiento, pequeños y grandes propietarios) para acoger la infraestructura".

Los cálculos del Gobierno regional estiman que en su puesta en marcha, prevista para 2016 o 2017, el aeródromo, de titularidad pública y gestión privada, arrojará unas rentas estimadas de 621,14 millones anuales y la creación de 6.060 empleos. Estas cifras se incrementarán a 1.359,31 millones anuales y 10.816 empleos en el vigésimo año de funcionamiento. Para garantizar esta prosperidad, el Gobierno regional ha estudiado algunas modificaciones en las infraestructuras de carreteras, ya que el tráfico v a aumentar en la zona (una media de 4.500 coches más acudirán a diario al aeródromo). La M-404, con un carril por sentido, pasa por medio del complejo. Para paliar su afección a la infraestructura, se construirá una pasarela elevada y se desviará su trazado parcialmente. También se desdoblará la calzada para contar con carriles de cambio de velocidad. La M-600 contará con dos nuevas circunvalaciones y la A-5 y la R-5 contarán con accesos a la zona.

Sobrevolar el Guadarrama

Sin embargo, el aspecto que más preocupa y en el que el informe hace más esfuerzos por dejar claro es el medioambiental. Según los estudios ofrecidos por el Gobierno regional, el terreno seleccionado tiene un valor medioambiental bajo, ya que es una zona de juncales churreros mesomediterráneos. El informe admite que habrá que desviar o canalizar algunos arroyos que pasan por la zona pero que ni la fauna ni la flora se verán afectadas por la propia infraestructura.

Más problemáticos son los alrededores. Las zonas más próximas son las de las cuencas de los ríos Guadarrama, Alberche y Cofio; el parque regional del curso medio del río Guadarrama; y la zona de especial protección de aves, ZEPA 56, en la que abundan buitres negros, halcones peregrinos y águilas imperiales básicas. Eso sí, el Gobierno regional admite que, "debido a la posición del parque nacional del Guadarrama, muy próximo al aeródromo y en la prolongación del eje de pista, será imposible evitar su sobrevuelo". Ecologistas en Acción prefiere no hacer valoraciones hasta que el proyecto esté más conformado. El plan director, avalado por la Consejería de Medio Ambiente, asegura que "en la medida de lo posible, se minimizará el impacto en los espacios naturales".

Los grupos políticos de la oposición en la Asamblea de Madrid estimaron el proyecto con cierto escepticismo. Loreto Ruiz de Alda, portavoz de UPyD en la comisión de Transportes, planteó que la construcción de un aeródromo de aviación ejecutiva es necesario para la Comunidad de Madrid pero que "el plan director publicado está desfasado (fue redactado con datos de 2008) y la hipótesis de partida está equivocada y tendría que adaptarse a la realidad operativa del transporte aéreo, porque su actividad va a ser menor". Su homólogo socialista, José Manuel Franco, argumentó que "es necesario que el proyecto sea serio y optimice recursos. Sobre todo, existiendo otro aeródromo cerca. No estaremos nunca en contra de un proyecto que favorezca al suroeste, pero tiene que ser absolutamente clara su aportación para evitar otro caso como el del aeropuerto de Castellón". Carmen Villares es la portavoz de Izquierda Unida en la comisión de Medio Ambiente: "Este es otro avance en la especulación y el beneficio privado de grandes empresas y constructoras, en vez de una respuesta a las necesidades de los madrileños. La región no necesita ese aeródromo. Con lo que se van a gastar podrían arreglar los problemas de tráfico en la A-5 o terminar el ferrocarril entre Móstoles y Navalcarnero. Sin embargo, se apuesta por un proyecto de alto impacto medioambiental porque van a realizarse 50.000 vuelos anuales sobre municipios como Móstoles, Estremera, Aldea del Fresno, Villamanta o Villamantilla".

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