15 de enero de 2021, 16:50:23
Transportes


Los Sherlock Holmes de los accidentes de tráfico

Por Enrique Villalba

El Colegio de Ingenieros Industriales de Madrid ha iniciado un curso de formación de investigación y reconstrucción de accidentes de tráfico. En seis meses, los alumnos son capaces de 'leer' choques o atropellos e interpretarlos ante una investigación o un procedimiento legal.


En el simposio, que se realiza en el Instituto Universitario de Investigación del Automóvil (Insia), participan la Universidad Politécnica, la Asociación Española de Profesionales de la Automoción (Asepa) y la Asociación de Ingenieros Industriales de Madrid. "Tratamos todas las fases de la elaboración de un informe técnico sobre un accidente de tráfico, analizando los factores técnicos que influyen en cada suceso. El problema es que en estas investigaciones ningún organismo se suele encargar de hacer un análisis completo porque cada uno trabaja en función de sus necesidades operativas. La Policía y la Guardia Civil se dedican a la recogida de datos pero poco a la reconstrucción. Los peritos actúan al contrario", comenta Francisco Javier Páez, subdirector de formación del Insia y director del curso.

Reconstrucción del choque de un coche por ordenador y comportamiento del tripulantePara reconstruir un accidente de tráfico es necesario realizar varios pasos de investigación. En primer lugar, se recogen las huellas físicas que deja el suceso en el elugar de los hechos. Las únicas personas autorizadas para ello son las fuerzas de seguridad. Policía y Guardia Civil tienen que trabajar con lo obvio e inferir aquellos aspectos que contaminan la información. Se comprueban las huellas de rodadura, restos de cristales o líquidos. La incidencia del clima en el accidente (por ejemplo, la lluvia puede borrar muchas pistas de lo que ha ocurrido). Hay realidades complejas que hay que deducir, como si el posicionamiento de los coches y las víctimas son los originales o se han movido, si los pasajeros llevaban el cinturón de seguridad puesto, si las víctimas murieron en la posición hallada o se movieron, cómo cruzaba un peatón o si el estado de los coches es el del accidente o han resultado afectados por la actuación de bomberos o grúas, por ejemplo.

Centro Insia, dependiente de la Universidad Politécnica de MadridEl segundo paso, que habitualmente trabajan los peritos, reconstruye la situación en el taller y con herramientas informáticas que permiten recrear la situación, en función de los datos que les ofrecen los anteriores. Una mala obtención de huellas o un análisis erróneo o parcial supone inexactitudes que generan problemas legales complejos. "Como los juicios por accidente suelen tardar entre dos y tres años, los datos deberían ser lo más precisos posibles", prosigue Páez. La efectividad de la lectura, admite, depende del suceso en cuestión, habiendo un grado de desviación distinto en función de su gravedad. "La diferencia de consecuencias de un suceso varía por una pequeña diferencia de kilómetros por hora de velocidad", continúa.

En España, las organizaciones que estudian porqué se producen los accidentes de tráfico desde el punto de vista técnico son escasas. La Guardia Civil tiene un instituto en Extremadura que es referencia en esta categoría. En la Comunidad de Madrid, el Insia es el único organismo que realiza diagnósticos completos de esta naturaleza.
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