www.madridiario.es
La calle de los Libreros recupera su identidad

La calle de los Libreros recupera su identidad

lunes 10 de septiembre de 2012, 00:00h
Con la subida del IVA de los libros de texto y en el contexto general de crisis, la calle de los Libreros, que había perdido su identidad, se ha vuelto a llenar de jóvenes estudiantes que venden y compran libros de segunda mano a pie de calle.
Susana y Verónica llegan con tres bolsas de supermercado cargadas de libros de texto. Rápidamente les paran: "¿Tenéis libros de 3º de ESO?". Sí tienen, pues este año pasan a 4º, pero no ha habido suerte, las editoriales de los libros de estas jóvenes estudiantes de 15 años no coinciden con los que busca Mercedes, madre de un chaval de 14 años que le acompaña. Antes de que les dé tiempo a instalarse en el suelo, que según avanza la mañana se va llenando de estos jóvenes 'manteros', les preguntan otras tres veces, sin suerte.

Es la primera vez que venden sus libros de texto y esperan sacar lo suficiente para, al menos, comprar los de este año. Tienen pensado venderlos a 10 euros, aunque "con tal de no volver a casa con este peso, los vendo a cualquier precio", bromea Susana mientras levanta con esfuerzo la bolsa llena de libros.

Para Mercedes es el tercer año que viene a la calle de los Libreros. Los cursos anteriores compró los libros de su hijo en la librería Fortuna de esta misma calle, que también se dedica a la compra-venta. Este año le ha sorprendido la cantidad de chavales que venden sus libros en la calle y está probando suerte por si encontrará alguno de los libros que necesita. "En las librerías de segunda mano puedes encontrar, por ejemplo, un libro de 30 euros a 18, estos chicos los están vendiendo a 7 ó 10 euros", dice.

Una calle en decadencia
La historia de esta céntrica calle está ligada a las librerías de segunda mano especializadas en libros de texto desde hace décadas. En los años 50, tras acumularse más de una decena de librerías en los apenas 100 metros que unen Gran Vía con la calle Estrella, pasó de llamarse calle Justa, a tomar su nombre actual, calle de los Libreros. Entonces, los universitarios madrileños se movían por la zona y librerías como Doña Pepita o La Felipa, ambas cerradas a día de hoy, vivían sus mejores años.

Sin embargo, desde hace una década, las librerías de segunda mano han ido claudicando en un lento y agónico goteo que ha dejado a las librerías Fortuna, Madrid, La Merced, La Casa de la Troya o Salamanca como últimas supervivientes. Junta a ellas, cada vez han sido menos los estudiantes que, por su cuenta, vendían sus libros del curso anterior a pie de de calle.

Vuelve la compra-venta
Esta tendencia, en cambio, ha repuntado en los dos últimos años, los peores de la crisis. "La gente cada vez busca más libros de segunda mano", explica un empleado de La Casa de la Troya, quien sobre todo destaca que la mayoría de gente  que se ha acercado este año a comprar y vender libros "es primeriza" y comenta que "hacía años que no se veía tanta gente en la calle".

Es el caso de Miguel, que vende sus libros de 2º de ESO y los de 1º de su hermana. "He sacado ya 50 euros", confiesa con orgullo. A él y a Cristina, que le acompaña, se lo comentaron unos amigos que ya lo hicieron el año pasado, así que este año han decidido acercarse por primera vez a la calle de los Libreros para vender los suyos y "echarles una mano a nuestros padres".

Mientras ellos intentan colocar sus libros en la acera, frente a las librerías esperan en largas colas multitud de padres y madres con carritos de la compra o incluso maletas llenas de libros. "Nos dan entre 5 ó 7 euros según el estado del libro", explica Mario, que aguarda pacientemente con los libros de sus tres hijos y asegura que "el ahorro es considerable". Quien daba por muerta a la calle de los Libreros, se equivocaba, pues tiene más vida que nunca.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios