www.madridiario.es

HEMEROTECA: MADRID ENAMORA

Madrid, un referente cultural

viernes 13 de marzo de 2015, 07:30h
El turismo cultural se ha convertido en uno de los segmentos más importantes y en auge en España tras el sol y playa. Un buen número de turistas viaja a nuestro país motivado por intereses culturales y Madrid se sitúa, junto a Barcelona, entre los destinos fundamentales por la intensa actividad cultural y artística.
  • 'Las Meninas', de Velázquez, en el Museo del Prado
    MDO

  • Jardín vertical de Caixa Forum

    Jardín vertical de Caixa Forum
    MDO

  • Museo Thyssen-Bornemisza

    Museo Thyssen-Bornemisza
    MDO

  • El Museo del Prado

    El Museo del Prado
    MDO

La cultura es el motor turístico de Madrid y nos aporta un valor diferencial respecto a otros destinos turísticos", afirma un portavoz del organismo municipal Madrid Destino. Museos, teatros, musicales y patrimonio histórico y artístico configuran la radiografía de un sector cultural que atrae cada vez más a visitantes interesados en disfrutar de la ciudad de otra manera. Según datos de la Comunidad de Madrid, hasta noviembre de 2014 visitaron la región 4,1 millones de turistas no residentes en España, buena parte por motivos culturales, siendo Alemania, Bélgica y Francia los países con mayor número de visitantes. Los turistas nacionales procedían principalmente de Andalucía y la Comunidad Valenciana. El perfil del turista cultural indica que tiene una edad comprendida entre los 25 y 54 años, con estudios universitarios y trabajo por cuenta ajena y viaja con la familia o en pareja.

La zona centro de la capital es una de las preferidas por los turistas para pasear y conocer el viejo Madrid. Calles y plazas configuran un entorno imprescindible por el gran patrimonio monumental y arquitectónico que ofrecen: el Palacio Real, monumental construcción del siglo XVIII y, junto a él, la plaza de Oriente, el Teatro Real y la catedral de la Almudena, configuran uno de los recorridos turísticos que atraen a más visitantes. Una ruta que discurre también por la Puerta del Sol y el Paseo del Arte, así llamado por albergar los museos del Prado, Thyssen-Bornemisza y Reina Sofía. Este conjunto monumental incluye edificios como la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, el Círculo de Bellas Artes, el Instituto Cervantes, el Banco de España, el Palacio de Cibeles o las fuentes de Cibeles y Neptuno.

El arte y la cultura ocupan un lugar destacado en la agenda turística de Madrid. La capital cuenta con 80 museos entre los que destaca el del Prado, una de las más importantes pinacotecas del mundo. Recibe unos dos millones de visitantes al año y es conocido por sus importantes obras de algunos maestros de los siglos XVI al XIX, como Velázquez, Goya, Tiziano, Rubens, El Bosco, Tintoretto o El Greco, entre otros. Aunque el flujo de turistas es continuo todo el año, la primavera y el otoño son las estaciones que congregan a un mayor número de turistas. A lo largo de 2013, "el museo notó un incremento del turismo extranjero frente al nacional, que fue más elevado en 2012. La crisis ha provocado que venga más gente no residente en España", asegura Paloma Flórez, jefa del área de atención al visitante del Museo del Prado. Los turistas procedentes de Estados Unidos, Japón, Italia y Francia son los que más se interesan en conocer el patrimonio artístico que se guarda en la pinacoteca, aunque en el último año se ha producido un incremento de los turistas coreanos y rusos, que son los que más utilizan los servicios de autoguías y planos del museo. Se ha consolidado el hábito de visitarlo los lunes y los ingresos por entradas fueron de unos 13 millones de euros el pasado año.

El Museo Reina Sofía es también parada obligada para muchos visitantes de la ciudad. Casi tres millones de personas visitan sus exposiciones temporales y obras únicas, como Gernika, que atrae a miles de turistas extranjeros y nacionales. Cataluña, Andalucía y Valencia son las comunidades autónomas que más visitan el museo en cualquier época del año. Berta Sureda, directora de actividades públicas del museo, indica que, desde 2008, "el público se ha ido incrementando en un 30 por ciento". Una subida que se debe, en parte, al éxito de algunas exposiciones temporales como las de Dalí y Hamilton. "La muestra de Dalí batió todos los récords. Fue visitada por 732.339 personas", explica.

Por otro lado, el Museo Thyssen-Bornemisza, con 800 cuadros que abarcan desde los primitivos flamencos hasta los movimientos vanguardistas, fue visitado en 2013 por 944.827 personas. Las muestras de Van Gogh, del Hiperrealismo y la de Pissarro son las que marcaron el año expositivo del museo y sumaron entre las tres 385.939 visitantes.

La importancia de las tres grandes pinacotecas ha eclipsado injustamente la gran riqueza de museos que se encuentran en Madrid. Los viajeros tienen la oportunidad de elegir entre decenas de opciones. Desde otras pinacotecas de gran interés como la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, hasta los museos municipales o los temáticos, como los museos del Romanticismo, del Ferrocarril, Naval, del Ejército, de América o el Nacional de Ciencias Naturales. El Arqueológico Nacional es también otro importante foco de turismo, con 522.950 visitantes, según datos del Ministerio de Cultura hasta el mes de septiembre. CaixaForum se incorpora también a la lista de museos madrileños más visitados, con algo más de 835.700 turistas en 2013 de entre 44 y 64 años, la mayoría de ellos nacionales y tan solo un 10 por ciento procedentes del extranjero. Y la Fundación Mapfre, que, con 620.000 visitantes al año, "es un referente expositivo de Madrid con muestras de gran calado, como la de Sorolla y Estados Unidos y la de Henri Cartier-Bresson", cuenta Daniel Restrepo, subdirector del área de cultura de la fundación. Pero el dato que más llama la atención es que, con más de 820.000 visitantes, el del Bernabéu se ha convertido en el cuarto museo con mayor número de visitas de la Comunidad de Madrid en 2013.

La actividad artística de Madrid es, sin duda, un referente en la oferta cultural turística, pero si hay algo que caracteriza a la capital son también sus teatros, conciertos, ballets y musicales. En los últimos años se ha producido un incremento del formato musical, que ya está consolidado, asegura Julia Gómez, directora de Stage Entertainment España. Esta profesional, responsable de la mayor productora de musicales en Europa, cuenta que estos espectáculos no son una moda. "Están aquí para quedarse y forman uno de los atractivos más importantes de la ciudad", asegura. De hecho, hay acuerdos con turoperadores para incluir los musicales en los paquetes turísticos que ofertan.

Los musicales atraen a muchos turistas que aprovechan su visita a la capital para disfrutar de otras actividades. "Haces compras, visitas un museo, paseas por la ciudad y rematas con un musical. Solo en Madrid se encuentra una oferta así. Antes tenías que ir a Londres", explica Gómez. El musical que hasta ahora ha dominado el panorama cultural madrileño es El Rey León, con 1.800.000 entradas vendidas, unas 13.000 a la semana, a lo largo de cuatro años. Los miserables y Chicago también atrajeron un buen número de visitantes a la ciudad.

Por otro lado, Madrid es la quinta capital en producción teatral, con 60 salas que mantienen una programación continua a lo largo del año, "a pesar de los efectos de la crisis, la subida del IVA y la reducción, cada vez mayor, de la financiación pública", explica el empresario teatral y presidente de la Federación Estatal de Asociaciones de Empresas de Teatro y Danza, Jesús Cimarro.

La oferta teatral de Madrid es variada y de calidad. Un buen número de los grandes escenarios se ubican en el centro de la ciudad. Las obras de teatro suponen un gran porcentaje de la oferta de las artes escénicas de España. Según informa la SGAE en su último informe, en España se representan más de 50.000 funciones al año, 15.000 de ellas en Madrid. El teatro en Madrid es el que cuenta, pues, con una mayor oferta y, por tanto, el que acumula más recaudación. La mitad de los espectadores que acudieron a ver una obra de teatro en España lo hicieron en la capital. En total, 3.583.800 espectadores disfrutaron de las tablas madrileñas. Jesús Cimarro argumenta que, "a pesar de todo, Madrid sigue siendo competitivo y hay que seguir trabajando para fortalecer el tejido teatral de la ciudad".

El desplazamiento de los turistas a Madrid para ver una obra de teatro o un musical es la excusa perfecta de muchos visitantes para conocer Madrid desde perspectivas diferentes, a través de rutas o paseos guiados. De esta manera, puede recorrerse el Madrid más castizo, el medieval o el del flamenco, entre otros, a través de las explicaciones de los guías profesionales. Juan Carlos González es socio fundador de Carpetania Madrid, una de las muchas empresas que se encargan de mostrar la ciudad a los turistas. Conoce bien el segmento en que se mueve y asegura que "el turismo ha cambiado; ahora es de city break, de fin de semana. El turista viene a Madrid a disfrutar del ocio cultural, ve una obra de teatro o un musical y solicita de paso una visita para conocer una zona o ver una exposición". Los paseos y rutas tematizadas son la última novedad. "Pasear por los barrios o participar en rutas como la del Madrid de Sabina o de la Movida son algunas de las más solicitadas por los visitantes", explica.

En torno a Madrid
Una de las rutas más exitosas es la que recorre algunas ciudades monumentales e históricas que son Patrimonio de la Humanidad, como Alcalá de Henares, uno de los lugares más visitados. Sus más de 2.000 años de historia la han convertido en la capital cultural de la región, cuna del ilustre Miguel de Cervantes.

Ubicado a 40 kilómetros de Madrid, el Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial, de estilo herreriano, también Patrimonio de la Humanidad, es otro de los lugares que visitan miles de turistas cada año. Aunque es difícil contabilizar de manera exacta las visitas, desde la concejalía de Desarrollo Local calculan que 550.000 turistas visitan anualmente este monumento. En este contexto, habría que incluir el Valle de los Caídos, que recibe a cerca de 350.000 visitantes anuales.

La ruta turística por la región incluye también Aranjuez, municipio visitado por 414.000 turistas, de los que el 82 por ciento son españoles. "Estamos haciendo un esfuerzo de promoción para situar Aranjuez como referente nacional e internacional", explica Juan Antonio Castellano, concejal de Turismo. El Teatro Real Carlos III, el Palacio Real, la casa del Labrador y el casco histórico son el reclamo de un turismo con interés monumental.

Motivados por su gastronomía y su legado monumental, muchos turistas eligen Ávila como destino para sus escapadas. Cerca de medio millón de personas se acercan a esta ciudad para pasear alrededor de los tres kilómetros de muralla y visitar la catedral y la iglesia de Santo Tomé, entre otros monumentos. "Tienen gran peso también los lugares vinculados a Teresa de Ávila y a Adolfo Suárez, enterrado en la catedral", explica Héctor Palencia, concejal de Turismo.

Otro destino que los turistas comparten con Madrid es Toledo. Alrededor de dos millones de personas visitan cada año esta ciudad. "Aquí se unieron tres culturas: la musulmana, la cristiana y la judía, y eso se ve en el legado patrimonial y arquitectónico", cuenta Ana Isabel Fernández, concejala de Turismo.

Segovia, por su gastronomía y su patrimonio monumental, atrae a casi 300.000 personas al año. La concejala de Patrimonio Histórico, Claudia de Santos Borreguero, explica que el turismo de repetición se ha incrementado. "La gente se ha olvidado de cuántas veces ha ido a Segovia", asegura. Las motivaciones son culturales y gastronómicas para un turismo familiar, que visita principalmente el acueducto, la catedral y el alcázar.

Otro atractivo turístico es Chinchón. Por la oficina de turismo pasan al año unos 55.600 visitantes, aunque se calcula que los que pasean por la plaza Mayor, declarada la cuarta maravilla material de la Comunidad de Madrid, son muchos más. "Hemos notado un incremento del turismo interior y de los que pernoctan aquí. Tenemos más de 800 plazas hoteleras, incluidas las del parador, que es muy importante como reclamo turístico", dice Luisa María Fernández, alcaldesa de Chinchón. La mayor parte de los visitantes llegan por la mañana y, tras comer en un restaurante, regresan a la capital.

Un patrimonio abierto al turismo
Madrid cuenta con un conjunto de palacios y monumentos que constituye uno de los patrimonios más importantes de la historia de occidente. Patrimonio Nacional gestiona un total de once palacios reales y edificaciones anexas abiertas a la visita pública y diez monasterios y conventos reales. Unos inmuebles que albergan 154.000 piezas histórico-artísticas de todas las disciplinas (pintura, escultura, tapices, relojes, orfebrería, archivos, bibliotecas, instrumentos musicales y mobiliario, entre otros) firmadas por los mejores artistas de todas las épocas. A ello se une un importante patrimonio natural constituido por jardines históricos, bosques y otros espacios naturales que, entre todos ellos, alcanzan las 22.000 hectáreas y albergan gran cantidad de fauna salvaje.

El Palacio Real de Madrid es el monumento que mayor afluencia de turistas recibe: 794.990 personas visitaron el edificio hasta finales de agosto, según datos facilitados por Patrimonio. Gran parte de su éxito ha estado motivado por las exposiciones temporales organizadas en sus instalaciones: una de las últimas, De El Bosco a Tiziano. Arte y Maravilla en El Escorial, provocó un incremento de público durante algunos meses del año. Tras el Palacio Real se sitúan, en número de visitas, el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial (con 314.343), el Palacio Real de Aranjuez (con 131.791) y la Granja de San Ildefonso (con 110.845), entre otros.

Autobuses para ver a Lina
En los años 80 se podían ver en la plaza de la Cebada, ante el teatro de La Latina, decenas de autobuses cargando y descargando viajeros. Eran forasteros que acudían a ver a Lina Morgan. Desde que la estrella compró el teatro, las giras se redujeron notablemente y sus seguidores solo tuvieron opción de verla en Madrid. En este sentido, podría considerarse el precedente del turismo teatral.

Aunque Madrid es la capital del teatro desde el siglo XVIII, las compañías siempre se organizaron para viajar por España durante muchos meses seguidos. El público de cualquier punto podía ver las comedias y las compañías más famosas de Madrid. Hasta las revistas, costosas de desplazar, montaban una compañía para provincias aunque no tuvieran la suntuosidad de las puestas en escena originales.

Incluso en los años 60, el entonces ministro Manuel Fraga Iribarne se inventó los Festivales de España para descentralizar los grandes espectáculos. Empresarios avispados como José Tamayo hicieron literalmente su agosto llevando zarzuelas, ballets y clásicos del Siglo de Oro a plazas de toros, castillos o parques.

El turismo de espectáculos en España no comenzó a aparecer hasta bien avanzado el siglo XX. Si los afortunados que viajaban a Nueva York o Londres se veían en la necesidad de ver un gran musical, aunque no entendieran casi nada, no ocurría lo mismo en las capitales españolas. En 1981 la asociación Caballo de Bastos puso en marcha el Festival Internacional de Teatro, con compañías que solo podían actuar en la capital. Los amantes del buen teatro comenzaron a trasladarse a Madrid para no perderse aquellos espectáculos. Luego los festivales se universalizaron y cada rincón español quiso tener su festival de verano, de otoño, de ópera, de teatro clásico... Los promotores se hicieron de oro organizando giras de sus espectáculos por toda esta tupida red, que desapareció casi totalmente en la última crisis. Pero el público ya no necesitaba viajar a Madrid para ver buenos espectáculos.

Se notó un interés por volver en los 70, cuando se estrenaron las primeras producciones de grandes musicales: Jesucristo Superstar (1975), El diluvio que viene (1977), Evita (1980)... La complejidad de estos espectáculos hacía prácticamente imposible que salieran de Madrid y las estrellas protagonistas tampoco mostraban mucho entusiasmo por hacer gira. Si quería verse a Camilo Sesto como Jesucristo o a Paloma San Basilio como Evita, había que venir a Madrid. Esta fiebre musical se apagó durante una década, pero resurgió gracias a José Tamayo y Luis Ramírez. El primero montó Los miserables (1992) y el segundo El hombre de la Mancha (1997). Los españoles se apuntaron a la moda de viajar a Madrid a ver musicales. En teatros como el Coliseum, el Nuevo Alcalá y el Lope de Vega se vieron títulos mundialmente conocidos: El fantasma de la ópera (2002) ; Cabaret (2003); Cats (2003); Mamma mía (2004); Los productores (2006) y, más recientemente, El rey león.

El teatro es un atractivo más para atraer turistas a Madrid. La crisis económica cerró decenas de teatros públicos y casi terminó con las giras fuera de las grandes ciudades. Los españoles hambrientos de teatro volvieron a venir a Madrid para ponerse al día. Son fenómenos cíclicos y en cada uno de ellos se gana visitantes, con el consiguiente beneficio económico.

Otros reportajes de turismo en Madrid: Madrid, a mesa puesta / Sueños para todos los gustos / Próxima parada: Madrid / La capital del ocio / Un destino de campeonato / Al servicio del turista / Madrid despliega sus encantos/ Un gran foro empresarial / El paraíso de las compras

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Madridiario

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.