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Los tambores y el negro riguroso marcan el paso de la Soledad

sábado 30 de marzo de 2013, 00:00h
El sonido de los tambores y el negro riguroso han acompañado a la Virgen de la Soledad en su procesión del Sábado Santo por el centro de Madrid, una de las más antiguas de la capital, en la que se ha encontrado con el Cristo yacente a medio camino antes de su regreso a la Iglesia de San Ginés.
Precedida por el sonido de los tambores de la cofradía de las Siete Palabras en Zaragoza, la Virgen de la Soledad ha salido a las 16,30 horas de la Iglesia de San Ginés, situada en la calle Arenal 13, junto a la Puerta del Sol.

La imagen, que han cargado a hombros 'anderos' de la Real e Ilustre Congregación de Nuestra Señora de la Soledad y Desamparo vestidos de negro, entre los que había algunas mujeres, es una talla del siglo XVIII de Juan Pascual de Mena, y se trata de la más antigua de todas las vírgenes que salen en procesión en Madrid.

En su paseo por las calles del centro de Madrid le han acompañado hombres y mujeres de la misma hermandad, también vestidos de negro riguroso, en señal de luto, ellas ataviadas con rosarios y mantillas y ellos cubiertos con las tradicionales capas.

La tarde soleada, sin amenaza de lluvia, ha permitido que centenares de fieles y curiosos, algunos de ellos turistas extranjeros, hayan podido salir a la calle a contemplar y fotografiar el recorrido de la Soledad, que hoy estrenaba un paso tallado en orfebrería plateada.

El silencio de los espectadores, algunos de ellos visiblemente emocionados, ha estado interrumpido también por las cornetas y tambores de una banda musical de Burgos que ha participado en la procesión.

Desde la calle Arenal, la marcha ha transcurrido por la Plaza de Isabel II, la calle de Vergara, la calle Carlos III, la Plaza de Oriente y la calle de Lepanto.

Cristo Yacente
Por su parte, el Cristo yacente (una talla de los Talleres Olot del siglo XX) ha salido a la misma hora del Monasterio de la Encarnación cargada por la cofradía del Santo Cristo del Sepulcro de Móstoles, que está hermanada con la congregación a la que pertenecen las dos figuras.

A su llegada a la Plaza de Ramales se ha encontrado con la Virgen, con la que ha continuado el itinerario por la calle de Santiago, plaza de Santiago, calle de los Milaneses, calle Mayor, Puerta del Sol y calle del Arenal hasta la Iglesia de Ginés, donde ha finalizado la procesión a las 19 horas.

Esta procesión, que data del siglo XVIII, es una de las más antiguas que se celebran en la capital y de las más esperadas por el encuentro con el Cristo, según ha asegurado Enrique Guevara, secretario del Consejo de Cofradías de Madrid.

Ha sido la única que se ha celebrado el Sábado Santo en la capital junto con la de la Virgen Dolorosa, que ha transcurrido esta mañana por el barrio de Las Letras.

El Viernes Santo se cancelaron por la lluvia tres de las seis procesiones previstas en Madrid, dos salieron una hora más tarde de lo previsto y otra tuvo que acortar su recorrido.

Este domingo cerrará la Semana Santa madrileña una tamborrada a cargo de la Cofradía de las Siete Palabras y San Juan Evangelista de Zaragoza, a la que se unirá la Hermandad del Patriarca San José del Colegio Inmaculada Concepción de los padres Escolapios de Getafe.
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