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Juan Miguel Sánchez y María Olivera. Historiadores. Autores de 'Chamberí y sus barrios'.

"Chamberí fue un campo de pruebas del transporte"

jueves 20 de junio de 2013, 08:02h
Juan Miguel Sánchez (Madrid, 1956) y María Olivera (Madrid, 1981) son los autores del libro 'Chamberí y sus barrios', editado por Temporae. Realizan un recorrido fotográfico e histórico por el distrito para poner en valor su corta pero intensa historia.
¿Porqué un libro de Chamberí?
Juan Miguel.-
Mi padre trabajaba en Chamberí y yo venía de pequeño por la zona.
María.- Yo soy vecina de toda la vida, nacida en la clínica del Nuevo Parque, así que nos lanzamos a hacer un libro.

Chamberí era un arrabal hasta que se proyecta el ensanche.
JM.-
Lo que tiene de interesante esta zona es que se produce la unión del mundo popular con el crecimiento. En los periódicos de la época se habla de una zona maltratada con el hampa, pero a la vez se van construyendo casas señoriales y se aprovecha el suelo para especular. Estos mundos conviven y, de hecho, en la actualidad, aún quedan corralas en el distrito. La mezcla de convivencia es curiosa y responde al avance industrial.

Sánchez VigilEs el único distrito de Madrid que tuvo constitución.
JM.-
Es curioso y demuestra la fuerza que tiene el pueblo. Chamberí colocó una placa en la plaza del barrio para consolidarse en la defensa ante el invasor. Pero después ha seguido siendo un espacio donde la ciudadanía ha estado movilizada. Puede observarse en la actividad que realizó el cura rockero y con la vida popular de los mercados.

Napoleón residió en Chamberí.
JM.-
Chamberí era una zona fronteriza del extrarradio de Madrid. Según los datos que hemos encontrado, los vecinos del barrio eran considerados ciudadanos de mucho valor por su resistencia ante el opresor francés. El tema de Napoleóno tiene mucho de leyenda porque el hecho de que un general estuviese en un punto era difícil de constatar. Que pasó, es seguro, pero que pernoctase no está tan claro.

Sánchez VigilA nivel nacional, Chamberí es conocida por su relación con el agua.
JM.-
El Canal de Isabel II se instala en el barrio porque se construye la obra pública de canalización del agua. Quieren llevarla a una zona alta -San Bernardo- para que llegue a los poderosos de la capital. Las obras públicas movieron mucho dinero y dieron mucho trabajo en Chamberí, aunque también hubo muchísimos presos que construyeron los canales. Las obras fueron complicadas y tuvieron sus riesgos. Murió gente en el proceso, se hundió la bóveda de un depósito, hubo problemas de diseño... Viéndola con perspectiva fue una de las obras magnas del siglo XIX, sobre todo, por sus resultados. Y el corazón de este nuevo servicio se asentó en Chamberí mediante numerosas ampliaciones.

No son las únicas infraestructuras. Se construye un hipódromo, un cementerio... ¿Por qué se construye tanto en Chamberí?
JM.-
Hay que pensar en que el crecimiento de la ciudad se planteaba hacia el norte. Todavía no se veía el este como la siguiente expansión de Madrid. Consideran que es un norte todavía con vegetación, con muchas zonas de agua como Buitrago, cercanía a la Sierra por el aire limpio. En ese crecimiento, las infraestructuras crecen alrededor de las nuevas viviendas que van construyéndose.

Olivera ZalduaLa industria también se va asentando.
JM.-
El suelo era aquí mucho más barato y los empresarios podían hacer naves de manera mucho más cómoda para sus intereses. La mano de obra industrial es entonces barata. La gente trabaja cerca de su casa porque el transporte no está desarrollado. Por eso, las viviendas están junto a las fábricas. Y los directivos hacen lo mismo. Nicolás María Urgoiti vive a cinco minutos de su industria papelera en una casa palacio. Por ejemplo, la fábrica de Gal genera dos tipos de construcción, la de los mandatarios y la de los obreros. Hay un vuelco aristocrático en el barrio y una regeneración de la zona porque el dinero comienza a moverse. Eso arrastra el comercio que, a su vez, permite la pequeña industria familiar que facilita la llegada de la clase media.

¿Y cómo vivían?
JM.-
Había de todo. Se construyen casas señoriales con varias entradas y balcón principal. No son palacetes de la nobleza, sino casas palacio de la alta burguesía. Además de esa clase media y de los obreros, hay mucha gente viviendo en cuevas en Vallehermoso, al lado de los cementerios. El desarrollo industrial atrae a la inmigración de los pueblos y regiones de alrededor. La gente se instala donde puede.

Sánchez VigilMuchos intelectuales y artistas vivieron en el distrito.
M.-
Consideraron que era un barrio nuevo en auge, donde poder instalarse y desarrollar de mejor manera su trabajo. También es una derivación de la actividad económica. Por ejemplo, cuando Sorolla implanta su estudio en la zona noble del distrito. Cuando los cines se construyen en Luchana, atraen a los actores. Los estudios fotográficos, a los fotógrafos. La zona de Bilbao era un auténtico núcleo cultural del barrio y la ciudad.

En Chamberí había varios coliseos para el entretenimiento ¿Se consigue atraer a las masas?
JM.-
La mayor parte están dedicados a la alta burguesía. El frontón Beti Jai, que fue el primer estadio de Madrid, era más popular. Respondía al tirón del frontón vasco y castellano en el siglo XIX. También iban a los galgos. Cuando se crea Vallehermoso, la idea era democratizar el ocio, pero, bajo mi punto de vista, hasta hace muy poco ha sido un espacio muy elitista y profesional. Las verbenas siempre fueron el gran evento popular. Fueron cambiando de sitio por la construcción. Primero se hicieron en Olavide. Luego, en Álvarez de Castro. La gente iba a las 'barcas' -columpios- y los bailes populares.

Sánchez VigilChamberí fue uno de los núcleos iniciales del transporte en Madrid.
JM.-
Los límites de la ciudad también son el final de muchas líneas. Se construyen estaciones y cocheras de Metro, tranvías y autobuses. Las obras tienen gran mérito desde el punto de vista de la ingeniería porque consiguieron hacer un entramado adaptado a las necesidades de la ciudad con estaciones muy cercanas a las zonas a las que debían dar servicio. Por ejemplo, no fue nada fácil abrir una estación en plena plaza de Chamberí,cuando lo fácil hubiese sido crear entradas en otras zonas del barrio menos congestionadas. El hacer un servicio como el Metro y vincularlo con la zona popular tiene mucho mérito porque no se pensó para la alta burguesía, sino en la necesidad de la movilidad de la clase trabajadora entre el extrarradio, donde viven los obreros, y el centro, donde tienen su ocupación. El transporte fue una fuente de empleo muy importante en los barrios. Había operarios que cavaron las bóvedas de los túneles con pico y pala, los que hacían los agujeros o los que limpiaban las vías del tranvía con gancho y recogedor dos veces diarias entre Cuatro Caminos y Sol, entre muchos otros.

También se probaron aquí los 'escalextric'.
JM.- Chamberí fue un campo de experimentación en Cuatro Caminos y Eduardo Dato. Es normal porque es una zona de entrada y salida de Madrid. Los escalextric fueron una fórmula de descongestión fácil del tráfico en un momento -los años 60- en que aumentó el volumen de vehículo a toda velocidad. Tuvo muchos partidarios, aunque luego se criticó mucho por la contaminación. Fue un error grave a medio y largo plazo, producido por la falta de previsión.

El distrito se consolida en los años 20 y apenas vuelve a crecer.
JM.- Y creció tanto antes de la Guerra Civil que no quedó espacio para zonas verdes (hubo que tirar el mercado de Olavide y las cocheras de la plaza del conde del valle de Suchil para conseguir espacios) ni equipamientos. Solo quedaba el espacio de los cementerios pero, aunque había planes públicos, se utilizó para construir vivienda.

Los autores del libro¿Se consiguió el objetivo previsto con la construcción de los Nuevos Ministerios?
JM.- El proyecto republicano pasaba por quitar el hipódromo y expropiar a la aristocracia para construir los Nuevos Ministerios, una especie de ciudad administrativa que sacase los organismos públicos de un centro que estaba saturado. Se puso la primera piedra en 1931 y se empezó a construir en 1933. Cuando termina la Guerra Civil se retoma la obra desde un punto de vista faraónico que pervierte su sentido. El diseño inicial fue igual pero la finalización no tuvo nada que ver con esa arquitectura de imitación fascista.

¿Cómo vivió la guerra Chamberí?
JM.- Poca gente sabe que la margen izquierda de la Ciudad Universitaria pertenece a Chamberí. Fue frente bélico y una de las zonas más castigadas en la Guerra Civil. Hay varios testimonios literarios, como los de Haro Tecglen o Fernán Gómez, que describen el abandono de viviendas y cómo la plaza de San Bernardo se convierte en el límite entre la vida y la muerte. Se vivió con absoluta miseria.

Sánchez Vigil¿Y la Posguerra?
JM.- Tarda en recuperar el ambiente de los años 20. Se vuelve a los obreros que empiezan de cero. La reconstrucción es lenta y da trabajo. Ayuda a que la gente regrese a sus casas. La miseria es total. Sobre todo, cuanto más se acerca uno en Cuatro Caminos. Son muy descriptivos los testimonios sobre el paso de los traperos por Cuatro Caminos, el Canal y la iglesia del Arcángel. Durante 15 años, todas las noches, toda la noche, los traperos de Tetuán, en sus carros tirados por animales e iluminados con faroles, estuvieron yendo y viniendo al centro para limpiar los rastros de la guerra. Los chavales juegan en el campo de fútbol de las calaveras -posterior Vallehermoso-. La gente regresa a las cuevas. La inmundicia está por todos lados.

El distrito es la cuna del Opus Dei.
M.- Es el punto de partida. No obstante, cabe destacar que el distrito no tiene muchas iglesias, aunque había muchas capillas en los bajos de los edificios vecinales. El fervor, sobre todo, se daba en la verbena del Carmen, aunque la procesión cada vez es más pequeña.

Los autoresTodos los estudios periodísticos sobre el distrito destacan los sucesos que vivió Chamberí.
M.- El primer crimen del asesino de la baraja fue en un piso de Alonso Cano. También el crimen de la calle Fuencarral... Pero no solo hubo delitos. La muerte de unos obreros en una obra provocó altercados con la Policía y desembocó en que el Estado admitiese la implantación de derechos de seguridad laboral.

Entre los 60 y los 90, vuelve a subir el nivel de vida.
M.- Sube por zonas. Cuanto más pegado al paseo de la Castellana, más abunda el dinero y la aristocracia, como Gaztambide o Luchana. Cuanto más cerca está de Cuatro Caminos, el vecino tiene un carácter más obrero. Hay un contraste con fronteras bastante marcadas, aunque hay espacios donde hay mucha mezcla.

¿Chamberí es Madrid o todavía hay conciencia de barrio?
M.- Hay conciencia de barrio pero los vecinos asumen que el distrito está totalmente integrado en Madrid.
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