www.madridiario.es

Ocupará cuatro plantas completas y una tienda con puerta a la calle

Primark desembarca en Gran Vía 32 con un gran almacén

Primark desembarca en Gran Vía 32 con un gran almacén

lunes 11 de junio de 2012, 00:00h
Primark, la gran cadena internacional de moda a bajo coste, pronto abrirá, en plena Gran Vía 32, un enorme centro comercial, de cuatro plantas y una tienda con puerta a la calle. De momento, la reforma del edificio, que actualmente Prisa ocupa en alquiler, ya ha sido autorizada por la Comisión de Patrimonio Histórico Artístico –en la que está el Ayuntamiento, la Comunidad y varias instituciones académicas y profesionales- que ha dado luz verde a la propuesta de recuperar la estructura comercial que en 1924 tenían los Almacenes Madrid-París. Cuando Primark abra su tienda, el tramo Callao-Red de San Luis se afianzará como el “paseo de la moda”.
El alquiler de la mitad del actual edificio de Prisa se cerró a finales del año pasado. Primark, la gran cadena de ropa, con 236 comercios abiertos en Europa – 26 de ellos en España; 38 en Irlanda, donde la compañía nació en 1969; 156 en Reino Unido, donde comenzó su expansión en 1973; 7 en Alemania; 5 en Portugal; 3 en Holanda y 1 en Bélgica- quería hacerse con un espacio comercial emblemático dentro de la capital. Sin embargo, no lo encontraba. Hasta ahora tan solo había podido abrir en Madrid siete grandes tiendas en áreas comerciales de la periferia madrileña como Plenilunio –la primera que abrió en la Comunidad en mayo de 2006-,  Islazul, Parquesur, La Gavia, Parque Corredor, Xanadú y Gran Plaza 2, en Majadahonda, la última en entrar en servicio.

A lo largo del año pasado, Primark mantuvo conversaciones con Drago Capital, una compañía que gestiona más de 600.000 metros cuadrados de superficie de oficinas, viviendas, locales comerciales, apartamentos turísticos y hoteles valorados en 2.600 millones de euros. Entre los activos gestionados por esta compañía figura el edificio de Gran Vía 32 que, en julio de 2008, fue adquirido a Prisa –la editora de El País y propietaria de la cadena Ser- a medias entre Longshore, sociedad controlada al 100% por Drago Real Estate Partners, y The Royal Bank of Scotland Ltd. Además de este edificio, Prisa vendió la sede de El País en la madrileña calle Miguel Yuste, y el ocupado por Radio Barcelona en la calle Caspe 6 y 8, de la capital catalana. La empresa periodística recibió por la operación 315 millones –lo que le produjo una plusvalía de 242 millones- y quedó como inquilina única de Miguel Yuste y Caspe y como principal arrendataria del de Gran Vía 32.

Conseguida la propiedad, Drago Capital dejó claro en su propia web cuál era el objetivo que buscaba: “Tramitación y obtención de la licencia de uso comercial para la planta primera del inmueble situado en Gran Vía. Arrendamiento de la nueva superficie comercial a potencial inquilino de primer orden y actualización a mercado de las rentas de los actuales inquilinos de los locales comerciales. Venta individualizada de los inmuebles maximizando el valor”.

Recuperación del uso comercial
Solo quedaba encontrar una empresa interesada, y apareció Primark. La primera propuesta de reformar la primera planta y conectarla con uno de los locales en la baja no convencía a los miembros de la Comisión Institucional de Patrimonio Histórico Artístico y Natural por el problema que suponía volver a intervenir parcialmente un edificio ya muy afectado por las reformas. Basta ver fotos de los años 20 del pasado siglo para apreciar el cambio de fisonomía sufrido por el inmueble. El edificio original tenía seis plantas, más baja y sótano, de las que la baja y las cuatro primeras estaban comunicadas mediante una monumental escalinata de doble brazo. El hueco de la escalera estaba coronado con una cúpula de 30 metros de diámetro y la terraza estaba flanqueada por dos artísticas torrecillas, similares a las de otros edificios de la época y formadas por columnas.

En 1934, tres años después del cierre de los Almacenes Madrid-París, el edificio ya había sido totalmente modificado. El inmueble creció cuatro plantas, lo que hizo desaparecer la cúpula y dos torrecillas que flanqueaban el inmueble, se remodeló su planta baja y sótano para albergar un cine, el Madrid-París, luego Imperial, y se habilitó el resto de la planta sótano y la baja para los nuevos almacenes que la Sociedad Española de Precios Únicos (SEPU) quería abrir. Posteriormente el edificio sufriría nuevos cambios fruto de su utilización como oficinas y como sede de los estudios de Radio Madrid, emisora que ya en 1925 se había instalado en las plantas superiores.

Pero las reticencias de la Comisión de Patrimonio Histórico Artístico variaron cuando la propuesta de Primark abarcó las cuatro primeras plantas  que quedarían conectadas con uno de los comercios de la planta baja. De hecho, según fuentes próximas a este organismo, la nueva propuesta, que ha sido aprobada con algunas salvedades, supondrá la recuperación del cometido y de la estructura original del edificio. “No es que un edificio de oficinas se transforme en comercial, sino que un edificio comercial recupera el carácter con el que fue creado”, manifestaron las citadas fuentes.

No ha trascendido, sin embargo, si la reforma contempla la recuperación de la escalinata original de comunicación entre las nuevas plantas comerciales. De los 36.376 metros cuadrados, Primark podría ocupar, según las fuentes consultadas, en torno a 15.000. Madridiario ha intentado ampliar esta información tanto con Primark como con Drago Capital o el Ayuntamiento de Madrid pero se ha encontrado con un mutismo absoluto sobre la operación. Nada extraño si se tiene en cuenta que la operación supondría el abandono de las plantas por parte de Prisa y que la operación puede afectar a alguno de los comercios que hoy ocupan la planta baja: H&M, Sephora, Mango, Lefties, Palazzo y Ontop, estas dos últimas situadas justo en el centro del inmueble por donde, en el edificio original, se accedía a la gran escalinata.

Si el tramo Callo-Plaza de España es considerado el Broadway madrileño, por la concentración de teatros, la presencia de Primark en Gran Vía 32 hará del tramo Callao-Red de San Luis el “paseo de la moda”, ya que, la cadena irlandesa se sumará a Sfera, Stradivarius, H&M, Sephora, Mango, Lefties, Zara, Jules, Nike, Sprinfield, IO, H&M, Punt Roma, Oysho,  Pull&Bear, Clarks, Cortefiel o Berska que, de forma paulatina, han ido ocupando  este emblemático espacio.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios