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Un octogenario mata a su mujer de 74 años e intenta suicidarse en Prosperidad

Un octogenario mata a su mujer de 74 años e intenta suicidarse en Prosperidad

Por David Canellada
martes 24 de abril de 2012, 00:00h
Un hombre de 85 años ha sido detenido este martes por la mañana por matar a su mujer, de 74 años, en la vivienda que compartían en el barrio de Prosperidad. Fuentes de la Jefatura Superior Nacional de Policía han confirmado que no había denuncias previas por malos tratos, aunque las amigas de la víctima aseguran que el hombre la maltrataba psicológicamente y que ella tenía intención de separarse.
No había denuncias, pero eso no significa que no hubiese malos tratos. Al menos, es lo que mantienen varias amigas de la víctima, que este miércoles, ante el portal en el que vivía el matrimonio, recordaban que Juventina les había confesado en alguna ocasión su intención de separarse. "Pero no tenía valor", sentencia una de ellas, Concha.

"Él era un desgraciado", subraya contundente Raquel, otra de sus amigas íntimas. Según su testimonio, hablaba todos los días con Juventina y ella siempre le contaba que su marido -Arsenio Serafín M.R., de 85 años- la trataba muy mal. Eso sí, según estas versiones, los malos modos y el desprecio nunca llegaron a los golpes. "Nunca la había pegado, pero ella nos contaba que se portaba muy mal -prosigue Concha-. Pero no podíamos esperar esto".

Unos malos tratos psicológicos que se producían de puertas para adentro y que sólo conocían las amigas más cercanas de Juventina. Nadie más sospechaba nada, pero la situación era tal que la mujer se había llegado a plantear la idea de abandonar a su marido. "A mí me parecían una pareja modélica -señala María, la propietaria de una cafetería a la que solía acudir el matrimonio-. Siempre trabajaron juntos, y después de jubilarse se les veía siempre paseando juntos por el barrio", recuerda.

Esta madrugada, sin embargo, Arsenio cruzó la línea invisible entre la presión psicológica y los golpes. El primer aviso se produjo sobre las cuatro y media de la madrugada, cuando una vecina alertó a la Policía Nacional por los gritos que estaba escuchando. Hasta el inmueble, situado en el número 11 de la calle Luis Vives del barrio de Prosperidad, se desplazó una patrulla del cuerpo Nacional de Policía que se entrevistó con la pareja, pero los agentes abandonaron el piso porque no advirtieron ningún riesgo. Pocos minutos después, sin embargo, volvieron los gritos. La sala del 091 recibió una segunda llamada y envió una nueva patrulla. En esta ocasión, los agentes tuvieron que volver a marcharse porque nadie les abrió la puerta. "Es indignante -denunciaba una vecina de la fallecida-. Si el protocolo no les deja actuar, que se cambie el protocolo".

Cuatro horas después se producía una nueva llamada al 091. Esta vez, un vecino aseguraba que los gritos que salían del 2ºB habían cesado de golpe. Los agentes acudieron de nuevo, pero se encontraron con que, una vez más, nadie les abría la puerta. Tuvieron que ser los bomberos los que accedieron al domicilio a través de una ventana.

Al entrar en el piso -situado muy cerca de la plaza de Prosperidad-, encontraron el cuerpo de Juventina tirado en el suelo del dormitorio con un profundo corte en el cuello. Los bomberos y la Policía Nacional avisaron al Summa 112, pero los facultativos no pudieron hacer nada por salvar la vida de la anciana.

Arsenio estaba en el cuarto de baño. Se había metido en la bañera y había intentado cortarse las venas, aunque los cortes en sus antebrazos eran poco profundos. Según ha informado el jefe de guardia del Summa 112, Juan Valenciano, el presunto asesino fue trasladado al hospital de la Princesa -donde ha quedado ingresado en calidad de detenido bajo custodia policial- con heridas leves en los antebrazos y en la mano derecha.

Sobre las doce menos cuarto se personaba en la vivienda la titular del Juzgado de Instrucción número 43 de Madrid, Coro Cillán, en funciones de guardia, que ha inspeccionado la vivienda durante más de una hora. En el domicilio estaban ya los agentes del Grupo VI de Homicidios y de la Policía Científica de la Policía Nacional. A la una y media, los servicios funerarios sacaban del portal el cuerpo de Juventina, que ya se encuentra en el Instituto Anatómico Forense de Madrid, en Ciudad Universitaria, para que se le practique la autopsia.

El matrimonio, de origen gallego y que tenía tres hijos, era muy conocido en el popular barrio de Prosperidad, donde habían regentado una lavandería durante más de 30 años. Al jubilarse, sin embargo, la habían traspasado y a principios de este año habían alquilado el local a un empresario chino que había instalado una peluquería.
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