www.madridiario.es

Stéphane M. Grueso, documentalista 'indignado'

'El 15-M seguirá, haya o no más acampadas'

"El 15-M seguirá, haya o no más acampadas"

martes 03 de abril de 2012, 00:00h
Stéphane M.Grueso (Sevilla, 1973) es una de las caras visibles del 15-M en Madrid. Su cuenta de Twitter (@fanetin) ha sido una de las más seguidas desde el "despertar ciudadano" que llevó a miles de 'indignados' a la Puerta del Sol hace casi un año. Contra la opinión de muchos, este cineasta documental —autor de 'Copiad, malditos', entre otros trabajos— defiende que el movimiento continúa muy vivo.
¿Cómo llegó al 15-M? ¿Por qué se involucró tanto desde el principio?
Fue una sucesión de hechos. Yo comparto algo con mucha gente: estamos muy enfadados, por muchas cosas en general y en particular que están pasando durante estos últimos años y que nos afectan. En mi caso llegué al 15-M por casualidad y por un cúmulo de circunstancias. No tengo una trayectoria de activista ni había participado en ONG. Pero precisamente antes del 15-M había empezado a hacer alguna cosa, como estar encerrado en el centro de discapacitados intelectuales Magerit. Cuando pasó lo de Sol no pude más que sumarme. Acudí a la manifestación del día 15, que me pareció perfecta por la gente que la convocaba: no era un sindicato, no era un partido, ni siquiera un grupo muy definido, no había lemas, no había pancartas… Me fui para allá y me encantó. Hice la manifestación con todo el mundo y después me fui a mi casa y me acosté sin enterarme de nada de lo que pasó después. Al día siguiente vi que había gente en la Puerta del Sol y me acerqué. No comprendía nada pero me encantaba, así que me quedé allí ayudando en lo que podía. Y eso he estado haciendo desde entonces, yo y un montón de gente.

Quiero puntualizar que yo no soy nadie. Soy una de las caras visibles del 15-M, eso es así, pero insisto, no soy más importante que nadie. Eso es lo bonito de la cosa. En esos  primeros días no se sabía muy bien que estaba pasando, o yo por lo menos no me enteraba, pero me parecía atractivo. Estaba allí observando, sin atreverme a participar, hasta que tomé la decisión de contar lo que estaba viendo. Así, desde fuera, empecé a contar las cosas que veía. Y es con lo que sigo ahora.

¿Qué significa para usted el 15-M?
Yo lo defino como un estado de ánimo. Como un montón de gente hemos pasado de pensar, indignarnos y sufrir a actuar. Hemos salido a la calle y hemos empezado a hacer cosas. Ese 'hacer cosas' es el 15-M. Hay mucha gente que no pudo acampar porque estaba cuidando a familiares, porque tenía que trabajar o por lo que fuera, pero experimentó un cambio de actitud. Ese despertar me parece fantástico porque, además, es imparable. Toda la gente que, como yo, ha cambiado, ya no se quitará la sensación esta tan buena de hacer cosas con otros.

Además de ese despertar, ¿qué otros cambios han surgido a raíz del movimiento?
Un cambio importante es la relación de uno con la ciudad. Yo llevo cuatro años en Madrid, antes vivía en el extranjero, pero no tenía relación con mis vecinos. Desde el 15-M conozco a cien personas nuevas con las que tengo mucho trato. Otro cambio ha sido cada una de las personas que ha cambiado. Ahora no estamos acampados, pero estamos preparando un montón de cosas, como las movilizaciones del próximo 12 y 15 de mayo. No se ve pero ahí seguimos: somos muy pesados. Además tenemos paciencia. No vivimos con los calendarios políticos, no, estamos haciendo algo que quizá sea generacional. No tenemos ningún tipo de prisa. Somos fieles a nuestros procedimientos horizontales, asamblearios y 'coñazo', intentamos mejorarlos, pero ahí seguimos. Si te metes en tomalaplaza.net y miras el calendario ves que cada semana hay docenas de actividades. Algunas de cinco personas, algunas de cincuenta, algunas de trescientas.

¿Habría sido posible sin Internet?
El 15-M ha pasado muchas veces pero, ahora, hay una serie de circunstancias. Una sin duda es la existencia de internet e internet móvil, que permiten comunicar a millones de personas de todo el mundo cualquier información en segundos. Esto ha venido muy bien. Además, en el 15-M lo hemos entendido y somos muy buenos en redes. La cuenta de @acampadasol se abrió el día 15 por la noche. En tres o cuatro días había montado un entramado tecnológico sorprendente. Nos inspiramos en el uso de las redes sociales en la primavera árabe y nos aprovechamos de ese conocimiento. Muchas veces hemos usado las redes sociales para lo mismo que los egipcios.

Esta rebelión, digo rebelión porque es un derecho reconocido en la carta de los derechos del hombre que significa que cuando la población vive bajo unas condiciones manifiestamente injustas tiene derecho a rebelarse, es un rebelión copyleft. Esto quiere decir que no solo nos hemos encargado de hacer un montón de cosas, sino que todo eso lo hemos documentado, publicado y compartido. Eso es fantástico. Así, por ejemplo, la gente de Occupy Wall Street ya tenía una referencia, sabía como acampar. Parecerá una tontería pero esto de 'okupar' plazas es relativamente nuevo. Ahora mismo miras en internet y hay una serie de documentación sobre todo esto que es alucinante.  Es lo verdaderamente novedoso de esta rebelión, porque 'quince emes' han pasado siempre, pero esta es la primera vez que pasa en un contexto donde la circulación de la información nos permite a todos acceder a ese conocimiento.

Gracias a Twitter parece que se está convirtiendo en una especie de líder de opinión. Incluso la revista 'Time' le entrevistó como personaje del año. ¿Cómo lo lleva?
Lo que más ilusión me hizo de lo de 'Time' es que la corresponsal que me entrevistó me dijo que había encontrado mi cuenta en Twitter y que le había servido de mucho para su trabajo. En cuanto a lo de crear opinión, yo no lo considero así. Es verdad que cuando empiezas a alcanzar un determinado número de seguidores empiezan a pasar cosas raras. Haces un comentario y de repente tienes a veinte personas que lo comparten, lo critican o lo matizan… Soy consciente de que tengo cierta difusión, pongo cosas y las ve mucha gente, pero vamos, los que crean opinión de verdad son los grandes medios de comunicación, los políticos, las estructuras empresariales... Tenemos gente como David Bisbal que crea opinión. Ahora estoy aprendiendo a cortarme un poco porque muchas veces Twitter es muy impulsivo. Te enfadas y tiene cierto peligro. De todas maneras, yo no pretendo crear opinión de nada. Y otra cosa: no soy periodista, yo hago películas. Vale, es cierto que me dedico a hacer documentales y eso implica algo de labor periodística en el sentido de documentar no ficción. Veo realidades y las cuento, pero no tengo formación de periodista y no pretendo sustituir a los periodistas. Lo digo porque es una cosa que alguna vez se me ha comentado. En agosto, que fue un mes de manifestaciones, pasó una cosa que me gustó. De vez en cuando la gente se ponía en contacto conmigo para preguntarme si lo que decía la prensa era verdad. No pretendo sustituir a ningún periodista pero lo que sí puedo hacer, y podemos hacer todos, es ir a un sitio y contar lo que veo.

Los medios de comunicación tradicionales ¿han sido aliados o enemigos del 15-M?
Al principio hubo un desconcierto que entiendo más o menos legítimo. Quizá fuera más legítimo para los ciudadanos y menos para la prensa, que debía estar más enterada, pero bueno. Después hubo una gran falta de profesionalidad. Hay muchos periódicos que no informaron bien. Lo digo porque estaba con ellos y después lo leía. Luego está todo el control político y empresarial que se hace sobre la prensa. En general los medios grandes se portaron bastante mal. Tenemos que recordar que la primera portada de la Puerta de Sol llena de gente fue el 'Washington Post'. Es un poco heavy. Ellos verán, nosotros estamos generando nuestra información.

¿Qué opina de quien dice que el 15-M está muerto?
A nosotros nos 'han matado' quince mil veces. Les diría que miren el calendario de tomalaplaza.net de cada semana y que comprobaran cómo diariamente están pasando cosas. Ahora mismo no estamos muertos, estamos no visibles. Por supuesto que somos menos que antes, claro. Incluso tenemos menos fuerza que antes, claro. Estamos cansados, ha sido un año duro. Pero creo que seguimos haciendo cosas, cada uno desde su ámbito. Ahí seguimos todos. No estamos muertos.

Pero sí ha perdido fuerza…
Que hay menos gente diariamente haciendo cosas, sin duda. Que esa gente puede volver, sin duda. Vamos a ver esta primavera qué pasa. Vamos a vivir otro periodo de nuevas movilizaciones, el 12 y el 15 de mayo queremos hacer algo grande.

¿Estaría a favor de una nueva acampada?
Yo te voy a decir que me encantaría y estaría ahí como un campeón. Pero no sé si debemos hacerlo y no sé si es necesario. Con la primera acampada nos visibilizamos, pero a lo mejor ya ha pasado el tiempo de las acampadas. Una de las discusiones que hay internas es la de abandonar o no el nombre y el paraguas del 15-M. No sé lo que pasará, sé que seguiremos trabajando haya acampada o no. Ahora lo que pasa es que tenemos una nueva delegada del Gobierno [Cristina Cifuentes] que prácticamente ha anunciado que al que se le ocurra acampar lo va a 'descuartizar', lo que podría ser una motivación extra para ir un día diez mil y ver qué pasa. Ahora, ¿debería haber otra acampada? Yo personalmente pienso que no. Se está haciendo un buen trabajo en los barrios. En mi asamblea nos juntamos entre veinte y cincuenta personas todos los sábados y se hace un trabajo maravilloso. En Madrid hay 114 asambleas censadas, eso ya es una acampada, aunque sea menos pintoresca.

A mí una cosa que me encantó fueron las manifestaciones de agosto. No iban a ningún lado y, salvo los ocasionados por la policía, no provocaron ningún incidente. Me pareció alucinante. Es una manera de visibilizarnos que tampoco es montar un campamento en la Puerta del Sol. Por otro lado, si al final hay una nueva acampada me encantaría. Yo viví allí una semana y es una experiencia que no voy a volver a vivir nunca. Pienso en todo lo que se hacía allí, en todo lo que pasaba y se me ponen los pelos de punta. Aquello fue increíble, fue una máquina generadora de amor, de conocimiento, de unión entre gente…

Ahora, junto a Patricia Horrillo y Pablo Soto, ha puesto en marcha el proyecto '15M.cc'. ¿En qué consiste y cómo se puede colaborar?
Iniciamos el proyecto '15M.cc' Patricia, Pablo y yo en verano cuando pensamos que nuestra responsabilidad era contar lo que estaba pasando. Hay muchos que solo consumen información de medios grandes que creen que el 15-M está formado por jóvenes fumadores de porros. Así que decidimos hacer una película y un libro contando como hemos visto nosotros las cosas, de una manera publicitaria. Además, estamos desarrollando una web donde el que quiera va a poder subir su material [vídeo, fotos, textos] con una licencia libre. Así, dentro de poco, Dios mediante, la web se llenará de cosas… y habrá un montón de material a disposición de todo el mundo. Como si fuera un mercadillo del 15-M. Nosotros nos vamos a centrar en Madrid, pero la idea es que se extienda a otras ciudades. Va a ser un poco complicado porque es relativamente nuevo y lo estamos experimentando.

Aparte el proyecto la película es bastante colaborativo, será lo que la gente quiera, todo se puede 'reformular'. No quiero hacer una película que sea mía, como 'Copiad, malditos'; ahora digamos que todo el que quiera puede venir y tener un participación real en toda esta obra. Y en ello andamos.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Madridiario

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.