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La carretera de los pantanos acumula varias sentencias en contra

La Comunidad pone en marcha la maquinaria para llevar la duplicación de la M-501 hasta Ávila

La Comunidad pone en marcha la maquinaria para llevar la duplicación de la M-501 hasta Ávila

lunes 05 de septiembre de 2011, 00:00h
La Consejería de Transportes pisa el acelerador para convertir en autovía los últimos kilómetros de la M-501. Esperanza Aguirre incluyó en su último programa electoral la conversión de la carretera en autovía entre los términos municipales de Navas del Rey y San Martín de Valdeiglesias. Las obras, sin embargo, no comenzarán al menos hasta 2013.
Según la información a la que ha tenido acceso Madridiario, la Consejería de Transportes ya tiene listos los estudios preliminares. La Dirección General de Carreteras lleva dos años estudiando exhaustivamente la vía, de manera que ya cuenta con un informe avanzado sobre la orografía del terreno, las posibilidades del trazado y las zonas medioambientalmente relevantes que habría que tener en cuenta. La M-501 atraviesa la Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA) denominada 'Encinares de los ríos Alberche y Cofio'.

La idea inicial es que, una vez consultados los alcaldes de la zona, cuya colaboración será imprescindible, se comenzará la redacción del proyecto definitivo. A lo largo de 2012, Transportes ofrecerá al menos tres alternativas a la Consejería de Medio Ambiente, que deberá dar el visto bueno a la declaración de impacto ambiental. Si el resultado es positivo, la duplicación se someterá a información pública para que todos los residentes y los afectados puedan hacer alegaciones. Los trabajos sobre el terreno arrancarían como pronto en 2013, siempre que la presidenta regional decida dedicar a los mismos una parte de los sucesivos presupuestos, unas cuentas que, debido a la recesión económica, van a sufrir recortes más que considerables.

La M-501 antes de llegar al embalse de Cazalegas.No llegará hasta Ávila
Actualmente, la autovía M-501 se extiende a lo largo de 34 kilómetros. Esta es la distancia que separa Villaviciosa de Odón, municipio vecino de Alcorcón y Móstoles, de Navas del Rey. Aquí, la autovía se transforma en una carretera de un solo carril por sentido que se prolonga durante 29 kilómetros más hasta Las Rozas de Puerto Real, último municipio de Madrid y puerta de entrada a la provincia de Ávila.

La promesa electoral de Esperanza Aguirre consiste en desdoblar, únicamente, los 18 kilómetros que separan Navas del Rey de San Martín de Valdeiglesias, atravesando por el camino Pelayos de la Presa. Los 16 kilómetros restantes entre San Martín y Las Rozas de Puerto Real no serían objeto de actuación, ya que, durante ese tramo, la carretera entra por dos veces en territorio de Ávila (en una ocasión durante apenas 650 metros y en otra a lo largo de 3 kilómetros) y pasa a denominarse CL-501. Cualquier actuación en este sentido necesitaría de un acuerdo con la Junta de Castilla y León.

Los problemas
El estudio preliminar divide el trayecto en varios tramos. Los primeros tres kilómetros, que van desde la rotonda del polígono industrial Dehesa del Boyal, en Navas del Rey, hasta la conexión con la M-512, no presentan ningún problema. El desdoblamiento, en principio, resultaría 'sencillo' tanto por la ausencia de accidentes geográficos como por la disponibilidad de suelo. No ocurre lo mismo, sin embargo, con el siguiente tramo.

Entre la M-512 y el embalse de Cazalegas, la carretera discurre paralela al arroyo de Valdezate y se ve encajonada en el fondo del valle, obligando a trabajar sobre roca viva. La vía, en pendiente descendente, comienza a serpentear y los coches deben reducir la velocidad. La abundante masa forestal y la presencia de varios restaurantes y de la colonia de San Juan reducen la disponibilidad de suelo a ambos márgenes de la carretera. De superarse este escollo, la obra implicaría dotar de dos carriles por sentido al puente que salva la vía de desagüe del pantano (hoy zona recreativa para bañistas y embarcaciones), con el consiguiente incremento de costes. Eso, o utilizar el viaducto de servicio paralelo a este.

Seiscientos metros más adelante, el proyecto se topa con la nueva variante de Pelayos de la Presa. Gracias a esta polémica circunvalación, cuyo trazado discurre por una antigua zona de monte, el Ayuntamiento recalificó como urbanizables un millón de metros cuadrados de terreno rústico anexos. Ampliar la M-501 obligaría a modificar cinco kilómetros de una carretera completamente nueva que entró en funcionamiento hace apenas cinco años y con un coste de casi 8 millones de euros. Esta fase preocupa especialmente a la Consejería de Transportes por su dificultad técnica, dada la existencia de elevados taludes a ambos lados de la vía, caminos rurales que discurren en paralelo a la misma, dos grandes rotondas y viviendas unifamiliares próximas. En los tres kilómetros restantes hasta San Martín de Valdeiglesias, la duplicación se encontraría con el parque de Bomberos de la zona, un salón de bodas pegado al firme y dos gasolineras, una frente a la otra.

La Comunidad no quiere repetir en esta última duplicación los errores cometidos en el tramo Quijorna-Navas del Rey, que el Tribunal Supremo declaró ilegal en sentencia firme. La decisión aún colea ya que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha ordenado al Ejecutivo restituir la zona al estado anterior a las obras, cosa a la que el Ejecutivo regional se niega en redondo. Por ello, los técnicos se han tomado muy en serio el que será el proyecto estrella en materia de infraestructuras esta legislatura.
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