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Carlos Ballesteros: un galán de Tamayo

Carlos Ballesteros: un galán de Tamayo

lunes 05 de septiembre de 2011, 00:00h
Carlos Ballesteros falleció este domingo en el hospital de Móstoles. El actor y director tenía 75 años. Llevaba ya varios años alejado del teatro, aunque dirigía hasta su desaparición la Escuela Municipal de Teatro Clásico de Navalcarnero.
Encaminado para la carrera de Filosofía y Letras, se cruzó el teatro universitario en su camino y, ya en 1957, se subió al escenario representado Seis personajes en busca de autor (1957) o Mambrú se fue a la guerra (1958). Pero en 1959 se encontró con un hombre decisivo para su carrera: José Tamayo.

Ballesteros formó parte de una generación extraordinaria de galanes, descubiertos por Tamayo y formados en su compañía Lope de Vega.
En ella coincidieron –no necesariamente en los mismos repartos- Paco Rabal, José Rubio, Francisco Valladares, Fernando Guillén…

Hombres fornidos, guapos, que, además sabían hablar y llegaron todos a ser excelentes actores. Carlos participó en el montaje de Divinas Palabras que en 1961 inauguró el teatro Bellas Artes.

Con este director repetiría en numerosas ocasiones, también como primer actor del teatro Español. Fueron las épocas de La Orestiada (1959), En Flandes se ha puesto el sol (1961), Numancia (1961), Calígula (1963), Águila de blasón (1966), Otelo (1971) y Anillos para una dama (1973). Trabajó a las órdenes de todos los grandes directores de la segunda mitad del siglo XX: Alberto González Vergel, Ángel Fernández Montesinos, Adolfo Marsillach, José Luis Alonso o Francisco Nieva. Su extraordinaria voz y un físico que algunos quisieron comparar al de Paul Newman, le permitieron mantenerse casi cuarenta años en primera línea.

Los años noventa fueron difíciles para un actor y un hombre que había dejado atrás su galanura y no acababa de encontrar personajes adecuados para su edad y categoría. Antes de abandonar la escena en 2000, apareció en La gata sobre el tejado de zinc (1996) y Todas las primaveras (1997), un espectáculo fallido junto a Merche Esmeralda. También dejó temporalmente Madrid para intentar la docencia en tierras levantinas, sin que aquella aventura contribuyera
a que recuperara su lugar.

La televisión –fue uno de los pioneros en España- le devolvió parte su popularidad gracias a la serie Médico de familia. Como tantos primeros actores del teatro español, no gozó del favor del cine. En 1962 rodó Accidente 701 a las órdenes de Forqué. Seguirían Isidro Labrador (1964), Pepa Doncel (1969) y La lozana andaluza (1976).También protagonizó Tatuaje, el debut de Bigas Luna en 1976. Antes de retirarse rodó Nunca en horas de clase (1978), Romanza final (1986) y Lo mejor de cada casa (2000).

Carlos Ballesteros nació en Zaragoza el 31 de diciembre de 1935. Murió en Móstoles el 4 de septiembre de 2011.
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