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Nutrición personalizada ayudará a prevenir enfermedades crónicas

Nutrición personalizada ayudará a prevenir enfermedades crónicas

miércoles 06 de julio de 2011, 00:00h
El Instituto Ramón y Cajal de Investigación Sanitaria (IRYCIS) y 2B Blackbio firman un convenio marco para la investigación conjunta con microarrays, una técnica que simplificará las pruebas diagnósticas de las alergias alimentarias al huevo y a la leche, las principales en niños menores de 5 años, entre otras aplicaciones. Con un presupuesto de más de 1,5 millones de euros, las investigaciones se desarrollan en el marco de Henufood, un proyecto pionero en el que participan 9 empresas y 11 centros de investigación en toda España, y cuenta con el apoyo del Ministerio de Ciencia e Innovación.
2B Blackbio y el Hospital Universitario Ramón y Cajal colaboran conjuntamente en el marco del proyecto Henufood para poner de manifiesto el efecto beneficioso de algunos alimentos para la salud y sus efectos reales en el organismo. El objetivo principal de esta colaboración es el desarrollo de novedosas herramientas de diagnóstico que permitirán mejorar la detección de los factores de riesgo de algunas enfermedades crónicas que pueden estar condicionadas por la alimentación, como la diabetes, así como detectar posibles alergias alimentarias.

Según Pedro Franco de Sarabia, presidente de 2B Blackbio, "2B Blackbio y el Hospital Ramón y Cajal están llevando a cabo una colaboración en la investigación con la tecnología de microarrays, una iniciativa pionera en el campo de la nutrición que puede encaminarnos hacia una alimentación personalizada en el futuro, en personas con factores de riesgo de enfermedades crónicas o con alergias a determinados alimentos". Por su parte, Pablo Castán, director científico de 2B Blackbio, añade: "El desarrollo de herramientas para la generación de datos en estudios clínicos de alta calidad podría ser algún día la solución definitiva para las validaciones de alimentos funcionales".

El proyecto que desarrollan conjuntamente 2B Blackbio y el Hospital Universitario Ramón y Cajal parte de arrays que contienen información de todo el genoma, y que se van adaptando y concretando hasta conseguir microarrays que estudian un grupo reducido de genes y proteínas de interés.
Así, la investigación busca desarrollar a partir de microarrays, como el CholestChip y el DietChip, enfocados al estudio de aspectos concretos del metabolismo para descifrar si los componentes "saludables" que se añaden a los alimentos funcionales tienen algún efecto real en nuestra genética. Todo ello, mediante la identificación de marcadores genéticos, es decir, aquellos genes cuya expresión cambia al consumir estos componentes saludables de los alimentos.

Por el momento, los estudios en genes están centrados en detectar biomarcadores relacionados con el metabolismo del colesterol, uno de los principales factores de riesgo presente en las enfermedades de corazón. A la vez, este análisis ayudará a identificar nuevos componentes saludables, a descartar los que no lo son y puede desembocar en la aplicación de la tecnología de microarrays para la detección de alergias alimentarias, principalmente a la leche y al huevo, a través del desarrollo de marcadores de proteínas y péptidos.

Mejora en la detección de alergias alimentarias

Las alergias a determinados alimentos, y concretamente las producidas por la leche y el huevo, tienen una especial incidencia en niños pequeños y pueden provocar reacciones cutáneas, gastrointestinales y respiratorias. Por ello, el proyecto desarrollado por 2B Blackbio con el Hospital Ramón y Cajal, tienen como uno de sus objetivos principales el desarrollo de herramientas que puedan mejorar las actuales pruebas diagnósticas.

En palabras de Castán, "actualmente estamos trabajando en el campo de la nutrigenómica y la nutriproteómica, desarrollando herramientas para predecir la evolución de alergias a determinados alimento un problema de importancia creciente en los niños menores de 5 años. La utilización de microarrays es compatible con cuadros alérgicos debidos a diversas causas, lo que permitiría aplicar también esta solución a las alergias a medicamentos y alergias estacionales, entre otras". Según el doctor Javier Martínez-Botas, investigador principal de este proyecto, "el desarrollo de marcadores de proteínas y péptidos para el estudio de alergias alimentarias y la generalización de estas técnicas, podría evitar en el futuro la realización de tests cutáneos con alérgenos, lo que evitaría  muchas molestias a los pacientes e incluso ingresos hospitalarios para realizar las pruebas diagnósticas que son bastante largas y complejas a día de hoy. Podríamos acortar y simplificar muchísimo estas pruebas, lo que beneficiaría especialmente a los niños pequeños afectados por estas alergias alimentarias".

En España, el huevo es la causa más frecuente de alergia alimentaria en niños, con una prevalencia de entre 0,5 y el 2 por ciento de la población infantil, según la Asociación Española de Alérgicos a Alimentos y Látex (AEPNAA). El porcentaje de alérgicos a leche de vaca en el primer año de vida se sitúa entre el 0,36 y el 1,95 por ciento, ocupando el tercer lugar en las patologías alérgicas detrás de la alergia al huevo y al pescado. Pero, los expertos estiman que las reacciones alérgicas provocadas por alimentos pueden llegar a  afectar entre el 5 y el 8 por ciento de los  niños y hasta al 3 por ciento de la población adulta.

En los últimos diez años, en España, las consultas por alergia a alimentos se han duplicado, según afirma el último informe Alergológica elaborado por la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica. Además, en la actualidad, la falta de métodos de diagnóstico estandarizados para la detección de esta patología es el mayor problema con que se encuentran los expertos para conocer la realidad de esta patología en la población general.
Colaboración pionera en España.

El convenio de colaboración entre 2B Blackbio y el Hospital Universitario Ramón y Cajal, nace por una clara vocación de ambas instituciones por la transferencia de tecnología y la investigación aplicada colaborativa. El primer proyecto conjunto entre ambas entidades se remonta a 2007, a través de la empresa Biotools, y estaba dirigido al desarrollo de microarrays de expresión génica.

"La gran ventaja de esta colaboración es que aúna la experiencia de un importante equipo de investigación como el del Ramón y Cajal, con la flexibilidad y agilidad de una empresa biotecnológica con clara vocación innovadora", explica Pedro Franco de Sarabia. Así, las investigaciones se desarrollan paralelamente en el laboratorio del Hospital y en el laboratorio de la empresa 2B Blackbio, ubicada en el Parque Científico de Madrid. "Además, la ventaja de que tener sede en un hospital público es que  todo aquello que se desarrolla puede ser validado y probado en ensayos clínicos de forma directa", prosigue.

"Nuestra intención es profundizar en esta colaboración para, en un futuro próximo, crear una unidad que permita la participación conjunta en más proyectos de I+D como el actual, dar servicios y desarrollar productos basados en estas tecnologías. Se trataría no ya de un acuerdo de colaboración entre dos instituciones para un proyecto concreto, sino que se establecería una colaboración a largo plazo, generando una gran sinergia y agilizando enormemente futuras colaboraciones", anuncia Franco de Sarabia.

Un antes y un después en las técnicas diagnósticas
Los microarrays son herramientas diagnósticas muy avanzadas que, aplicadas a la nutrición,  permiten evidenciar de forma objetiva las propiedades de un alimento presuntamente funcional en base a un análisis clínico real. A diferencia de los análisis actuales, los tests con microarrays permiten simplificar enormemente las pruebas diagnósticas ya que es necesaria muy poca muestra de suero del paciente para realizar miles de ensayos de manera automatizada, gracias a la combinación de robótica y de herramientas informáticas. Así pues, los diagnósticos obtenidos mediantes estas novedosas técnicas son mucho más rápidos y precisos. Sin embargo se trata de una tecnología muy innovadora y que requiere un altísimo nivel de inversión, motivo por el cual los centros públicos raramente pueden acceder a ella sin la participación de capital privado, como es el caso de Henufood.

En los últimos años, las herramientas denominadas genéricamente matrices, arrays, microarrays o biochips, se han ido generalizando especialmente en el estudio de los genes y su relación con las enfermedades, como por ejemplo el cáncer. Los sistemas de análisis genómico masivo permiten analizar en un solo experimento el comportamiento de miles de genes a la vez, lo que permite obtener una “foto” compleja del conjunto. Estas mismas herramientas y técnicas son las que han empezado a aplicar 2B Blackbio y el Hospital Universitario Ramón y Cajal en el campo de la alimentación.

El proyecto Henufood
Henufood es un proyecto pionero de investigación científica aplicada al sector alimentario que investiga ingredientes y alimentos habituales de nuestra dieta con el objetivo demostrar, a través de metodologías innovadoras, sus propiedades beneficiosas para la salud de la población española. Las nueve empresas participantes en este proyecto de ámbito nacional pertenecen mayoritariamente al sector alimentario (Gallina Blanca Star, Biocentury SLU, Carinsa, Central Lechera Asturiana, GO Fruselva, Probelte Pharma, y Wild); 1 de ellas pertenece al sector biotecnológico (2B BlackBio) y 1 al sector de las tecnologías de la información (Ibermática)

Por su parte, los hospitales y centros de investigación (OPI) que participan en HENUFOOD son instituciones de reconocido prestigio y trayectoria en investigación, y han sido escogidos por ser referentes internacionales en sus respectivas áreas de investigación biomédica. Se trata del Hospital Universitario La Paz y el Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid; el Hospital Sant Pau y el Hospital Universitari Vall d’Hebron de Barcelona; el Instituto Catalán de Ciencias Cardiovasculares (ICCC); la Universidad Católica de Murcia (UCAM); la Universidad de Lleida;  el Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA) de Valencia; el Instituto de Investigación en Nutrición y Seguridad Alimentaria de la Universidad de Barcelona (INSA-UB); el Hospital Universitario Dr. Peset de Valencia, y Barcelona Digital.

El proyecto, que dura 4 años, supone una inversión total de 23,6 millones de euros, 10,3 millones de los cuales están financiados por el programa CENIT, del Ministerio de Ciencia e Innovación con la cofinanciación del fondo tecnológico FEDER. Por parte de 2B Blackbio, el proyecto supone una inversión de más de 1,5 millones de euros. Se trata por tanto, de una alianza estratégica y un claro ejemplo de cooperación público-privada en el desarrollo de I+D en alimentación y salud, respondiendo a la creciente preocupación social por este tema y a la necesidad de fomentar, desde las instituciones públicas, una alimentación sana y unos hábitos saludables que permitan incidir en la prevención de los factores de riesgo más comunes de las enfermedades crónicas.
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