www.madridiario.es
Madrid empeoró su movilidad en 2010

Madrid empeoró su movilidad en 2010

viernes 02 de diciembre de 2011, 00:00h
El tercer informe de la movilidad en la ciudad de Madrid explica la incidencia de la crisis en la movilidad de la población. En 2010 creció el uso del vehículo privado, siguió el descenso del uso del transporte público, aumentó el tráfico de forma general, no bajó la contaminación de NO2, mejoraron los datos accidentalidad y empeoró la carga y descarga.
Los desplazamientos de los madrileños en 2010 fueron un 1,5 por ciento inferiores a 2009, principalmente, por la reducción del motivo de trabajo en los desplazamientos. La distribución modal de la movilidad no es homogénea. Creció la participación en el transporte público en las relaciones radiales e internas de la almendra y se redujo esta participación en los desplazamientos con origen o destino fuera de la almendra. Aumentó en dos puntos la movilidad motorizada de residentes entre zonas de la almendra y en seis entre la almendra y la periferia. Mientras, los desplazamientos entre puntos de la periferia se redujeron 12 puntos.

El transporte público fue el principal medio de movilidad en los viajes internos de la ciudad en 2010, al representar el 42 por ciento del total de desplazamientos. De esta cifra, un 20,7 por ciento se realizó en Metro o Metro Ligero, un 17,5 por ciento en autobús, un 3,3 por ciento en ferrocarril y un 0,5 por ciento en taxi. Los desplazamientos a pie o en bicicleta acumularon el 32 por ciento de los viajes, el coche un cuarto del total y la moto un uno por ciento. Los desplazamientos de trayecto inferior a 30 minutos aumentaron un 10,5 por ciento en el caso de los trayectos a pie y un 7,5 por ciento en el coche. Los traslados en transporte público en recorridos de esta naturaleza bajaron en cuatro puntos.

La percepción del coste del gasto por el modo de transporte aumentó dos céntimos en el transporte público hasta los 44,3 euros al mes y el privado se redujo en 31,3 euros hasta alcanzar los 82,5 euros. La percepción del gasto de combustible del vehículo privado bajó un 19,37 por ciento y del aparcamiento un 46,15 por ciento. La percepción de gasto de peajes se ha reducido en un 100 por ciento.

Estación de Metro ed Conde de CasalEl desempleo
La mayoría de transportes públicos han disminuido su demanda. El uso del transporte público se redujo un 2,5 por ciento entre 2009 y 2010. De ese porcentaje, un 1 por ciento estuvo relacionado con la movilidad laboral. Según el informe, esta situación está relacionada con la población ocupada de la ciudad, que cayó un 1 por ciento el año pasado. Solo los transportes ferroviarios de nueva creación aumentaron su explotación, así como los viajes en autobuses de corto trayecto.

El billetaje de Metro disminuyó un 3,5 por ciento, Renfe un 1,3 por ciento, los autobuses interurbanos un 4,2 por ciento y la EMT un 0,85 por ciento. Solo creció ligeramente el uso del Metro Ligero. La ocupación en hora punta del ferrocarril metropolitano  creció entre 2008 y 2009 de 83,9 viajeros en líneas con menos de un 70 por ciento de ocupación en hora punta hasta los 85,3. En el autobús, el porcentaje de líneas con una ocupación inferior al 65 por ciento en hora punta aumentó del 96,1 al 96,5 por ciento, en el mismo período.

La compra de abonos de transporte aumentó del 62,1 al 65,4 por ciento. El metrobús redujo su uso un 5,4 por ciento hasta el 19,1 por ciento. Mientras tanto, aumentó la compra del billete sencillo hasta el 14,3 por ciento (un 2,6 por ciento más). El 53 por ciento de los abonos de transporte que se compran son normales (3,8 por ciento menos que el año anterior), el 10,8 son abonos para jóvenes (un 0,3 por ciento menos), el anual un 9,1 por ciento (2,4 por ciento más), el de tercera edad un 25,7 por ciento (0,2 por ciento más) y la tarjeta azul un 1,3 por ciento.

El uso del coche en la ciudad, sin incluir la M-40 y sus terrenos exteriores, aumentó un 2,01 por ciento, motivado, al parecer, por el incremento del PIB regional. Incluyendo esta circunvalación, el incremento fue del uno por ciento. La zona que más incrementó su demanda de tráfico en la ciudad fue el espacio entre los bulevares y la M-30, cuya intensidad creció un 8,2 por ciento, en parte motivado por la finalización de las obras de Santa María de la Cabeza. El tráfico en Calle 30 aumentó un 5,7 por ciento, y entre las rondas y los bulevares (influido por las obras de Serrano) y dentro de las rondas, un 3,1 por ciento. En los bulevares creció un 0,2 por ciento. Entre las zonas que decreció la demanda, en el exterior de la M-40 bajó en 4,9 puntos, un 2,8 entre Calle 30 y la M-40, un 2,3 por ciento en las rondas (gracias al fin de las obras de la ronda de Valencia) y un 1,4 por ciento en la M-40.

Rechazo al transporte público
La cantidad de vehículos que entran diariamente a la almendra central de la ciudad creció un 3,15 por ciento entre 2009 y 2010, alcanzando los 1,42 millones de coches. Según el documento, este dato revela el menor nivel de disuasión del SER. El acceso por autovías gratuitas a Madrid se mantuvo estable (+0,14 por ciento) y el de radiales se recuperó ligeramente de su tendencia de uso negativo (de 8,6 a 7,41 por ciento).

El 40 por ciento de los conductores rechazaron el uso del transporte público, independientemente de la oferta, porque necesitaban un vehículo privado para su trabajo (1,9 por ciento), por la comodidad o ahorro de tiempo (8,1 por ciento) o porque no les gusta el transporte público, tendencia que se redujo un 4,6 por ciento en 2010. El Servicio de Estacionamiento Regulado fue el principal elemento regulador de la demanda de vehículo privado, ya que fue la primera causa de uso del transporte público por residentes que tienen coche (incremento del 3,1 por ciento hasta el 40,4 por ciento). También se dejó el coche en casa por evitar atascos (un 10 por ciento más hasta el 24,8 por ciento). Por otra parte, se redujeron las tendencias que consideran el transporte público más cómodo (10,2 puntos menos, hasta el 7,6 por ciento), porque el coche no les gusta (del 4,5 al 0,8 por ciento) y por la cercanía al lugar de destino (del 9,6 al 8,1 por ciento).

La velocidad media de circulación se mantuvo estable en todas las vías de la ciudad. La mayor desviación se produjo en la M-40, donde la velocidad pasó de 65,2 kilómetros por hora a 67,8. La velocidad media del autobús urbano se redujo de 13,60 a 13,49 kilómetros por hora. El 86 por ciento de las expediciones de la EMT cumplieron con las frecuencias establecidas, siete puntos más que en 2009.

Los aparcamientos municipales para residentes y de rotación incrementaron su oferta de plazas un 0,7 y un 2,5 por ciento, respectivamente. Sin embargo, la demanda se desplomó, cayendo ocho puntos hasta el 48 por ciento el número de turismos que estacionan fuera de la calzada. Esta tendencia es más acusada en la periferia. A cambio, ha aumentado el número de horas de uso de cada plaza del Servicio de Estacionamiento Regulado de 69 a 79, así como el número de tarjetas de residentes, que se elevó un 1,5 por ciento (195.524). Los vehículos foráneos se han trasladado de los aparcamientos a rotación (1,79 vehículos por día y plaza, un 0,55 por ciento menos) y las zonas verdes (0,92 vehículos, un 32,84 por ciento menos) hacia la zona azul (5,67 vehículos, un 10,52 por ciento más) o al estacionamiento ilegal (0,68 vehículos, 36 por ciento más). La oferta de aparcamientos de moto creció  de 3.380 a 4.080 plazas, pero el porcentaje de ocupación cayó del 68 al 66 por ciento.

ParquímetroEstacionamiento ilegal
El porcentaje de operaciones de estacionamiento ilegal creció en el interior a la M-30 del 18 al 25 por ciento, aunque por menos tiempo (de 2,94 horas por plaza a 2,35). Según el texto, puede deberse a que la presión residencial obligue a los conductores a aparcar de forma incorrecta.

La valoración de los modos de transporte, según los usuarios frecuentes de cada uno de ellos muestra una tendencia general positiva hacia los medios de transporte. El tren ha pasado a ser el mejor valorado, con un 8,3 sobre 10, frente al 7,5 del año anterior. Le siguió el Metro, con un 8,1 (7,8 en 2009) y el autobús urbano, con un 7,7 (7,2 en 2009). La bicicleta fue el transporte que experimentó un mayor crecimiento, aumentando del 5,9 al 7,3. El coche fue el segundo en esta tendencia, al pasar del 6,6 al 7,4. Los traslados a pie fueron los peor valorados con un 6,9. La moto fue el único medio de transporte que disminuyó su valoración, encadenando tres años de bajas consecutivas (7,1 en 2010 y 7,2 en 2009).

En el caso del transporte público, las características más valoradas fueron la interconexión, cuya estimación creció, y la extensión de la red. Ambas con un 7,4. Las variables que más crecieron fueron la frecuencia (de 6,5 a 7), el precio (de 5,9 a 6,6) y la seguridad (de 6,8 a 7,1). Se redujo la percepción de rapidez (de 7 a 6,9) y el trato personal (de 7,1 a 7).

Menos accidentados
El número de muertos en accidentes de tráfico se redujo en la ciudad de 43 en 2009 a 33 en 2010, un 23,2 por ciento menos. Las víctimas graves de accidentes también se redujeron un 9,13 por ciento, hasta los 925 afectados. El número de víctimas graves y muertos en atropellos y bicicletas en 2010 ascendió a 378, un 7,8 por ciento menos que en 2009. Por caídas de motos, la reducción fue del 20 por ciento, suponiendo 76 afectados. El resto de accidentes aglutinó 504 víctimas, un 9,35 por ciento menos que el año anterior. Del total de víctimas graves y mortales, el 39 por ciento fueron peatones o ciclistas atropellados. El 53 por ciento fueron ocupantes de otros vehículos y un ocho por ciento por caídas en moto. La mayor parte de muertos en 2010 en la carretera tenían más de 60 años o entre 31 y 45. Los heridos se concentraron en la franja entre 21 y 45 años. En el caso de los atropellos, la mayor parte de las muertes se produjeron entre mayores de 60 años (un 58 por ciento del total). El nivel de riesgo ha disminuido hasta 2,32 víctimas por cada mil habitantes (1,69 por ciento menos que en 2009). Los controles de alcoholemia aumentaron un cinco por ciento, y los conductores que dieron positivo se redujeron un 0,69 por ciento, hasta un cuatro por ciento.

Las operaciones de carga y descarga aumentaron un cuatro por ciento. Pero la indisciplina creció. Las operaciones ilegales aumentaron del 43 al 57 por ciento del total entre 2009 y 2010. Los aparcamientos en zona de carga pasaron del 35 al 22 por ciento. Estas operaciones se mantuvieron estables en los espacios del Servicio de EStacionamiento Regulado entre el 21 y el 22 por ciento. La duración de la carga y descarga se incrementó. Las operaciones de menos de 30 minutos bajó del 80 al 74 por ciento, frente a la reducción del 87 al 85 para aquellas de menos de una hora, y del 99 al 98 de aquellas de menos de cuatro horas.

Las reservas de carga y descarga en la capital aumentaron entre 2009 y 2010 de 2.341 a 2.403 plazas, un 2,64 por ciento. El porcentaje de uso de estas plazas para realizar carga y descarga se redujo en 6 puntos, hasta el 25 por ciento. El 31 por ciento de las zonas reservadas por horas (10 puntos más que en 2009) no se usaron para carga y descarga. El 44 por ciento de las plazas no se usaron (cuatro puntos menos que el año anterior). La carga y descarga ilegal posicional aumentó del 3 al 4 por ciento.

La superficie peatonal en la zona centro ha aumentado un 14 por ciento hasta las 13,68 hectáreas. Las áreas de prioridad residencial no variaron en el período 2009-2010. La red ciclista aumentó en ese espacio de tiempo sus kilómetros de vías de 223 a 263, un 17,93 por ciento más. El uso de la bicicleta se incrementó en un 20 por ciento en 2010.

La concentración anual de dióxido de nitrógeno se mantuvo estable entre 2009 y 2010, fijándose en 46 microgramos por metro cúbico. 17 de las 22 estaciones de medición superaron en 2010 los límites, establecidos en 40 microgramos. En seis estaciones se superó la media horaria de NO2 durante más de 18 horas. Por su parte, las partículas PM10 se redujeron de 25 a 22 microgramos por metro cúbico.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios