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Sanidad pública para la fauna salvaje

Sanidad pública para la fauna salvaje

Por Carmen M. Gutiérrez
lunes 25 de octubre de 2010, 00:00h
Un búho real demasiado acostumbrado a las personas o un buitre leonado intoxicado por plomo son algunos de los animales que están en la UCI del centro de recuperación de animales silvestres (CRAS) del Soto de Viñuelas, en Tres Cantos, que abrió este verano la Comunidad.
El centro de Soto de Viñuelas sustituyó a otro anterior dependiente de la Comunidad de Madrid, situado en Buitrago de Lozoya, cuyas instalaciones se habían quedado obsoletas. De esta manera, el Gobierno regional volvió a ganar un protagonismo en la recuperación de fauna silvestre que hasta este momento tenían centros sin ánimo de lucro, como Brinzal o Grefa, con los que sigue colaborando y que continúan con su actividad.

"Somos el centro que coordina todos los demás", dice José Lara, jefe del Área de Conservación de Flora y Fauna de la Comunidad de Madrid. Las antiguas instalaciones de Buitrago, que están siendo remodeladas, servirán como "subcentro de la zona Norte" y para proyectos de reintroducción cinegética, como el caso de las cabras montesas que tienen que estar tres días en cuarentena para evitar la propagación de enfermedades, explica el responsable.

Desde que el CREA del Soto de Viñuelas se abrió en julio ha atendido a más de mil animales heridos, de los que aproximadamente la mitad se han podido curar y han sido devueltos a la naturaleza. Otros, en cambio, mueren o son irrecuperables, pues, aunque sobrevivan a sus heridas o enfermedades, no pueden volver a desenvolverse en la naturaleza.

Animales que se creen humanos
Otro gran problema que pueden sufrir los animales es haber sido domesticados, con lo que pierden su instinto y no pueden volver a vivir en libertad. "Hay mucha gente que se cree Félix Rodríguez de la Fuente. Encuentran animales y se los quedan, pero eso es malo para ellos", asegura Lara. Es el caso de un impresionante búho real extraviado, que ni siquiera teme a los nuevos visitantes que acuden a la UCI del hospital.

Cuando el animal irrecuperable es exótico se destina al programa de mascotas de la Comunidad, se cede a otros centros para que sirva para en labores de educación ambiental o, en algunos casos, se sacrifica. En cambio, si es autóctono se puede dirigir a programas de cría en cautividad.

De los mil animales con vida que han entrado en el CREA del Soto de Viñuelas aproximadamente la mitad han conseguido recuperarse y volver a su medio natural. "A partir del 50 por ciento es un éxito", indica Lara. Incluso los animales silvestres que han sido encontrados ya fallecidos se trasladan al centro para realizarles una necropsia y conocer las causas de la muerte, de tal manera que se pueda actuar sobre ellas para evitar otras muertes. La mayoría de los animales ingresan en el hospital debido a traumatismos, deshidratación, electrocuciones, atropellos, disparos de cazadores y venenos.

La apertura de este centro de recuperación de fauna incorpora una novedad importante con respecto a otros centros de la región. Está preparado para atender también a animales exóticos, muchos de ellos  traídos a España como mascotas. Así puede dar servicio al Aeropuerto Madrid-Barajas, donde se interceptan muchos de estos animales procedentes del trafico ilegal. No hay que olvidar que el centro fue costeado por el Ministerio de Fomento como medida compensatoria de la construcción de la T-4, aunque su gestión se ha cedido a la Comunidad de Madrid. Estos ejemplares representan un 40 por ciento de las altas.

Los pacientes
Para el cuidado de los animales hay ocho empleados y varios becarios de dos universidad, y unas instalaciones muy parecidas a cualquier hospital de humanos. El centro tiene una UCI, sala de rayos X, quirófanos, sala de análisis y zonas de rehabilitación, como los voladeros para que las aves fortalezcan sus alas.

En la actualidad, en la UCI están siendo atendidos un búho domesticado, que no podrá volver a la naturaleza, un buitre intoxicado por plomo o un halcón abejero. Y en los voladeros hay pacientes como buitres negros que no podrán volver a vivir en libertad a causa de los traumatismos que sufrieron, un águila imperial también irrecuperable o dos cernícalos vulgares que entraron por separado y que han conseguido formar una familia.

Información útil:
Si encuentra un animal herido puede llamar las 24 horas al teléfono 91-276-06-26. La dirección del centro es carretera del Soto de Viñuelas, s/n, Tres Cantos, Madrid.
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