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Fallece el bebé de la mujer atropellada

Fallece el bebé de la mujer atropellada

Por MDO/Agencias
miércoles 20 de octubre de 2010, 00:00h
El bebé de Khadija el Haddad, la mujer de 29 años y origen marroquí que murió el domingo tras ser atropellada, ha fallecido esta madrugada en el hospital La Paz de Madrid, ha informado una portavoz del centro sanitario.
La situación del pequeño era crítica desde que el pasado domingo por la tarde fuera arrollada Khadija por un vehículo cuando cruzaba por un paso de cebra en la localidad madrileña de Collado Villalba.

Los médicos del servicio regional de urgencia médica de la Comunidad de Madrid (Summa 112) practicaron con éxito a la embarazada una cesárea post mórtem para intentar salvar así la vida del feto, que estaba en el noveno mes de gestación. El bebé nació con tres kilos y fue trasladado al hospital Puerta de Hierro de Majadahonda, pero debido al estado crítico que presentaba fue conducido a La Paz, donde los médicos estaban pendientes de su evolución en la unidad de cuidados intensivos neonatales.

El Ayuntamiento de Collado Villalba ha declarado dos días de luto oficial, que comenzaba hoy a las 14 horas, el Ayuntamiento de Collado Villalba ha lamentado el fallecimiento. "La Corporación Municipal quiere transmitir su más sincero pésame a la familia y amigos y, por extensión, a toda la comunidad marroquí del municipio a la vez que les expresa su apoyo en estos difíciles momentos", ha puntualizado el Consistorio a través de un comunicado.

La muerte del bebé, según han precisado fuentes del centro hospitalario, se ha producido sobre la una de la noche. La cesárea post mórtem sólo se efectúa con fetos que están en una gestación a término y presenta muchas dificultades porque se dispone de muy poco tiempo para llevar a cabo la intervención, según ha explicado un portavoz del Summa.

Además, los médicos de los servicios de emergencias no están habituados a encontrase con casos de este tipo, muy poco frecuentes fuera del ámbito hospitalario, entre otras razones porque si la madre sufre traumatismos en un accidente o en una agresión, el feto en el vientre materno también suele sufrir lesiones que hacen inviable el intento.

Dada la extrema gravedad del bebé, los médicos han explicado la situación a la familia y ésta firmó el martes un documento "en el que aceptaba la limitación del esfuerzo terapéutico", es decir, que no se le mantuviera con vida artificialmente, indicaron fuentes del hospital.

 El bebé ya ha sido trasladado al Tanatorio Norte de Madrid para ser embalsamado, según informaron fuentes funerarias. Por ello y para esperar al menos 24 horas desde su fallecimiento, la familia del pequeño ha decidido que el funeral se oficiará mañana en la mezquita de la M-30 de la capital, lugar donde en el mediodía del martes fue despedida entre oraciones su madre, Khadija El-Haddad.

 

La familia de las víctimas del accidente está estudiando ahora cuándo procederán a la repatriación de sus cuerpos a la zona marroquí de Alhucemas, lugar de donde son oriundos y serán enterrados.

En los próximos días, aunque no antes del lunes, según fuentes judiciales, la juez tomará declaración a varios testigos del accidente y al conductor del vehículo, un jubilado de 66 años, que atropelló a la embarazada y que se encuentra en libertad acusado de un delito de homicidio por imprudencia.

El conductor, según la Guardia Civil, pudo deslumbrarse por el sol en el momento en que la víctima cruzaba por un paso de cebra de la calle Camino del Molino del municipio de Collado Villalba, lo que provocó que la arrollara y le causara la muerte.

Abdeslam Yaaquobi, tío abuelo del pequeño, acudió ayer al mediodía junto con otros familiares a la mezquita de la M-30 a la oración y posterior funeral por la joven madre marroquí. El cuerpo de Khadija había sido trasladado sobre las seis de la mañana de ayer desde el Instituto Anatómico Forense a la mezquita madrileña donde, según ha señalado personal de la funeraria, permanecerá hasta que sea repatriado a Marruecos.

Rachid Jahah, padre del bebé y esposo de la víctima, se mostraba ayer, mientras permanecía en el exterior de la mezquita, muy abatido, con la cabeza cubierta por una capucha y caminando detrás del féretro de su mujer cuando éste era introducido en la sala donde se celebraba el funeral. Antes de asistir a la ceremonia, Rachid visitó a su hijo recién nacido en el hospital y fue informado de la gravedad del estado del bebé, según comentó su tío.
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