www.madridiario.es

Juan Vera, creador de la Fundación Francos Rodríguez

'La obra de Francos Rodríguez está aún vigente'

"La obra de Francos Rodríguez está aún vigente"

miércoles 24 de marzo de 2010, 00:00h
Juan Vera (Valencia, 1956) es bisnieto de José Francos Rodríguez, alcalde de Madrid y ministro. Está organizando una fundación en recuerdo de su bisabuelo, bajo cuyo mandato se comenzó la Gran Vía y se promocionó la labor de la prensa y del servicio postal en la ciudad.
¿Cómo surge la idea de crear una fundación en honor de José Francos Rodríguez?
Nace de la ingente documentación manuscrita y objetos que conservamos de nuestro bisabuelo. El objetivo será catalogar, reeditar y recuperar varios libros que él escribió. Muchos de ellos tienen gran vigencia a pesar de haber sido escritos hace más de cien años. Fue alcalde de Madrid y ministro en dos ocasiones, gobernador de Barcelona, senador, presidente del Círculo de Bellas Artes, presidente de la Sociedad General de Autores y el Ateneo de Madrid, director general de Correos y Telecomunicaciones. Fue un profeminista, impulsó la Caja Postal, desarrolló el primer plan de telefonía nacional, escribió zarzuela y teatro, y fue un periodista que recopiló artículos nacionales e internacionales. La entidad va a ser eminentemente periodística, como hubiera querido mi bisabuelo. Estará bajo la dirección de la Asociación de la Prensa de Madrid y de su presidente, Fernando González Urbaneja, y tendrá un patronato que estará integrado por periodistas, entre los que estarán los premios Francos Rodríguez (Ángel del Río, Pedro Montoliú y, proximamente, Rafael Fraguas), y a la que estarán invitado el Ayuntamiento de Madrid.

Estuvo muy relacionado con el mundo de la prensa
Aunque estuvo involucrado en política, siempre le apasionaron los medios de comunicación. Juntó en tres tomos una serie de sus artículos en periódicos con el título 'Crónicas de un gacetillero'. Dirigió algunas de estas publicaciones, como 'El Heraldo' y 'El Globo', y participó desde muy joven en 'La Razón de Buenos Aires', 'La Esfera', 'Escenas contemporáneas', 'El Sol' y 'ABC'. Se preocupó de plasmar la vida en Madrid. Como discurría la vida, el teatro, los toros... Un trocito de su historia. Fue tesorero y luego presidente vitalicio de la Asociación de la Prensa de Madrid e impulsó la construcción del Palacio de la Prensa en Gran Vía, que costó ocho millones de pesetas de la época, que consiguió tras convencer a un empresario vasco. Inauguró este edificio con el Rey. Era un inmueble por y para los periodistas. Allí podían descansar los periodistas, tenían dispensario médico, y otras ayudas. De hecho, hasta convenció al Rey para crear de 'La Hoja del Lunes' como excusa para que los periodistas pudieran descansar los domingos. Dicen que murió con los periódicos en la mano.

¿Pudo reflejar en su obra la libertad que denotaba con su pseudónimo periodístico 'Juan Palomo'?
Vivió una época en la que los políticos eran intelectuales. Literatos, filósofos... Él era médico y un gran orador. Escribió y colaboró con numerosos periódicos y remarcó los problemas de los ciudadanos. Su afán por escribir fue tal que, en los últimos años de su vida, sufrió una hemiplejia y aprendió a escribir con la mano izquierda, porque no perdió su lucidez.

Mostró el desapego de la clase obrera hacia sus políticos.
Tiene una evolución política significativa. Comenzó en la monoría republicana su andadura política, aunque tenía una gran relación con el Rey. Pasa al partido liberal con Canalejas. Y, poco a poco, parece que va cayendo hacia la derecha, aunque siempre muy progresista. Aunque en esa época era difícil de encajar ese concepto. Se preocupó tremendamente por la clase obrera y sus problemas. Desarrolló un ensanche para evitar barrios chabolistas que estaban creándose en varias zonas de la ciudad.

Fue uno de los artífices de la Gran Vía.
Él tomó posesión de la Alcaldía en febrero de 1910 y el 4 de abril se dio apertura a las obras de la Gran Vía. El Rey marcó con una piqueta de plata el primer edificio a derribar (la casa del cura párroco de la iglesia de San José) que pasará a ser propiedad de la fundación. La dichosa piqueta provocó que los periódicos publicasen 'El rey hinca el pico'. A partir de ahí se abrió la expropiación de 322 casas. Culminó así este desarrollo que el propio Francos Rodríguez ya debatió en su etapa como concejal, al igual que hicieran Alberto Aguilera y el Conde de Peñalver. En su segundo mandato en 1917 comenzó la segunda fase de las obras de la calle, en la que se construyó el Palacio de la Prensa.

También inauguró el Palacio de Correos. Parece que el destino ha recordado su faceta municipal.
Se volcó con el mundo de Correos. Puso en marcha la Caja Postal de ahorros. Desarrolló la primera sala de aparatos de telégrafo y dio cabida, por primera vez, a las mujeres en el servicio de correo. Ideó un Plan de Telefonía para extender el teléfono a toda España.

Abogó por la igualdad y por la imagen de la mujer.
Francos Rodríguez fue un profeminista acérrimo, no un feminista al uso. Publicó un libro titulado 'La mujer y la política española'. Estaba a favor de que la mujer ocupase puestos y cargos, y acaparase cierto espacio en la sociedad. Escribió sobre que no había que hacer demasiado caso a galanterías para evitar costumbres que podían ser negativas para la mujer.

¿Cree que la ciudad pierde rápido la memoria de lo que hacen sus alcaldes?
Francos Rodríguez y sus contemporáneos hicieron operaciones y trabajos increíbles para conseguir esta ciudad. Mi bisabuelo publicó 50 libros y por muchos sólo es conocido por la calle y la estación de Metro. La Asociación de la Prensa y Metro han llegado a un acuerdo para instalarle una placa en esta parada del suburbano.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios