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'Gymkhana' por las obras de Serrano

'Gymkhana' por las obras de Serrano

Por Carmen M. Gutiérrez
lunes 30 de marzo de 2009, 00:00h
Cruzar la calle de Serrano se ha convertido estos días en una odisea. Las obras para construir tres aparcamientos subterráneos bajo esta céntrica avenida han acabado con la vida de varios plátanos de sombra y ponen a prueba la paciencia de paseantes y conductores.
La calle de Serrano ha dejado el 'glamour' durante unos meses para convertirse en zona de guerra. Taladros, grúas, camiones de cemento y palas mecánicas conviven con los peatones y vehículos que se atreven a cruzar el centro de Madrid por este lugar.

Avanzar por Serrano o cruzar la calle se convierte en una 'gymkhana' en la que hay que ir descubriendo por donde continuar. Y no vale memorizar la prueba para el día siguiente, ya que las zanjas aparecen y desaparecen continuamente. Para salvarlas, planchas y pasarelas metálicas van cambiando de lugar tan rápido como avanzan las obras para horadar el subsuelo.

Este lunes, por ejemplo, los viandantes tenían que hacer fila y casi pedir turno para atravesar un paso de poco más de medio metro de ancho habilitado entre las fachadas de las lujosas tiendas y una valla de obra. En la acera de enfrente la rotura de una canalización de agua formaba ya una pequeña balsa a mediodía mientras que los peatones tenían que esperar a que los operarios les diesen paso.

Los vehículos, por su parte, tiene solo dos carriles, y a veces es complicado que cuando los semáforos se ponen en rojo puedan salir de los pasos de peatones en los que quedan atrapados. ¿La solución? Hay quienes intentan saltar las separaciones que delimitan la carretera para cruzar entre el tráfico y quienes, resignados, esperan a que el semáforo vuelva a ponerse en verde.

Tala de árboles

A este panorama hay que sumar la impresión que produce entre los viandantes la tala y el derribo de árboles en la zona. Solo entre el Museo Arqueológico y la plaza de la Independencia se pueden ver varios tocones de árboles recién talados, de los 34 que está previsto que desaparezcan a causa de las obras.

Además, un 6 por ciento de los 1.500 árboles originarios serán trasplantandos o podados. Sin embargo, difícilmente conseguirán sobrevivir, según pronostica Luciano Labajos, de Ecologistas en Acción y jardinero del Ayuntamiento. "Sin ramas, esos árboles no tienen capacidad de reponer su estructura", afirma.

Así, las hileras de los altos plátanos de sombra de la calle de Serrano empiezan a clarear después de varias semanas de obras. El Ayuntamiento asegura que las talas y trasplantes estaban previstos, pero ni durante la presentación del proyecto, ni ante las primeras evidencias de que los árboles estaban sufriendo por las obras dijo nada sobre la pérdida de ejemplares. La empresa concesionaria de las obras compensará estas pérdidas plantando más de mil árboles en los viveros municipales.
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