www.madridiario.es
Exploradores del espacio

Exploradores del espacio

Por Lucía de la Fuente
miércoles 24 de septiembre de 2008, 00:00h
Responder a la pregunta más ambiciosa que se ha hecho el hombre a lo largo de su historia -¿Cuál fue el origen del Universo?- es el objetivo fundamental de todos aquellos que dedican su vida a la exploración espacial. La Fundación madri+d para el Conocimiento organizó este martes, día 23, un Foro que pretendió analizar los retos futuros que debe ponerse esta disciplina.
El Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) fue la sede encargada de albergar el desarrollo de una jornada en la que el coordinador de Políticas Científicas de la ESA y director del Centro de Astrobiología (CSIC-INTA), Álvaro Giménez Cañete, enumeró los principales trabajos que se vienen desarrollando en los últimos años en cuanto a la búsqueda de indicios sobre el origen de la vida.

En este sentido, Giménez destacó que la ciencia debe trabajar en la obtención de cinco retos imprescindibles: el tecnológico, el de la habitabilidad, el de la utilidad, el de la exploración y el del conocimiento. Este último es, a juicio de Giménez, el más importante: “No se trata sólo de ver que es lo que hay en el exterior, sino además comprender la física de nuestro entorno”, afirmó.

El reto fundamental es comprender el Universo, una de las grandes incógnitas a las que se enfrenta el hombre desde sus orígenes. “El espacio nos abre un mundo nuevo, un mundo que queremos saber cómo es y por qué es así”, declaró Giménez.

El Sputnik 1 fue el  primer satélite artificial del mundo que se lanzó al espacio, propiedad de la Unión Soviética. Corría el año 1957, con las dos superpotencias mundiales en plena guerra fría y el miedo a una posible catástrofe armamentística presente a cada momento. Estados Unidos no tardó en responder a los avances de los rusos, dando comienzo a la conocida ‘carrera espacial’ entre los dos bloques. Así, apenas un año más tarde, Eisenhower fundó la NASA.

Pero si hay una fecha que está marcada en el calendario por suponer un antes y un después en la historia de la exploración espacial, es el 20 de julio de 1969, día en que por primera vez un hombre, Neil Amstrong, pisó la Luna. Sus palabras, “Este es un pequeño paso para el hombre pero un gran salto para la humanidad” fueron escuchadas por millones de personas emocionadas en todo el mundo. “A la Luna se llegó muy rápidamente, sin embargo, no se volvió. Su exploración volvió a comenzar recientemente”, explicó el director del Centro Astrobiológico.

El Planeta Rojo… y más allá
Ahora hay otras metas en las que se trabaja. Desde 1997 la Mars Global Surveyor a orbitado en Marte con un éxito científico innegable, aunque aún no ha sido posible la realización de misiones tripuladas. En 2004, el actual presidente estadounidense, George Bush, anunció que el hombre volverá a la Luna en 2020 como paso previo a un viaje tripulado hasta Marte.

El programa Aurora, de  la Agencia Espacial Europea, tiene como uno de sus objetivos fundamentales la búsqueda de vida en el Sistema Solar y el envío de personas al Planeta Rojo. Pero para ello, es necesario enviar sondas robóticas que recopilen información detallada acerca de las condiciones que encontrarán los astronautas que lleguen después.

“Marte nos ha revelado un montón de datos interesantes referentes a la erosión, la posible existencia de agua o de glaciares (…). Es evidente que ‘algo’ hubo allí en el pasado, hace decenas de millones de años”, matizó Giménez.

Ahora, el programa Aurora tiene previsto el envío de dos misiones robóticas: ExoMars, que colocará un rover -robot- en la superficie del planeta, y Mars Simple Return que, gracias a la colaboración internacional, traerá muestras marcianas a la Tierra para su posterior análisis.

En la conferencia, también se comentaron las principales misiones que se están llevando a cabo en otros planetas como Venus, Mercurio, Saturno o Júpiter, así como en algunos satélites y otros cuerpos interesantes como los cometas o asteroides.

Centro de Astrobiología (CAB)

La jornada, organizada por madri+d, incluyó una visita al Centro de Astrobiología ubicado en las instalaciones que INTA posee en Torrejón de Ardoz. Su vicedirector, Javier Gómez, explicó a los asistentes que la “astrobiología es una ciencia de naturaleza interdisciplinar que tiene como razón de ser la búsqueda de una respuesta para el origen, la presencia y la influencia de la vida en el Universo”.

Así, este centro mixto CSIC-INTA gestionado conjuntamente por los Ministerios de Ciencia e Innovación y Defensa, cuenta con siete laboratorios, nueve unidades de apoyo, tres telescopios, una biblioteca y un auditorio, repartidos en más de 8.000 metros cuadrados.

Este Foro de Tecnologías Aeroespaciales tendrá continuidad el próximo 3 de octubre en la Carpa Espacial de INTA. Para más información e inscripciones, pinche aquí.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios