www.madridiario.es
Los biocombustibles, en el punto de mira

Los biocombustibles, en el punto de mira

Los biocarburantes se presentan como la única alternativa a los combustibles fósiles, pero se ha abierto un debate público sobre sus ventajas y desventajas

Por Carmen M. Gutiérrez
sábado 29 de septiembre de 2007, 00:00h
El anuncio de la subida de los precios de algunos alimentos básicos, como el pan, la carne o los productos lácteos, puso a los biocombustibles en el punto de mira. Se les responsabilizó de encarecer los cereales, que sus materias primas. Finalmente, parece que la fabricación de esta energía derivada de material biológico no es la causa de la subida; pero la polémica ha servido para abrir el debate acerca de los beneficios y los inconvenientes de los llamados biocombustibles.
Los biocombustibles se han presentado como la única alternativa por el momento para sustituir al petróleo en el transporte y, así, reducir los gases de efecto invernadero producidos por los combustibles fósiles. Además, en un principio, presentan la ventaja de que pueden favorecer la lucha contra la pobreza, ya que la materia prima que utilizan para su elaboración son los cereales, lo que posibilitaría una mejora en las condiciones de los agricultores y el aumento del empleo en este sector.

El bioetanol es el biocombustible que equivale a la gasolina La Unión Europea, para fomentar el uso de esta energía, fijó que la gasolina y el gasóleo deberían venderse mezclados en un 5,75 por ciento con bioetanol y biodiésel, respectivamente, en 2005 y en un 10 por ciento en 2020. Sin embargo, las dudas empiezan a aflorar en torno a las bondades de los biocombustibles. La propia Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) debatió a mediados de septiembre las ventajas y desventajas de estos carburantes.

El documento sobre el que trabajaron los países participantes en la mesa de desarrollo sostenible de la OCDE preguntaba si "es mejor el remedio que la enfermedad", pues reconocía algunos posibles efectos de la producción de biocombustibles, como el aumento de los precios de los alimentos o la destrucción de bosques y zonas de pasto.

Las conclusiones de la OCDE señalan que esta forma de energía no es ninguna panacea y que no es posible alcanzar los objetivos marcados por Europa utilizando métodos sostenibles. Además, piden investigar los biocombustibles de segunda generación, pues los actuales necesitan mucha energía para su producción.

La subida de los cerales afecta a la ganadería. Foto: UPA El temor de la OCDE de la subida de precios también se ha vivido localmente en España. El anuncio formulado por el presidente de la Federación de Fabricantes de Pan de Sevilla de que el precio del pan subiría un 40 o un 50 por ciento hasta final de año hizo saltar las alarmas: la mayor demanda de cereales provocada por la fabricación de biocarburantes incrementaría los precios de algunos alimentos básicos que necesitan de ellos para su producción, como los lácteos, las carnes, el pan o la pasta.

Por ahora, ese aumento de los precios no se ha producido como indica Enrique García, portavoz de OCU. "Sólo hay subidas de precios anunciadas, subidas que serían intencionadas e injustificadas", asegura García, quien explica que si la subida de la materia prima, el cereal, es de un 20 por ciento, el pan debería subir un 20 por ciento del 10 por ciento, porcentaje que representa la materia prima en el coste de la elaboración de este alimento. Es decir, "2 ó 3 céntimos y no 20, como se aseguró".

La colza se usa en la producción de biocombustibles. Foto: UPA Los ganaderos también están afectados por el incremento de los precios de los cereales, pero como asegura Esteban López, portavoz de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos, aún no se han trasladado al precio de los productos. No obstante, en las tiendas este último año sí han subido algunos como el pollo en casi un 10 por ciento y la ternera cerca del 7 por ciento.

Ahora bien, el precio de la leche, y el de los productos lácteos, que sólo en el último mes ha subido un 5 por ciento, según la organización de consumidores FACUA, no está relacionado con el aumento del precio de los cereales, sino con la política comunitaria que limita la producción de leche en la eurozona, según denuncian OCU y UPA.

Pero, entonces, ¿a qué se debe la subida superior al 40 por ciento del precio de los cereales en el último año? Según UPA, la respuesta se encuentra en el aumento de la demanda producido por países como La India y China, y a las malas cosechas que se han dado este último año en algunas zonas productoras, como los países de Europa del Este.

El precio de algunos cereales ha subido más de 40 por ciento en el último año Con estas causas parecen estar de acuerdo también las organizaciones de consumidores, el Ministerio de Agricultura y la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA). Además, se apuntan otras como la especulación financiera en los mercados internacionales y el mantenimiento de tierras sin cultivar impuesto por la política agraria común.

Asimismo, parece que todos están de acuerdo en que los biocombustibles no pueden ser la causa de la subida de los cereales, pues en Europa representan sólo el 1,5 por ciento del consumo y en España el 1 por ciento. No obstante, la OCDE alerta de una posible subida de los alimentos básicos a nivel mundial.

Los expertos estudian las ventajas y desventajas de los cereales¿Energía verde?
Al margen de los efectos que puedan tener sobre los precios de la alimentación, los biocombustibles plantean otras dudas en relación con sus efectos en el medio ambiente. Hacer un juicio de valor en esta materia no es sencillo, como lo ejemplifica el hecho de que Ecologistas en Acción aún no haya adoptado una postura definitiva.

Greenpeace sí da su opinión, pero está llena de condicionales. "El cambio climático necesita una solución que pasa por las energías renovables. Una de ellas son los cultivos agroenergéticos, pero sólo podemos apoyarlos si se cumplen ciertas condiciones, que en la actualidad no se dan", asevera Juan Felipe Carrasco, Responsable de la Campaña de Agricultura de Greenpeace España.

Una fábrica de producción de biocarburantes. Foto: APPA Como indica Carrasco, los agrocombustibles, como también se llaman, contaminan y lo hacen por diversos motivos. Uno de ellos es la emisión de gases de efecto invernadero, pero es difícil saber qué cantidad emiten. Greenpeace argumenta que el modelo de producción actual no es sostenible, pero la APPA asegura que los biocarburantes reducen estas emisiones en un 88 por ciento, recogiendo los datos del estudio 'Análisis de Ciclo de Vida de los biocarburantes en España', realizado por el Centro de Investigación Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT) del Ministerio de Educación y Ciencia.

Otro aspecto que se estudia es que el balance energético, muy ligado a las emisiones de gases contaminantes, sea positivo, es decir, que los combustibles consuman menos energía de la que producen. El estudio del CIEMAT indica que en la mayoría de los casos este balance es positivo, mientras que en el gasóleo y la gasolina el balance siempre da negativo. Sin embargo, Greenpeace duda de que en la actualidad esto sea así y su portavoz señala un dato: muchas de las industrias de biocarburantes se están instalando cerca de los puertos, lo que indica que el transporte de la materia prima se hace a gran escala, con el consiguiente consumo de energía.

Diversos tipos de cereal se emplean en la producción de biocarburantes Además, la organización ecologista denuncia el uso "destructivo" de la tierra para el cultivo de cereales destinados a los biocombustibles, como el empleo de fertilizantes químicos y de transgénicos, sobre todo en Estados Unidos, y la destrucción de ecosistemas naturales para cultivar cereales destinados a biocombustibles.

Aumentos en el precio de productos alimentarios, emisiones de gases de efecto invernadero o destrucción de ecosistemas son algunos de los inconvenientes que se plantean en relación al uso de los biocombustibles en la actualidad. El debate que plantean estos posibles efectos adversos acaba de iniciarse y en él también tienen cabida las buenas noticias, como la mayor efectividad de los biocarburantes de segunda generación o la voluntad de la Unión Europea de crear un sistema de certificación que permita aumentar sus efectos positivos.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios